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Atención centrada en la persona: personas mayores con dignidad

jueves 06 de julio de 2017, 10:07h
Esta metodología de trabajo con personas mayores incorpora buenas prácticas contra el maltrato contra ellas y apuesta por un servicio basado en la integridad y en las necesidades de cada uno
Atención centrada en la persona: personas mayores con dignidad
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El envejecimiento de la población en España se acelerará en las próximas décadas, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). En concreto, las últimas proyecciones estiman que las personas mayores de 65 años –representan ahora el 18,7% del total de habitantes–, ganarán posiciones en la pirámide poblacional y alcanzarán el 25,6% en 2031 y el 34,6% en 2066. De mantenerse las tendencias demográficas actuales, según el INE, la población centenaria pasará de las 16.460 personas que hay en la actualidad con 100 años o más a 222.104 dentro de 50 años. En apenas tres lustros se triplicará el número de personas centenarias. Ante esta situación, es fundamental apostar por el cuidado de personas mayores en Madrid en la actualidad, fomentando unos hábitos de vida saludables y unos cuidados que les permitan mantener su independencia durante el mayor tiempo posible, logrando tener una vida plena y sana.


Para conseguir estos objetivos, además de la familia, el colectivo de profesionales dedicados a la atención de personas mayores juega un papel fundamental. Por ello, la gran mayoría de los profesionales y de los centros dedicados a las personas mayores están apostando, más que nunca, por la inclusión de prácticas y una atención centrada en la persona (ACP), que potencie su bienestar y calidad de vida, brindándole aquellos cuidados que necesiten de una forma individualizada y profesional.


Este modelo de atención centrada en la persona promueve la calidad de vida y el cuidado de las personas mayores en Madrid. Para ello, es necesario contar con un buen clima organizacional y la ausencia de 'burnout' o síndrome del quemado, que es el trastorno psicológico que afecta a muchos trabajadores que viven en un estado de estrés y ansiedad permanente, algo que influye, significativamente, en la intervención de las auxiliares del servicio de ayuda a domicilio (SAD).

Además, la aplicación de este modelo tiene un efecto positivo en la realización personal del profesional y en los usuarios receptores del servicio. La finalidad de la ACP es promover la calidad de vida a través de una atención integral, donde prima la persona satisfaciendo las necesidades en todo su contexto.


Este modelo de atención centrada a la persona está promovido por la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (Ceoma) con la acreditación de «Centro Libre de Sujeciones». Este sello acredita que se trabaja con un modelo de atención centrada en la persona. Para ello, es necesario realizar un plan de atención individualizado con el usuario y su familia, recopilando su historia de vida, sus preferencias, deseos y opiniones y siempre trabajando sus capacidades y no sus déficits.

A la hora de ponerlo en marcha es fundamental respetar lo máximo posible su autonomía personal y preservar al máximo su dignidad, de manera que los mayores puedan decidir y dirigir su propia vida de acuerdo con sus deseos, gustos y preferencias. La dignidad de las personas mayores es también un aspecto fundamental, ya que en muchas ocasiones, sin saberlo incluso el profesional, se puede faltar a las personas mayores. Y esto es algo que se debe evitar por el bien de las personas mayores y por el de la sociedad.


Encontrar soluciones definitivas a este maltrato es un aspecto clave, siendo necesario fomentar la prevención y la formación en el buen trato, tanto desde una un punto de vista técnico como social. Hay que realizar políticas de comunicación y sensibilización que permitan eliminar los estereotipos negativos y conseguir una visión realista de los mayores.


Por ello, también es importante que los medios de comunicación cambien su visión de la vejez y su lenguaje estereotipado con ellos, que en muchas ocasiones es humillante y vejatorio. Es lo que sucede, por ejemplo, cuando un titular dice una ‘anciana de 60 años’, ya que no se puede considerar anciana a una mujer que está en edad de trabajar y cuya esperanza de vida es de unos 85 años, ya que tiene connotaciones negativas.


En este sentido, la implantación y generalización del modelo centrado en la persona permitirá que las personas mayores logren su dignidad y defiendan sus derechos como ciudadanos, potenciando su participación social y sus gustos individuales, todo ello huyendo de un servicio únicamente asistencial.

La población envejece y los casos van a más. Países más avanzados en este campo como Canadá están centrados ahora en la ejecución de metodologías comunes y estudios fiables que sean la base para poder actuar frente a esta forma de violencia que puede ser la falta de respeto y los atentados contra la dignidad de las personas. Hoy, en el siglo XXI, un cuidado de las personas mayores de calidad y con respeto es fundamental para la sociedad.