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Hombres y joyas: un binomio moderno

viernes 20 de julio de 2018, 14:58h
Si de algo no cabe duda, es que la imagen individual se ha revalorizado en los últimos años. Con la proliferación de las redes sociales, reflejar la identidad personal por medio de la imagen que proyectamos se ha vuelto un fenómeno con un impacto jamás visto hasta ahora.
Hombres y joyas: un binomio moderno

Los iconos mediáticos son capaces de llegar a audiencias globales con una velocidad asombrosa, y eso impulsa a la industria de la moda a reinventarse constantemente. La estética masculina se ha desarrollado a un ritmo particularmente alto en la última década. Los accesorios, looks de diferentes estilos, joyas y demás elementos estéticos se han multiplicado, y han hecho de los hombres, un sector especialmente atractivo para muchos de los diseñadores.

Los complementos que definen a los hombres

Las joyas aportan a los hombres una imagen de mayor sofisticación, por ser la excepción y no la norma. Tradicionalmente, los complementos masculinos cumplían más bien una función estrictamente práctica. No obstante, con el paso del tiempo los elementos estrictamente decorativos han ganado mucho terreno. Así pues, algunos de los complementos más comunes para hombre pueden ser:

Relojes. Todo un clásico. Su gran ventaja es su flexibilidad y sus variadísimos diseños como los que nos presenta aquí Chrono 24. Además de dar la hora, para las personas detallistas, pueden expresar mucho de la personalidad del portador. Dependiendo del color, la forma y el tamaño de la esfera, por ejemplo.

Corbata. Otro de los habituales. Añade un toque de sofisticación y seriedad, e incluso en algunas profesiones su uso es obligatorio. En los últimos años, paradójicamente, se popularizó también en atuendos informales como símbolo de creatividad.

Pearcings y pendientes. De funciones puramente estéticas. La cantidad de modelos se han multiplicado. En el caso de los pendientes, las dilataciones en las orejas también se han disparado en años recientes. Aportan un aire juvenil.

Anillos y collares. Los anillos pueden indicar que el hombre está casado, pero por supuesto pueden responder también a motivos meramente decorativos. Los collares gozan también de cierto efecto "rejuvenecedor". Pero al igual que los pendientes y pearcings, pueden suponer un obstáculo en ciertos entornos laborales y sociales.

Gafas. A estas alturas todos sabemos que no todas las personas que llevan gafas lo hacen por motivos de definciencia visual. Hay quienes buscan un toque más intelectual o intimidad en su atuendo, sobre todo si son con cristales oscuros.

Sombreros y gorros. Su gran variedad y amplia gamas de funciones, los convierten en un complemento que se vende durante todo el año y cuyos modelos se pueden adaptar prácticamente a cualquier estilo.

Tatuajes. Hay pocas cosas que estén menos de moda en estos momentos. Aunque suelen asociarse a individuos jóvenes, últimamente están rompiendo barreras como las de la edad, determinados status sociales o entornos laborales.

Los iconos de la moda masculina

Quizás tradicionalmente no se tenga esa imagen, pero los hombres están tan sujetos o más que las mujeres a las normas impuestas por la moda.

Sin embargo, sí parece que para ellos es más importante que sus iconos mediáticos sean fácilmente reconocibles e identificables mientras que los rostros anónimos venden poco para ellos. Las estrellas del deporte son indudablemente referencias absolutas. Los actores, y en menor medida cómicos o presentadores de televisión, son también referentes habituales, y los vehículos más efectivos que tiene la industria de la imagen para hacer llegar su producto al consumo masivo masculino.