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Ibaka pone un tapón.
Ibaka pone un tapón.

Ibaka regresa para mandar

domingo 31 de agosto de 2014, 22:52h
El regreso de Ibaka, imponente en uno y otro aro, descargó de responsabilidad a Pau Gasol, que de todas formas fue uno de los mejores. Con ambos de dulce y el resto imprimiendo talento e intensidad, el encuentro fue un calvario para Egipto (91-54), que jamás estuvo a la altura. 

Los de Orenga tardaron en desperzarse lo que tardó Pau Gasol en machacar su primera canasta, dos minutos y medio. El oficio de los egipcios en defensa y la caraja de salida de los españoles hizo que el marcador se moviera lentamente en los primeros instantes, sin embargo, en el minuto 4 la ventaja ya se había ido a los 10 puntos (12-2). 

Egipto, incapaz ver aro, fue cavando su propia tumba mientras que con poco, España iba ensanchando la distancia en el marcador. Pero es que, el 26-10 al final del primer cuarto, que anunciaba paliza irremediable, no era el único disgusto del equipo africano, que había cometido 8 faltas. 

Antes de terminar el primer período, entraba al campo Ibaka, que se perdió el debut contra Irán, y la grada estallaba de jubilo. El bueno de Serge supo devolver el cariño con un mate y un tapón. Y más aplausos. 

En el arranque del segundo cuarto el que también se estrenaba tras perderse el primer choque era Felipe Reyes. Aunque menos efusiva, la grada también lo celebró. Y aunque el regreso de ambos pueda parecer una gran noticia para todos los que seguimos a la selección española, en realidad es una mala noticia para alguien: Claver, que tras desperdiciar la oportunidad que le brindaron sus ausencias, huele a carne de banquillo siempre que ni ellos ni ninguno de los Gasol tengan problemas físicos. 

Entre tanto, España mantuvo la ventaja, corriendo casi siempre, y el denostado Claver tuvo ocasión de redimisre. Por desgracia, su primer tiro no tocó ni aro. Y así, difícil recuperar la confianza. Otro que tuvo minutos fue Abrines, que no desentona. Al final de la primera parte: España 42 -Egipto 24.

Tras el descanso, España entró en modo festival desde fuera y por dentro. Mate de Ibaka, triple de Navarro, tapón de Marc... hasta el 53-24. Después, el rodillo español continuó sin dar tregua ante una desconcertada selección de Egipto que quizá hubiera preferido disfrutar desde la grada de algunas de las jugadas de los españoles. 

El partido, con 64-37 estaba resuelto al final del tercer cuarto pero no para dormirse. Para prueba, que en un minuto Egipto se puso a 22 y a España le costó volver a coger el ritmo. Si antes todo salía, ahora se fallaban pases, tiros y se perdían balones. Susto pasajero, porque fue volver a subir el ritmo y de nuevo creció la distancia en el marcador. Así, hasta el 91-54 definitivo. 

Más información:

ContraCrónica: ¿Qué sería del Mundial sin voluntarios? / El 'tapón' del Mundial

Crónica Irán-España: Gasol omnipotente

Previo: La mejor generación española ante la historia

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