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Qué es bluffing into play y por qué necesitas saberlo para ganar dinero

lunes 29 de abril de 2019, 11:38h
El póquer es el juego de cartas más popular. Con la llegada de internet, es uno de los grandes protagonistas del mundo del azar. ¿Estás seguro de que sabes jugar?
Qué es bluffing into play y por qué necesitas saberlo para ganar dinero

Quizás conozcas las normas más básicas o, incluso, puede que seas un jugador con algunos triunfos en la mochila. Webs como rightcasino spain ofrecen la oportunidad de acceder a un enorme catálogo de casinos online, incluidos los más populares. Estar detrás de una pantalla tiene sus ventajas y no hay que temer que la comunicación no verbal (una ceja, media sonrisa, un movimiento incontrolado de la mano) delate tu jugada. Ahora bien: hasta con los ojos cerrados, solo tomando nota de tus apuestas, hay personas capaces de averiguar si tienes una mano invencible o si vas de farol. Aprender cómo despistarles puede darte mucho dinero. Aquí van algunos consejos e ideas de esta técnica (el buffing into play, en inglés), que es la cima del arte de la estrategia. Solo dominándola puedes aspirar a triunfar.



¿Qué es el bluffing o farol?

El bluffing es la jugada maestra para cuando las cartas vienen mal dadas. La clave es mentir, mejor que nadie. En el póquer se da la paradoja de que se puede ganar teniendo la peor combinación de la mesa y perder con la mejor. Todo se decide en la fase de apuestas. En ella, un buen bluffer llega a persuadir al resto de que lleva una excelente mano y les induce a que se retiren de la partida.



¿Cuánto debes arriesgar?

Para empezar, debes tener en cuenta que, como regla general, hay que evitar poner más del cinco por ciento de tus fichas (tu fondo) en cada partida. Sé constante: es mejor ir ganando poco a poco a tus rivales que cometer grandes volantazos al calor de la suerte, levantar la liebre y perder todo de una.



¿Hay algún turno mejor que otro para hacerlo?

Sí. Y eso lo saben los mejores jugadores. Cada asiento de una mesa de póquer tiene un número asignado, una nomenclatura, que va rotando. En un Texas Hold’em Full Ring (la variedad más extendida de póquer) hay hasta diez posiciones. Lo óptimo para intentar una jugada de este tipo es saber qué han apostado los demás, así que te conviene hacerlo cuando estés lo más lejos posible del repartidor en el sentido de las manecillas del reloj. Dicho de otro modo: cuanto más cerca estés de su derecha, mejor, porque cuando te toque decidir tendrás más información. Con una mala combinación de cartas y estando en la posición inicial, se desaconseja entrar en el juego incluso hasta para ir de farol…

Así que, a no ser que juegues de una manera kamikaze, si vas, que sea por que no hay dudas. Porque –conviene recordarlo-, un farol solo tiene sentido si puede persuadir a los demás de que abandonen. De ahí que sea bueno tener toda la información y esperar al flop.



¿Cómo hacerlo?

Cuando llegue tu turno y elijas el farol en lugar de renunciar al bote, sube la apuesta de forma decidida.

Ten en mente dos claves más para elegir el momento: la apariencia (el mejor bluff vendrá tras haber fingido una cierta honestidad jugando solo buenas manos, no tras otro bluff) y los adversarios (no te arriesgues con inexpertos que demuestren que van a ir al showdown hasta con una pareja).

¿En qué elementos debes fijarte con atención?

Los estrategas se fijan en cuántas cartas han cambiado sus rivales durante el primer momento del juego cada uno. También, cuánto tardan en decidirse a apostar o qué dudas trasluce cada movimiento. Titubear es de principiantes.


¿Cuánto debo apostar?

La falta de pericia de un jugador suele verse reflejada en las cantidades que apuesta. Ten en cuenta que debes poner sobre la mesa cuando vayas de farol lo mismo que si tuvieses tu mejor mano. Ni más, ni menos. Si cuando tienes buena combinación pones más y, cuando intentas hacer un bluff, juegas menos, se te acabará notando y lo usarán contra ti, desafiándote cuando apuestes poco o retirándose cuando vayas fuerte.

En general, lo más común es apostar algo alrededor de tres cuartos del bote. Solo se debe poner la mitad si llevas buenas cartas y no crees que haya nadie mejor a tu alrededor con quien rivalizar. Debes evitar apuestas menores que eso porque puedes generar un efecto bumerán y atraer a tus competidores a entrar.


¿Funciona la psicología inversa?

Importante. Hasta ahora, hemos visto que el bluff se ejecuta con manos malas. También, existe la posibilidad de marcarse un ‘inverso’, el más difícil todavía: hacer creer a los demás que las cartas han venido en nuestra contra y mostrarse débil para dejar vía libre al que quiera ir de farol. Una vez que detectemos al jugador que está mintiendo, solo hace falta elegir el momento para entrar a matar. Iguala su apuesta, súbela y saca tus ases.


Y, ¿cuál es el consejo definitivo?

Lo sentimos, pero es bastante obvio. El sentido común. Tanto en partidas presenciales como online, tu olfato será tu mejor aliado. Un error sobre el tapete puede ser mortal. Así que, no lo olvides: disfruta y juega con responsabilidad.