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Reunificación de deudas: la mejor solución ante los problemas hipotecarios

Por MDO
miércoles 07 de junio de 2017, 09:52h

En 2017, en pleno siglo XXI y en unas sociedades desarrolladas que giran alrededor del dinero como principal método para la subsistencia, resulta inútil negar la importancia que tienen las diferentes divisas de cada país para las personas que lo integran. Desde comprar una casa hasta pagar las facturas del día a día, pasando por todos los pequeños gastos del día a día, todo está enfocado hacia el movimiento y el intercambio constante de dinero.

Reunificación de deudas: la mejor solución ante los problemas hipotecarios

Como todo, esto tiene sus partes buenas y sus partes menos buenas. Unas de las que conforman este último grupo son las que se refieren a los diferentes tipos de deudas y plazos de pago que una persona puede ir acumulando con el paso de los años y que, si no se gestiona de la manera adecuada, puede acabar provocando algo más que un dolor de cabeza. Tener deudas -en plural- es más frecuente de lo que pudiera parecer hoy en día, pero, afortunadamente, las soluciones ante estos problemas son ahora también mayores que en el pasado.

Y es que no hace falta plantearse situaciones demasiado descabelladas para encontrarse en una situación donde varias deudas se conviertan en las protagonistas de la vida diaria de una persona. Basta con tener una hipoteca que pagar y un préstamo concedido con anterioridad. Suficiente como para que, llegado un punto, una persona pueda verse ‘ahogada por la situación’.

La solución que se posiciona como favorita ante las deudas

Llegado un determinado punto en el que se tienen varias deudas que pagar cada mes no sólo está el problema del valor monetario al que estas asciendas, que podrá ser mayor o menor según la tipología de las mismas, sino también el de tener que estar pendiente de cada una de ellas por separado. A largo plazo, los inconvenientes de estar lidiando con algo así durante años son muchos, razón por la cual ha surgido el modelo de reunificación de deudas como solución idónea ante estos casos.

La reunificación de deudas no es otras que, como su propio nombre indica, aunar las deudas y ‘reunirlas’ en un mismo punto. En este caso, en una misma hipoteca, pues es necesario para solicitar este modelo que una de las deudas sea la hipoteca de la vivienda. Esta hipoteca, junto con los préstamos personales que se tengan, se transformarían así en una única hipoteca de la que tener que estar pendiente y pagar cada mes. En páginas web como el comparador acceder a las mismas y a toda la información referente a ellas está a tan solo unos ‘clics’ de distancia.

En muchas ocasiones, establecer una reunificación de deudas a tiempo puede ser la solución que se estaba buscando para salir de un aprieto en concreto, aunque es necesario tener todos los factores en cuenta antes de realizar un movimiento de este calibre. A fin de cuentas, serán varias los años que se verán condicionados por dicha reunificación.

No es válida para todos los casos

Resulta evidente apreciar el atractivo que tiene una reunificación de deudas para aquella persona que tiene un número de deudas importantes y no sólo busca tener que realizar un único pago mensual, sino también que este sea menor que la suma de todos por separado. Porque, sí, una de las características de la reunificación de de deudas es que el importe final a pagar de forma única cada mes será menor que si se pagasen todos los préstamos e hipotecas por separado, facilitando a la persona el aliviar la carga económica que ello supone.

Evidentemente, esto no es algo que salga gratis ni significa que se vaya a poder pagar menos sin ofrecer nada a cambio. Reunificando deudas lo que se hace es disminuir el importe a cambio de un plazo de pago mayor y con un aumento generalizado de los intereses de esta hipoteca. Es decir, al final el pago total terminará por ser mayor que si se pagasen por separado, pero con la ventaja de que cada mes la holgura entre pagos y sueldo será mayor.

Este modelo es, por tanto, una buena idea para muchos casos y no tan buena para otros tantos. Corresponde a cada cual decidir si de verdad necesita realizar una reunificación de deudas en base a sus condiciones personales y necesidades del momento en el que se encuentre.