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Alcázar: El Palacio de los Recreos

Alcázar: El Palacio de los Recreos

sábado 15 de junio de 2013, 16:31h

El 27 de enero de 1925, con la opereta "Madame Pompadour", se inauguraba el teatro Alkázar, la parte más espectacular de un proyecto que se llamó "Palacio de los Recreos". El monumental edificio proyectado por Eduardo Sánchez Eznarriaga -que murió un año antes de que finalizaran las obras- se levantó en el solar que ocupó entre 1911 y 1920 un teatrito de variedades que se llamó "Trianon palace".

 

El Palacio de los Recreos iba a ser un monumental centro de ocio con fachadas a la calle Alcalá y a la de Arlabán. Originalmente incluía casino, salones de reuniones, casa de citas y hasta una piscina. Pero la dictadura de Primo de Rivera, con sus prohibiciones, dio al traste con el negocio, que se quedó en cine-teatro, anunciándose como Alkázar. José Juan Cadenas, periodista, dramaturgo y empresario fue la cabeza visible del nuevo teatro y su director.

Las primeras temporadas alternó la programación con musicales, comedias y cine. La compañía de Irene Alba y Juan Bonafé fue una de las primeras en actuar con regularidad en los primeros años. Tras la Guerra Civil, durante la cual el teatro estuvo en manos de la CNT y más tarde, incautado como todos por el Estado, se transformó temporalmente en cine. Entre 1937 y 1939 se le cambió el nombre por el de Lope de Vega.

El 20 de junio de 1940, al Alkázar se le sustituyó la 'k' por la 'c'. Todos lo negocios que tuvieran alguna denominación extranjera fueron obligados a cambiar de nombre. El Alcázar recuperó entonces la actividad teatral durante el mes de septiembre con la obra Mujeres. Ya no la ha abandonado.

El palacio de la revista

Durante cuarenta años el Alcázar fue, sobre todo, un teatro de revista. Compañías como las de Ángel de Andrés y Antonio Casal, la de Ramón Clemente, la de Colsada y, sobre todo, la de Celia Gámez estrenaron sus mejores montajes aquí. Celia, la estrella argentina se presentó en 1945 con Hoy como ayer. En los años siguientes estrenaría Gran Revista, La estrella de Egipto, La hechicera en Palacio, S.E. la Embajadora y Colomba. Este género escénico típicamente español, y ya desaparecido, le proporcionó al teatro dos de sus mayores éxitos de taquilla: La señora es el señor (1975) y Por la calle de Alcalá (1983). Pero no podemos olvidar que en los años cincuenta se estrenaron espectáculos musicales como Kiss me, Kate (1963) dirigido por Tamayo y Tres novias para Roberto (1963), de Alfredo Alaria.

No se abandonó durante este tiempo el teatro de verso. En el Alcázar se estrenaron obras como La caraba (1927), de Muñoz Seca, El poder (1965), de Calvo Sotelo, Este Cura (1966), de Alfonso Paso o Madrugada (1953), de Buero Vallejo.

Siniestro en la discoteca

El gran edificio tiene, desde su inauguración, una sala de fiestas en el sótano, que se llamó inicialmente Alkázar Souper y más tarde Lido. En los años 80 funcionaba como discoteca con el nombre de Alcalá 20. La noche del 17 de diciembre de 1983 se produjo uno de los grandes siniestros que ha padecido Madrid. Con el local lleno se declaró un incendio. Los clientes se agolparon hacia las salidas, encontrando la muerte 82 personas. Actualmente esa sala, reconstruida, quiere volver a abrirse con el nombre de Adraba. Existe también otra discoteca en la parte trasera, en Arlabán, que fue un teatro infantil durante la II República y más tarde, como discoteca Stella, uno de los templos de la movida.

La mayor parte de la historia de este teatro ha estado en manos de la empresa que fundó lsaaac Fraga, y que controló decenas de cines y teatros en toda España. Ya ocupaba el Alcázar al comienzo de la década de los treinta y no lo abandonaría hasta medio siglo después. Un cierre temporal, entre diciembre de 1981 y septiembre de 1982, hizo temer por el futuro del Alcázar. Pero entonces pasó a estar controlado por otro hombre de teatro, Juan José de Arteche, conocido autor y adaptador. Más de quince años permaneció en el teatro hasta que, en 1999, cedió el arriendo al Grupo SMedia, encabezado por Enrique Salaberría, el actual empresario.

En el escenario del Alcázar se consagraron estrellas como Lina Morgan con Un matraco en Nueva York y debutaron actores como Cayetana Guillén Cuervo, Rafael Castejón, Lolita o Miguel Ángel Muñoz. Otros hicieron su último mutis en el teatro: Alberto Closas, Pedro del Río, Vicente Parra, Maruchi Fresno...

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