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"No podré hacerlo": ¿Cuál es la barrera de la frustración y cómo superarla?

Por MDO
viernes 24 de julio de 2020, 13:07h

"Simplemente no soy capaz de hacerlo", "No tengo talento para hacerlo" - los psicólogos llaman este sentimiento la barrera de frustración. Aparece cuando una persona aún no ha intentado hacer algo, pero ya está segura de que no saldrá nada de eso. O comenzó, pero lo dejó por su indecisión.

'No podré hacerlo': ¿Cuál es la barrera de la frustración y cómo superarla?
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Es importante saber cómo superar la barrera: no solo te ayudará a aprender un nuevo idioma más rápido, sino que también te calmará. Hemos estudiado las recomendaciones de psicólogos y entrenadores, y te contamos cómo lidiar con la inseguridad.

  1. No te obsesiones con los pensamientos de talento (o falta de él)


La psicóloga Carol Dweck en su libro "Pensamiento: una nueva psicología del éxito" divide a las personas en dos tipos. Los primeros son seguros: las habilidades y los talentos son innatos. Los últimos piensan que las habilidades se pueden desarrollar a través del estudio y la práctica continua. Las personas con pensamiento "fijo" del primer grupo se encierran en una trampa cognitiva. Se puede desarrollar cualquier habilidad, aunque no al nivel de maestría absoluta.


Esto lo demuestra un experimento interesante, realizado por el psicólogo Anders Ericsson en los años 90. Dividió a los estudiantes de la Academia de Música de Berlín en estrellas potenciales, intermedios y fracasados (aquellos que no va a avanzar más que ser profesor de canto escolar). Resultó que casi todas las "estrellas" en sus 20 años ganaron alrededor de 10,000 horas de práctica, y el resto - 8,000 y 4,000 horas, respectivamente.


A juzgar por esta tendencia, la práctica aún es importante, y funciona con cualquier habilidad, incluido el inglés. Por lo tanto, no te desesperes si no puedes pronunciar correctamente el artículo, tal vez deberías dedicarle más tiempo.

  1. No te compares con imágenes de estándar

El cerebro humano está funcionando de una manera que solo le permite compararse con alguien que en la imagen se ve más exitoso. Ponerte a tí junto otros en una fila es normal; pero si no te llevas bien con la autoestima, el flujo de noticias de un amigo no solo te motivará sino que te suprimirá.


Si éste es tu caso, trata de no compararte con las imágenes de tus amigos en Internet. En primer lugar, todos tienen su propio mundo interior único, experiencia y camino de desarrollo. En segundo lugar, las redes sociales es un continuo contenido de logros. El hecho de que no hables inglés como un dios no significa que el chico de Facebook (que escribió la publicación bilingüe ayer) siempre estará un paso más delante.


El entrenador de negocios estadounidense Josh Kaufman en su libro "Las primeras 20 horas. Cómo aprender rápidamente ... cualquier cosa" dice: esforzarse por convertirse en un genio en alguna habilidad es innecesario. Estamos dominando lo nuevo para satisfacer nuestras necesidades, y esto no requiere mucho tiempo. Lo más importante es un enfoque sistemático y regular.

  1. Encuentra un ejemplo vivo y sincero

Los verdaderos héroes, cuyas historias amplían los límites de nuestra fe en lo real, ayudarán a combatir el miedo a lo nuevo. Pueden tener un fondo común con usted (condiciones difíciles, miedos, bloqueos, falta de apoyo y fé por parte de sus seres queridos) y una historia sobre cómo lograron con éxito la meta a pesar de ello. Por ejemplo, alguien dominó el inglés a los 64 años, o rompió la barrera lingüística de muchos años, o finalmente comenzó a enseñar.
Cuando ante tus ojos no hay un ejemplo no imaginario, sino uno real, no es tan aterrador, ¿no? Solo ten en cuenta: los héroes deberían inspirarte sinceramente y no frustrarte, como en el párrafo anterior.

  1. Decide cuál es tu objetivo y la motivación

Esto te ayudará a superar el miedo cada vez que comiences a resbalar. Establece para tí mismo qué tan pronto quieres dominar una habilidad específica y por qué la necesitas. Por ejemplo, el objetivo es aprender inglés hablado, la motivación es sentirte seguro al viajar y no preocuparte de que no puedas explicarte. Menos preocupaciones quieren decir más diversión en los viajes que adoras.

  1. Crea condiciones adecuadas

Quizás estás preocupado por alguna razón indirecta. ¿No te atreves a estudiar inglés en grupo? Encuentra un profesor particular por precio asequible. ¿No te gusta ir a algún lado? Encuentra cursos de inglés online. Los sentimientos de fondo pueden inhibir en gran medida nuestro movimiento hacia adelante y consumir mucha energía. Por lo tanto, ten en cuenta tus propias necesidades y asegúrate de que te sientas cómodo.

  1. Divide el gran camino en pasos


Lo desconocido asusta, la falta de instrucciones para esta vida también. Por lo tanto, intenta escribirlo usted mismo: la planificación elimina perfectamente este tipo de ansiedad. Primero, tendrás un plan de acción que puedes ajustar durante el proceso. En segundo lugar, cuando planificamos pequeños pasos en el camino hacia la meta, ya estamos avanzando hacia el logro, a medida que nos profundizamos en los detalles de la tarea. En tercer lugar, tu cerebro siente que actúa en una situación estresante y se está moviendo, para él ya es un éxito.

  1. Registra todos los éxitos. Hasta los más pequeños


Tacha los elementos de tu plan. Lleva un diario de logros. Celebra el progreso, incluso el más pequeño. Los momentos en que te superaste a ti mismo, y luego alcanzaste al menos la mitad de tu objetivo, son muy importantes: son ellos quienes entrenan el "músculo" en tu cabeza que es responsable de comenzar cosas nuevas y avanzar hacia lo desconocido.


Además, de esta manera no te compararás con los demás, sino contigo mismo en el pasado, lo cual es más productivo. Quizás nada sea tan inspirador como ver tu propio desarrollo. Esta práctica será tu espejo, y mirarte a ti mismo desde afuera puede ser sorprendentemente agradable.

  1. No tengas miedo de los errores (y no te rindas si fallas)


A veces parece que es mejor no hacer nada que intentar y fallar. Sin embargo, aprender de tus errores es mucho más eficaz que aprender de otros. Por lo tanto, siéntete libre de cambiar el "De todos modos no podré hacerlo" por "Lo intentaré hasta que lo logre". Nadie nace con la capacidad de hacer carreras con obstáculos: primero, el niño aprende a caminar, se cae y se levanta muchas veces.


Supongamos que no tuvo éxito la primera vez: no aprobaste la prueba, no pudiste entender a la persona con la que estabas hablando en la calle y fallaste con tu discurso en público. Esto es muy desagradable, pero lo principal es trabajar con tus emociones y no posponer un nuevo intento a largo plazo.


Intentar repetir la acción inmediatamente después del fracaso es muy importante. Así es como aprender a montar en bicicleta. Si tropiezas con una piedra y luego te levantas y sigues el camino, pronto te olvidarás de la caída, y con el tiempo eso se convertirá en una experiencia valiosa. Pero si te concentras en las rodillas rotas y no sales a la calle con tu bicicleta durante todo el verano, será más difícil regresar a este camino.

  1. Atrapa la corriente


Josh Kaufman asocia la barrera de la frustración con el hecho de que muchas cosas no dan placer hasta que logres ciertos éxitos en ellas. Pero si logras los primeros resultados más básicos, en lugar del miedo, comenzarás a experimentar placer.


Permitiéndote cometer un error y asegurarte por todos lados, probablemente finalmente te relajes. El miedo dentro de ti puede dar lugar a una viva curiosidad. Recuerda cómo en la infancia te sorprendías de todo, cuántas preguntas hacías a tus padres. Una sinceridad similar te estimulará ahora. En el estado de corriente no tienes que forzarte y persuadirte: no estás resbalando, sino estás volando.