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Inferioridad y la apatía: cómo se manifiestan y cómo se vencen

viernes 21 de julio de 2017, 10:51h

Vivimos en una sociedad con alto nivel de exigencia y competitividad. Tenemos asumido que se puede conseguir cualquier cosa con trabajo duro, manteniéndonos activos, estableciendo nuevas metas. Puede ocurrir, sin embargo, que una persona no vea tal competitividad desde el punto de vista de la autosuperación, sino que tienda a compararse con los éxitos de los demás que no valore aquello que ha conseguido.

Inferioridad y la apatía: cómo se manifiestan y cómo se vencen
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Cuando esto sucede, se entra en una brecha emocional que puede afectar directamente a la confianza que se tiene en uno mismo, a restar importancia a aquellos que se ha conseguido y a poner en riesgo nuevos retos a largo plazo. “Lo positivo se transformará en negativo, ya que cuando consiga algo o esté trabajando en ello, verá a alguien que le cuesta menos esfuerzo, que físicamente es más atractivo o que se le ocurren ideas más rápido”.

Así es como explica Cepsim Madrid que es la inseguridad y el sentimiento de inferioridad, cómo afecta. Algo que con tratamientos especializados puede superarse, pero para lo que es importante buscar psicólogos expertos.

Se caracterizan por la baja autoestima, que afecta a la capacidad de valorarse a uno mismo e incluso de sentirse capaz de completar actividades de forma satisfactoria. Quienes lo padecen se machacan así mismos, y nunca ven sus logros como suficientes o positivos.

Esta baja autoestima lleva a desarrollar también dependencia de los demás porque, al no ser capaz de valorarse por ellos mismos, necesitan el reconocimiento externo. El diálogo interno negativo, la falta de iniciativa, la sensación de invisibilidad o la percepción errónea de los demás también son características de la inseguridad y el sentimiento de inferioridad.

¿Por qué alguien se siente inferior o inseguro?

Cepsim Madrid identifica las causas por las que una persona experimenta tales situaciones. Una de ellas suele ser la sobreprotección en el seno de la familia, que tiene consecuencias negativas en la formación de la personalidad propia. “Se sentirá desprotegido sin sus familiares cerca, no sabrá como desenvolverse porque no le habrá transmitido la independencia necesaria”. El exceso de fusión familiar tampoco permitirá a la persona ser independiente, tomar sus propias decisiones.

Por el lado contrario, el cúmulo de mensajes negativos en la infancia también contribuir al desarrollo de inseguridad e inferioridad. Los “lo haces todo mal” o “no vales para nada” de forma reiterada, contribuyen, lógicamente, a la percepción negativa de uno mismo.

Como consecuencia, se suceden los juicios negativos sobre uno mismo, la constante comparación con los demás, las emociones y sentimientos negativos y la falta de motivación.

Apatía y desmotivación

El equipo de Cepsim Madrid también explica qué es y cómo se manifiesta la apatía y la desmotivación, además de cuáles son las consecuencias. También existen tratamientos especializados en Madrid y online para tratarlas.

Lo más característico es la pérdida de interés general, el conformismo con la situación que tienen y en la que no se plantean nuevas metas u objetivos, no ven más opción ni siente culpa por ello.

“Simplemente dejan de interesarse por situaciones cotidianas de su vida tanto a nivel social como laboral, procrastinando en todas ellas”, explican desde la clínica. Es manifiesta, pues, la pérdida de iniciativa, la disminución de la respuesta emocional e incluso la merca del cuidado de la salud.

En cuanto a las causas de la apatía y la desmotivación, en muchos casos están relacionadas con el estrés. Los niveles elevados de este pueden ir minando poco a poco la iniciativa porque un mantenimiento elevado de ciertos neurotransmisores puede contribuir al agotamiento físico y emocional. De hecho, el cansancio es otra de las causas que pueden explicarlo.

La falta de un sueño reparador también podría explicar la apatía y la desmotivación, así como el aburrimiento. Este se deriva de no realizar actividades que resulten satisfactorias, contribuyendo a que se pierda poco a poco la ilusión.

Otras causas pueden ser la reducción de la vida social y afectiva o el consumo de alcohol reiterado.

Los tratamientos

“A veces es necesario aprender a mirar para saber y poder comprender lo que nos ocurre”, explican desde Cepsim. Un tratamiento psicológico puede ayudar a percibir la vida desde un punto de vista más realista, en cuanto a que permite al individuo ubicarse. Este se basa en la realización pormenorizada de la situación del paciente, la identificación y trabajo de la sintomatología desde la raíz del problema.

La terapia EMDR para superar los problemas de apatía, inseguridad y sentimiento de inferioridad se encuadran, según Cepsim, en los tratamientos de última generación, siendo importante contar con psicólogos capacitados.

Se trata de las siglas del inglés “Eye Movement Desensitization and Reprocessing”, es decir, desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares. Se utiliza, sobre todo, con personas que han sufrido eventos traumáticos, un suceso negativo cuyas consecuencias afectan a su integridad física o psicológica.

El EMDR se puede aplicar también a personas que tienen trastornos de estrés postraumático, traumas psicológicos recientes (por un accidente, abusos sexuales o acoso, entre otros ejemplos), han sido víctimas de malos tratos familiares, están en duelo por el fallecimiento de una persona muy cercana, han desarrollado dependencias emocionales, tienen alguna fobia o disfunción sexual, depresión, problemas de ansiedad o ataques de pánico.

Si tiene estos problemas puede dejar de sufrir”, apuntan desde Cepsim. Se trata de psicólogos expertos en terapias presenciales en Madrid y online, un equipo profesional de larga trayectoria en tratamientos psicológicos.

Nuevas fórmulas para el tratamiento

La terapia puede ser presencial, en alguno de los cuatro centros que tienen en Madrid; intervenciones a domicilio y online. Los psicólogos también se valen de las nuevas tecnologías para tratar los problemas de sus pacientes, que solo necesitan de una conexión a internet y descargar el programa Skype.

De hecho, en Cepsim citan a estudios que indican que las intervenciones psicológicas online son tan efectivas como las terapias presenciales. De esta forma pueden acceder a terapia personas que viven en otros lugares y contextos, se adaptan a los horarios y preferencias del paciente o se facilita el acceso a personas que tienen difícil movilidad, entre otras ventajas.