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"Abraza la tierra" trata de atraer a nuevos pobladores a la sierra

Los emprendedores abrazan la Sierra Norte

Los emprendedores abrazan la Sierra Norte

domingo 17 de junio de 2007, 00:00h
De los 42 municipios que componen lo que se llama Sierra Norte de Madrid, hay 22 que no llegan a los 200 habitantes. Incluso algunos no llegan ni a 50 vecinos. Ante el peligro de que desaparezcan, algunos grupos de acción local ayudan a los emprendedores a trasladarse a estos municipios para repoblar la zona. Se trata del programa "Abraza la tierra".
Los municipios de la Sierra Norte "son pueblos pequeños porque han tenido muy difícil acceso, y esto ha dificultado su desarrollo", señala Ángel Riomoro, gerente del Grupo de Acción Local de la Sierra Norte de Madrid (GALSINMA). Para evitar que estas localidades desaparezcan, desde GALSINMA, se buscan "emprendedores porque los municipios tienen riesgo de despoblación, con falta de servicios, de modo que, al mismo tiempo que posibilitamos que una persona tenga otra opción de vida, también queremos que esos pueblos vayan creciendo y se vayan gestionando más servicios, es decir, que haya un enriquecimiento mutuo", indica Marina Martín, técnica del Grupo.

 Esta idea de atraer a jóvenes emprendedores a los pueblos para cambiar la tendencia es un proyecto que se llama "Abraza la Tierra", y que se lleva a cabo no  sólo en la Comunidad de Madrid, sino también otros puntos de España. En la región, GALSINMA es el grupo encargado de llevar a la práctica este proyecto, mediante la gestión de subvenciones y programas de desarrollo en la Sierra Norte. "Nuestra oficina pretende ser un intermediario entre los que quieren venir a la Sierra y los que ya viven en los pueblos", dice Mª Carmen Olmos, técnica de GALSINMA.

Dentro de su función de intermediario, lo primero que hace GALSINMA es implicar al pueblo al que acudirán los nuevos pobladores. Se hacen jornadas de sensibilización para explicar a la población local los beneficios de que lleguen nuevos habitantes a la zona. "Los vecinos están encantados con que venga gente nueva, pero siempre que no sea algo desproporcionado", afirma Olmos. En este sentido, el gerente de GALSINMA asegura que "siempre hemos estado muy ajustados al territorio, nunca hemos querido que vinieran grandes poblaciones. Desde un primer momento, hablábamos de 70 parejas o familias, eso diluido entre una veintena de ayuntamientos pues puede ser poco, pero para empezar nos conformaríamos con eso".

Los que deciden emprender la aventura y trasladarse a un pueblo pequeño "suelen ser gente joven, con ganas de cambiar de vida, cansados de Madrid, cansados de vivir deprisa y que quieren vivir en un ambiente más sosegado, y tienen en mente proyectos de todo tipo", señala Olmos. De la gente que acude a la oficina de GALSINMA para informarse sobre cómo trasladarse, se distinguen dos tipos: los que tienen claro su proyecto empresarial y donde desarrollarlo y los que no saben ni qué hacer. A estos últimos, se les informa sobre las localidades y sobre las opciones que tienen. "Intentamos que sean realistas, que sepan que se tienen que adaptar al pueblo, les explicamos las cosas positivas y negativas del medio rural", cuenta la técnica. Y es que a veces, la primera impresión que tiene la gente de un pueblo es muy idealista.

Una vez que se elige la zona donde vivir, GALSINMA ayuda al emprendedor a desarrollar el proyecto empresarial. "Se asesora sobre cómo se puede gestionar la idea, qué trámites tiene que seguir, a dónde tiene que dirigirse, se les cuenta las posibles subvenciones a las que pueden acogerse", asegura Marina Martín. Hasta el momento, la UE, el Ministerio de Agricultura y la Comunidad de Madrid han dado unas ayudas a través de los programas LEADER y PRODER a los nuevos emprendedores y que ascendía hasta el 35 por ciento del coste total. Para el período 2007-2013 aún no están aprobadas las ayudas, aunque se estima que serán de similar cuantía.

"Todo esto hace que las personas que acuden a la oficina se sientan más seguras, más arropadas. Además, les ilusiona sentir que alguien cree en ellos, que hay más personas que han iniciado el mismo proceso desde diferentes puntos del país", asegura Martín. De momento, en Madrid, no hay ningún emprendedor instalado, aunque 30 están a la espera de hacerlo, y cinco ya han iniciado los tramites.

El que en la región aún no haya nuevos pobladores se debe básicamente al problema del suelo. "Aunque los Ayuntamientos están encantados, no hay suelo para urbanizar y construir, y lo que hay, está a precios tan altos como en la capital. Esto, por ejemplo, no ocurre en otras Comunidades Autónomas", indica Mª Carmen Olmos. "Es precisamente el precio de las casas lo que suele echar para atrás a más de un emprendedor", agrega la técnica.

La vida de un emprendedor
Felix Fontal llegó a Madarcos hace tres años con la intención de llevar a cabo un proyecto empresarial. Eligió este municipio, el más pequeño de la Comunidad de Madrid, con tan sólo 38 habitantes, porque ya lo conocía desde que era niño. "Aquí tenían mis padres su segunda residencia", dice Fontal. Es uno de los primeros pobladores de "Abraza la Tierra" que decidió dejar su vida en la ciudad, en Alcobendas, para trasladarse a la sierra.

"Soy biólogo, especializado en insectos. Al haber pocas perspectivas laborales en mi sector, tenía dos opciones: o me iba al extranjero a investigar o me reciclaba -recuerda el nuevo emprendedor-, y como yo lo que buscaba era vivir en un entorno razonable con calidad de vida, decidí venirme a Madarcos, porque aquí hay mucho recurso vivo con el que poder trabajar, como pueden ser los insectos. Además, creo que se puede vivir de una manera más en consonancia con el entorno".

Felix Fontal quiere montar una granja de invertebrados, donde las lombrices serían las principales protagonistas. "Con los invertebrados se pueden hacer muchas cosas. Se pueden usar para el control de plagas, pueden servir para alimentar al ganado o incluso a las personas, usar lombrices para depurar el agua o para convertir el estiércol en humus o biomasa. Las posibilidades son inmensas, y todos estos usos están demostrados científicamente. En definitiva, lo que yo planteo es un uso ganadero de los invertebrados", asegura Fontal.

De momento el proyecto está paralizado. Felix Fontal ha presentado toda la documentación a la Comunidad de Madrid, y está esperando a que le den el visto bueno. Para llevar a cabo sus planes, el nuevo emprendedor no necesita mucho espacio, "sólo necesitaría una nave industrial donde colocaría un insectario, y terreno donde criar los invertebrados". La principal traba a la que se enfrenta Felix Fontal es que "a los municipios pequeños y a la administración les cuesta ver las ideas innovadoras. Decirle a un alcalde que el grupo de desarrollo rural de la zona cree en la idea es una tarjeta de presentación. 'Abraza la tierra' es como una ventana al exterior", concluye.
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