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Montoya tenía un golpe en las costillas y acudió al médico dos días después de la desaparición de Laura Luelmo
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Montoya tenía un golpe en las costillas y acudió al médico dos días después de la desaparición de Laura Luelmo

miércoles 26 de diciembre de 2018, 14:30h
Bernardo Montoya, asesino confeso de Laura Luelmo, acudió dos días después de la desaparición de la joven profesora a un centro de salud a causa de un golpe en las costillas. Según las investigaciones de la Guardia Civil, Montoya la habría retenido apenas una hora en su domicilio donde, tras un forcejeo, la joven, maniatada, se habría defendido a patadas. A continuación, según apuntan las pesquisas, Montoya habría introducido a la víctima inconsciente en el maletero de su vehículo para trasladarla hasta el campo y violarla.

El asesino confeso de Laura Luelmo, Bernardo Montoya, fue a un centro de salud por un golpe en las costillas 2 días después de la desaparición de la profesora, según ha explicado el coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva, Ezequiel Romero, en rueda de prensa para explicar los detalles de la investigación.

Según las investigaciones de la Guardia Civil, Montoya habría retenido a Laura Luelmo apenas una hora en su domicilio donde la habría golpeado la cabeza contra el suelo en un forcejeo en el que la joven, maniatada, se habría defendido a patadas. A continuación, según apuntan las pesquisas, Montoya habría introducido a la víctima inconsciente en el maletero de su vehículo para trasladarla hasta el campo y violarla.

Cada vez tiene menos peso su versión, ya que mintió en su testimonio sobre que la había matado accidentalmenete, pero que no había consumado ninguna agresión sexual sobre Laura. La autopsia reveló ayer miércoles que fue violada. Si bien, Montoya aseguró que intentó violarla sin éxito estando inconsciente tras golpearla en la cabeza. Intentaría ver reducidos los cargos.

Bernardo Montoya Navarro es un ex presidiario con antecedentes con delitos contra las mujeres y asesinato. La joven había alertado a su novio y otras personas sobre que un vecino se la quedaba mirando fijamente y que le preocupaba. La duda ahora es si ese hombre era Bernardo Montoya o su hermano Luciano, ya que son gemelos. El día de la desaparición de Luelmo, el miércoles 12, Luciano Montoya estaba interno en el centro penitenciario de Ocaña (Toledo), aunque se le concedió un permiso para salir este lunes día 17, día en que fue encontrado el cuerpo con señales de violencia. No hay pruebas de su implicación. Sin embargo, Bernardo sí estaba libre, desde hace 2 meses, tras cumplir su pena.

Además, según ha constadado ya la Guardia Civil, Montoya empleó lejía e intentó hacer una limpieza a fondo de cualquier prueba en su casa, para así intentar negar cualquier acusación. Está por ver si quedan restos de algún ADN de la víctima mortal al no tratarse de una limpieza profesional ni de un experto. De hecho, el cuerpo policial ha encontrado restos de sangre en este domicilio.

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