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Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 CRD Overland
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Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 CRD Overland

Prueba: Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 CRD Overland, apuesta segura

Por Gaceta del Motor
jueves 05 de noviembre de 2015, 07:51h
Con la comercialización del Grand Cherokee hace más de dos décadas (1992), la firma norteamericana reinventó el segmento de los vehículos utilitarios deportivos (SUV). En la actualidad y después de casi cinco millones de unidades vendidas en todo el mundo, el modelo sigue evolucionando, con un atractivo diseño exterior e interior, nuevos contenidos tecnológicos y unos comportamientos on-road y off-road mejorados, gracias, en parte, a su nuevo cambio automático de ocho velocidades.
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Montada de serie, esta nueva caja de cambios reduce significativamente el consumo y las emisiones, al tiempo que mejora la aceleración y asegura cambios de marchas más suaves y rápidos. Y tiene tres modos de funcionamiento: normal, deportivo y otro que recibe el nombre de “Eco” para reducir el consumo de carburante, ya que cambia la gestión del cambio y la suspensión rebaja la altura para favorecer la aerodinámica.

Para comprobarlo le hemos sometido en su versión 3.0 V6 CTiene RD a una prueba por todo tipo de terrenos y trazados, donde con 250 caballos de potencia sobretodo destaca por su par motor, de 570 Nm a sólo 2.000 r.p.m.; es decir, con un empuje más que suficiente desde muy bajas vueltas que hace olvidar los 2.400 kilos que pesa el modelo. Además, con el acabado Overland, monta nuevos contenidos en términos de información y entretenimiento, como el nuevo UConnect smartouch con pantalla táctil de 8,4″ y navegador por satélite y la nueva pantalla de 7″ TFT en el cuadro de instrumentos configurable por el usuario. Su precio, 72.500 euros.

El motor de 3.0 litros CRD de 250 CV se incluye de serie en todos los acabados de la actual gama Grand Cherokee 2014 (excepto el SRT), aunque también hay disponible una versión de menor potencia de 190 CV para el motor de 3.0 litros CRD en el Laredo y Limited. Estéticamente, la principal mejora con respecto a su predecesor son los nuevos faros bi-xenón de descarga de alta intensidad con luces de circulación diurna (DRL) de LED, que viene de serie. Y en la parte trasera también ha cambiado y luce nuevos pilotos traseros más grandes con luces de LED, un alerón trasero más grande y más aerodinámico, un nuevo parachoques y un portón trasero renovado que ofrece una mayor visibilidad. El parachoques trasero inferior es ahora específico del modelo y los terminales de escape dobles son ahora de serie en el Overland.

También las llantas son de nuevo diseño y las nuevas combinaciones de colores interiores y exteriores completan las principales novedades en el estilo exterior que podemos encontrar y que mejoran aún más su imagen de calidad. Por otro lado, el Grand Cherokee Overland cuenta con varios detalles de diseño en el color de la carrocería, incluyendo el revestimiento inferior del parachoques delantero y trasero del vehículo. Las aplicaciones en el color de la carrocería también se aplican a los arcos de los pasos de rueda y los paneles laterales inferiores también reciben un tratamiento en el color de la carrocería. Las llantas, de aluminio pulido, son de 20 pulgadas y de cinco radios. Y en frente unos asientos delanteros calefactables y ventilables, y sobre las cabezas un techo solar panorámico.

El interior también se ha mejorado gracias a la utilización de materiales de mayor calidad y combinaciones de colores específicas para el modelo. La consola central se ha renovado e incorpora un nuevo sistema UConnect Smartouch con pantalla táctil de 8,4 pulgadas. Y los controles de la radio y del climatizador se encuentran debajo de la pantalla y disponen de selectores y botones fáciles de identificar y de usar. Mientras que la consola central muestra un nuevo tapizado en cuero para la palanca de cambios electrónica de la transmisión de ocho velocidades. Otra de las novedades es el nuevo revestimiento en piel del volante de tres radios con secciones de madera noble en este modelo con acabado Overland. Además, el volante se ha optimizado en cuanto a la posición de conducción, cuenta con botones para controlar la radio, el control de velocidad (Cruise Control), el teléfono, los comandos de voz para la máxima seguridad y en su parte posterior monta de serie levas de cambio.

Si hablamos de capacidades, a parte de contar con un habitaculo grande y muy cómodo para albergar en su interior hasta cinco adultos sin ningún tipo de problemas, cuenta con un amplio maletero de 457 litros hasta la bandeja cubrequipaje. Y lo que también es importante, con una rueda de repuesto normal, algo que se agradece y que raro hoy en día.

Frente al volante, una vez salvado el obstáculo de entrar en el habitáculo, ya que estamos hablando de un coche alto y acomodarnos en los asientos, arrancamos accionando un botón y llega un segundo paso mejorable, como es el de mover una palanca de cambios, que se tarda un tiempo en acostumbrarse, aunque con el paso del tiempo resulta muy cómoda.

En ese momento nos damos cuenta que el motor diesel que lo anima (fabricado en Italia por VM Motori en Ferrara) turboalimentado y con la tecnología de inyección common-rail del Grupo Fiat, no es de lo mejor del mercado, pero destaca por su generoso par, ideal para el modo off-road. Lo primero que notamos es que empuja con fuerza, eso sí, los milagros no existen y mover 2.400 kg y unas llantas de 20 pulgadas no es fácil en carreteras sinuosas, donde se muestra muy suvirador. En autovias o autopistas es un coche muy cómodo y a ello ayuda la suspensión neumática que por encima de 90 km/h reduce su altura para una mayor estabilidad. Y en terminos generales es muy progresivo en la entrega de potencia y se nota el refinamiento de un bloque de seis cilindros, eso sí, tampoco destaca por ser un motor silencioso.

Al mismo tiempo comprobamos una de las novedades del modelo, la caja de cambios automática ZF de ocho relaciones, que sustituye a una veterana de cinco velocidades y que cuenta con modo Sport. Tiene un funcionamiento suave y rápida cambiando de marchas. Una asociación que da como resultado unos consumos proporcionales a sus medidas, peso y potencia, por lo que no es su punto fuerte, aunque tampoco son abusivos. En autovía se conforma con 8,5 litros a los 100 km, pero en carretera la cifra hasta los 9,5 litros cada 100 km, mientras que en ciudad ronda los 12 litros.

Otro punto a favor del modelo y a pesar de su lujoso aspecto es su comportamiento fuera del asfalto, a fin de cuentas se trata de un Jeep, por lo que en su ADN viene implicito un buen uso fuera de la carretera y lo consigue. Para ello, cuenta con un sistema de suspensión neumática Quadra-Lift, de serie en el Overland, que permite variar la altura de marcha del Grand Cherokee hasta una distancia al suelo máxima de 28 cm. Y también equipa el sistema Quadra Track II, que se controla desde una forma muy sencilla desde un mando situado en el tren central donde podemos seleccionar el tipo de terreno o activar la reductora o el control de descensos.

Este sistema de tracción, el Quadra-Trac II, dispone de una caja de transferencia de dos velocidades junto con el BTCS (Brake Traction Control System) en el eje delantero y trasero, es decir, la función autoblocante delante y detrás se hace mediante los frenos. Y a este sistema de tracción hay que sumar la reductora (con una relación de 2.72:1) y el Select Terrain que permite cambiar entre cinco programas diferentes: Arena, Barro, Auto, Nieve y Rocas. En este último caso, gracias a la suspensión neumática la altura sube a una altura máxima de 28 cm y se activa la reductora. En resumen y con un buen precio con relación a su equipamiento, es una buena opción a tener en cuenta.

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