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El repunte del oro en plena pandemia: ideas para invertir

lunes 20 de abril de 2020, 16:53h
El año comenzó con una gran inestabilidad en los mercados. La batalla comercial entre Estados Unidos y China, la ejecución del Brexit o la escalada prebélica entre la administración Trump e Irán hacían temer a los inversores de que 2020 sería un ejercicio de desaceleración, con un crecimiento a un ritmo tan lento como durante lo peor de la crisis financiera.
El repunte del oro en plena pandemia: ideas para invertir

Sin embargo, la pandemia del coronavirus ha hecho saltar por los aires cualquier predicción. Invertir en oro puede ser una forma de resistir la absoluta incertidumbre que golpea el mundo.

Químicamente invariable, históricamente apreciado por todas las culturas y económicamente poco sometido a tensiones bursátiles, el oro está considerado el valor refugio por excelencia. Ocurre, por ejemplo, en la actualidad, cuando el temor a una recesión lleva a muchos inversores a ligar el destino de parte de sus carteras al de este activo. A finales de febrero, cuando todavía había dudas sobre el impacto que la propagación del virus tendría sobre la economía del planeta, la cotización de la onza se había disparado ya diez puntos frente a su demanda a primeros de año.

El punto de partida de cualquier inversor

Su fiabilidad ante otros productos, sin embargo, no lo convierte en infalible. El oro es un reclamo en tiempos de crack económico comparado con otros activos más arriesgados, pero no es garantía de éxito. Para empezar a negociar con este metal precioso es necesario tener en mente algunos conocimientos de partida.

Los expertos recomiendan consultar el valor del dólar, al que está indisociablemente vinculado y con el que guarda normalmente una relación inversa. Además, parece aconsejable repasar la salud financiera de los países productores, un listado que sorprende a muchos porque en él hay potencias mundiales y regionales (China, Rusia, Australia, Estados Unidos o Suráfrica) pero también encontramos naciones menos favorecidas en términos económicos (Perú, Ghana, Kazajistán o Uzbekistán).

Por último, hay que contrastar el momento actual de este activo con otros productos y mercados susceptibles de interesarnos como refugio, ya sea el dólar o la deuda soberana, por ejemplo. Solo con una base así, aunque elemental, podremos reducir los riesgos a los que exponemos nuestro capital en un año que, de por sí, ya se atisba complicado.

el precio del oro