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Árbol centenario en Madrid.
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Árbol centenario en Madrid. (Foto: Chema Barroso)

Árboles de Madrid: las inclemencias ponen a prueba la conservación del patrimonio verde de la capital

sábado 31 de octubre de 2020, 08:57h

El paso por la región de la borrasca ‘Bárbara’, con fuertes vientos y lluvias, dejó solo en la noche del 21 de octubre un total de 293 árboles afectados y 317 ramas desprendidas en la ciudad de Madrid, según datos del Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento. Aunque estas cifras sean significativas, vienen a representar el 0,015 por ciento del total de los dos millones de árboles de titularidad municipal con los que cuenta la capital, de los que 260.000 están ubicados en la vía pública.

“Es una de las ciudades con más calles arboladas de todo el mundo, más de 5.000, por encima del 50 por ciento del total, con más de 2.600 kilómetros”, presumen en Medio Ambiente. Además, si se contabilizan los plantados en zonas privadas y en otros organismos públicos, la cifra de árboles que almacenan dióxido de carbono, producen oxígeno y contribuyen a mejorar la calidad del aire de la capital aumenta hasta los 5.700.000.

Una infraestructura verde tan enorme requiere de una amplia y concienzuda tarea de supervisión, lo que llevó al Consistorio a poner en marcha en 2018 el Servicio de inspección, evaluación y actuación en el arbolado de riesgo (Server). Gestionado por las empresas encargadas de la conservación de las zonas verdes de la capital, sus técnicos realizan las tareas habituales de mantenimiento y vigilancia de todos estos ejemplares con el propósito de detectar cualquier anomalía que pudiera ocasionar daños a personas o bienes en la vía pública.

Los técnicos del Server realizan inspecciones periódicas y programadas en una selección de 545.000 ejemplares de los 21 distritos de la capital. “Se centran sobre todo en ejemplares maduros, decrépitos y con alto grado de degradación”, explican a Madridiario. Cada árbol se revisa al menos una vez, aunque los técnicos ajustan la frecuencia de las visitas cuando lo consideran necesario. Las inspecciones son exhaustivas y en ellas se recogen y analizan los datos “con el objeto de poder evaluar los problemas, prever futuros daños y planificar actuaciones”.

Pendientes de la climatología

La noche de la última tormenta, el 112 recibió 634 avisos de toda la Comunidad, de los que al menos 461 fueron por caída de árboles. En la capital, desde las 21.00 horas del martes 20 y hasta las 07.00 horas de este miércoles 21, los Bomberos del Ayuntamiento realizaron más de 200 intervenciones a causa del viento, la mayoría relacionados con afectación de la masa arbórea.

Todos los avisos urgentes que recibe el Centro Integrado de Seguridad y Emergencias que afectan al patrimonio verde son reportados también al Server, con quien se coordina para atender estas incidencias. Así se actuó también ante los estragos dejados por ‘Bárbara’.

“El servicio de incidencias de Server se persona para analizar y diagnosticar lo ocurrido. Rellena una ficha con los datos generales del árbol, localización, daños causados, posibles causas, entorno, etc. Además, revisa los árboles colindantes por si presentan características semejantes. En el caso de que sea necesario actuar con medios técnicos, los operarios intervendrán”, precisan desde Medio Ambiente.

A pesar del evidente interés del Ayuntamiento por la conservación de su pulmón verde, parece inevitable que cada vez que hay una tormenta se produzca alguna incidencia relacionada con los árboles. “Hay que analizar cada caso concreto, la casuística es muy variada y concurren varios aspectos”, responde Juan García Vicente, portavoz de Ecologistas en Acción, cuando se le preguntan cuáles pueden ser, a su juicio, las causas.

Reconoce que “Madrid es una de las ciudades más arboladas comparada con otras españolas y europeas, hay que decirlo con orgullo”, aunque alerta sobre la existencia de árboles que “están en mal estado por razones históricas y hay que actuar sobre ellos de forma inmediata, porque tienen su ciclo vital y necesitan un mantenimiento. Y luego es inevitable que cuando se producen fenómenos atmosféricos fuera de lo normal se den estas caídas. En unos casos puede haber negligencia por parte de la administración, en otros hay problemas heredados de podas inadecuadas o porque se han puesto árboles que no son los mejores para el entorno donde se colocan”, expone este experto.

Protocolo ante inclemencias

Para reducir las incidencias y los riesgos que puede llevar aparejada la meteorología adversa, el Ayuntamiento de Madrid ha establecido un protocolo de actuación. Es el que motiva el cierre parcial o total de los Jardines del Buen Retiro antes de que la climatología pueda poner en peligro a los usuarios y a los empleados de estas zonas. “El parque tiene una superficie de 120 hectáreas y muchos de sus árboles son de grandes dimensiones y de avanzada edad, por lo que pueden sufrir daños o fracturas en ramas y troncos”, explican desde el área.

El ‘Protocolo de actuación ante la previsión de situaciones meteorológicas excepcionalmente adversas y de gestión de incidencias causadas por el arbolado’ se aplica también a otros parques municipales con el fin de garantizar la seguridad en más zonas verdes. Por eso, “cuando se activa la alerta roja también se cierran El Capricho, Jardines de Sabatini, la Rosaleda del Parque del Oeste, Juan Carlos I, Juan Pablo II, Quinta de Fuente del Berro, Quinta de los Molinos y Quinta Torre Arias”.

Las alertas se activan cuando se superan determinados umbrales de velocidad del viento, humedad del suelo, temperatura y nevadas. Hay cuatro niveles de aviso (verde, amarillo, naranja y rojo) en función de las previsiones diarias de la Agencia Estatal de Meteorología, que analiza específicamente la situación en El Retiro y envía un informe al Ayuntamiento el día anterior a las 17:00 horas donde se contemplan las rachas máximas de viento, la temperatura, el agua disponible en el suelo y la presencia de tormentas.

“Los cálculos se realizan a través de una fórmula matemática que cruza datos generales con la ubicación y la superficie de El Retiro, por lo que a veces no coinciden con las previsiones que se publican para otras zonas de Madrid”, precisan los técnicos.

Más de 7.500 nuevos árboles para Madrid

A pesar de las ‘bajas’ sufridas en el patrimonio arbóreo cada vez que hay un fuerte temporal, Madrid mantiene su alto número de ejemplares gracias a las plantaciones periódicas. En las próximas semanas el Ayuntamiento de Madrid aprobará un plan que dotará a la ciudad de 7.517 nuevos árboles. Entre diciembre de 2020 y marzo de 2021 se plantarán 5.217; de ellos 2.699 darán sombra en las calles de Madrid y 2.518 en parques y jardines, unas cifras que podrían aumentar si así lo considera el personal técnico municipal.

El número de los árboles que se repone se decide en función de las plantaciones que no salieron adelante y por la cantidad de talas en el año anterior. En 2019 se plantaron 5.596 árboles y en 2018, la cifra fueron 6.455.

“Siempre se planta menos de lo que se podría. La ciudadanía demanda más árboles, ahora tiene mayor nivel de conciencia sobre el arbolado, en especial las mujeres. Son las más sensibles, es una cuestión de género muy peculiar y muy de alabar”, subraya el portavoz de Ecologistas en Acción.

“Hubo una época en que se ponían muchos olmos siberianos, un árbol que crece muy rápido, pero es muy frágil y que es el que está produciendo más caídas dentro del casco urbano. Luego el plátano, que es abundante en Madrid, es más adecuado al entorno urbano, más dúctil y menos propicio a las caídas”, añade.

Los responsables del medio ambiente municipal aseguran que la elección del tipo de especie a plantar se rige no solo por su valor ornamental y paisajístico, sino también por la ubicación que va a ocupar cada ejemplar y por su capacidad para sobrevivir a plagas o enfermedades graves. Así, se valora que el tamaño que alcance el árbol en su etapa madura sea el indicado para el espacio donde se plantará. Asimismo, las particularidades del entorno, su proximidad a edificaciones, las horas de sombra o la dirección e intensidad de los vientos son otros aspectos también tenidos en cuenta.

En el caso de los nuevos ejemplares que se van a introducir, detalla el Consistorio que han seleccionado un amplio abanico de especies, más de 60 distintas, entre las que destacan fresnos, acacias, arces, manzanos ornamentales, pinos o tilos.

Ni un alcorque sin su árbol

Durante las próximas semanas, el Ayuntamiento retomará el proyecto de replantación extraordinaria de alcorques en los distritos de Ciudad Lineal, Hortaleza, San Blas-Canillejas y Barajas que quedaron en suspenso con la llegada del calor. Con ella se repondrán, siempre que cumplan las condiciones de viabilidad, todos los árboles que fueron retirados por defectos estructurales y que suponían algún tipo de riesgo. La mayor parte se plantarán en alcorques viarios, aunque también hay unidades para alcorques corridos, terrizos y zonas ajardinadas.

“En la zona de Latina sé de gente que está haciendo un censo de los alcorques vacíos. Hay muchos y hay que reponerlos, pero no en todos los casos", plantea Juan García. "No porque haya un agujero hay que plantar un árbol, puede que esté en un lugar inadecuado, interfiera con redes de conducciones o fachadas. Quizá hay que poner solo un arbusto, que también forma parte del arbolado de la ciudad”.

En esa misma línea se pronuncia el Área de Medio Ambiente y Movilidad. Aunque se ha comprometido a que todos los alcorques vacíos tengan su árbol, la reposición no se ejecuta si las ubicaciones no cumplen con la normativa de accesibilidad. Es decir, si la acera es estrecha y falta espacio, si está próximo a pasos de peatones o salidas de garajes o si existen interferencias con elementos como farolas, señales de tráfico, contenedores o marquesinas, se opta por clausurar el alcorque.

Otro objetivo del Gobierno municipal es que no haya calles sin árboles. Para ello se revisarán las vías y plazas de la ciudad que actualmente carecen de arbolado “con el fin de comprobar si podría ser viable su replantación, previa apertura de nuevos alcorques en el futuro”, ha anunciado el Ayuntamiento.

Desde Ecologistas en Acción proponen algo más. “Siempre hemos expuesto que, debido al arbolado que hay y al interés de la ciudadanía, debía haber un proceso educativo. Echamos en falta desde hace muchos años más información, formaría parte de la didáctica popular. Por ejemplo, se llevan a cabo actuaciones, unas más afortunadas y otras menos, cuyos motivos desconocen los ciudadanos. Siempre estamos diciendo en el Ayuntamiento que tanto los empleados municipales como las empresas deberían informar sobre esas actuaciones. No cuesta nada colocar un cartel y explicar qué se ha hecho y por qué”, argumenta Juan García.

Esta sugerencia quizá podría plantearse en una de las futuras reuniones de la Mesa del Árbol, que preside el delegado del Área de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, y en la que está representada esta organización ecologista junto con la International Society of Arboriculture, Seo/BirdLife, el Colegio de Ingenieros de Montes, la Asociación Española de Arboricultura, personal técnico de diferentes áreas de la Corporación, representantes de los diferentes grupos políticos, la Federación Regional de Asociaciones de Vecinaos de Madrid y sindicatos, así como personal técnico de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid.

“La Mesa del Árbol se creó en el mandato de Manuela Carmena y tuvimos 13 reuniones. Con este nuevo Gobierno municipal solo hemos tenido una”. Juan lo achaca a la llegada de la pandemia. “El Covid ha sido un desastre en todos los aspectos. Nadie se ha planteado reanudar reuniones presenciales de 50 personas. No sé si en el futuro. Espero que sí”, concluye el portavoz de Ecologistas en Acción.

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