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Entrevista a Nacho Murgui, nuevo presidente de la FRAVM

'A Madrid le falta de todo para ser una ciudad habitable'

"A Madrid le falta de todo para ser una ciudad habitable"

martes 05 de junio de 2007, 00:00h
La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) ha vivido un momento difícil por las críticas de algunas asociaciones y la dimisión de su anterior presidente, Francisco Caño. Nacho Murgui, trabajador social y amante de la música, ha tomado el relevo al frente de la federación. En una entrevista con Madridiario, Murgui se muestra dispuesto a rejuvenecer el organismo y a seguir planteando las reivindicaciones vecinales ante las Administraciones, entre las que se incluyen la construcción de equipamientos y la lucha contra los parquímetros.
¿Cómo se siente como nuevo presidente de la FRAVM?
Ya venía desarrollando un trabajo en la federación como secretario de organización, por lo que no ha sido un cambio tan grande. Sí se siente cierto peso y mucha responsabilidad, pero hay que tener en cuenta que aquí se trabaja en equipo. La federación es una organización de un movimiento ciudadano democrático, asambleario y que tiene un componente colectivo que hay que potenciar. También estoy tranquilo, porque me siento arropado por la gente de la federación y las asociaciones de vecinos. Además, estoy ilusionado por todo lo que hay que hacer, porque me parece una función muy bonita.

Hubo voces críticas con la gestión de su antecesor, Francisco Caño, ¿esto va a cambiar con Nacho Murgui?
Espero que no. Es importante que, siempre que sea desde la honestidad, las voces críticas se mantengan, porque ayudan a avanzar a las organizaciones. Es importante que haya quien diga 'esto lo estais haciendo mal'. Además, la federación no es un partido político, y el movimiento ciudadano es muy diverso, no es centralizado ni tiene disciplina de partido. Son valores que nos constituyen y forman parte de nuestro acervo más positivo.

¿Se escucha desde la Junta Directiva de la FRAVM a todas las asociaciones?
Desde la Junta Directiva se escucha todo lo que se puede. No obstante, en los últimos meses se ha desencadenado un proceso cuyo objetivo era fortalecer el vínculo entre las asociaciones de vecinos y la federación. Siempre se intenta que sea así, que las actuaciones de la federación respondan a lo que la base considere oportuno. Hay que tener en cuenta que la FRAVM lleva muchos años, que reúne a muchas asociaciones y en la que a veces hay dificultades que no dependen sólo de la Junta Directiva, sino cuestiones del movimiento.

¿Va a haber una Asamblea Extraordinaria, como pedían algunos miembros?

No. Hay una asamblea en diciembre, para elegir la Junta Directiva, y desde hace cinco meses, un jueves al mes hay un debate sobre el estado del movimiento ciudadano, al que puede venir todo el que quiere. Hemos tenido una Asamblea General Ordinaria en abril, y este año ha habido otras dos asambleas sobre los Consejos Territoriales y las Mesas de Convivencia, y hay otras dos previstas. En esta casa hay muchas asambleas, y canales de participación. Además, la Asamblea Extraordinaria no la han solicitado tantas asociaciones. Lo que hay que hacer es preparar la Asamblea de diciembre para que sea potente y representativa.

¿Seguirá como presidente tras esta Asamblea?
Si las asociaciones lo apoyan, me postularé ante la Junta Directiva, y son ellos los que eligen al presidente. Creo que para desarrollar un buen trabajo hace falta tiempo.

¿Tiene previsto reunirse próximamente con el regidor?
Sí. Hay que reunirse con el alcalde para que vaya cumpliendo con los compromisos que ha adquirido y para empezar a plantearle que tiene que asumir otros, y que hay problemas de la ciudadanía que tiene que resolver.

¿Lo que quedó fuera del acuerdo electoral con Gallardón va a dejar de ser una prioridad para la FRAVM?
No, en absoluto. Hay dos prioridades, una, que cumpla lo que ha acordado, y otra que se comprometa a lo que no se ha comprometido. Esas reivindicaciones que se han quedado fuera, y son muchas, siguen siendo objetivos del movimiento ciudadano.

¿Con este Ayuntamiento hay suficiente participación ciudadana?
No, ni con este ni con ninguno de los anteriores. Nos queda mucho camino para llegar al modelo de participación ciudadana que el movimiento vecinal ha venido reivindicando. Es un modelo basado en la descentralización del Ayuntamiento en la Juntas Municipales, tanto política como administrativa. Esto no se ha producido, y vamos a seguir trabajando en ello. Hay que tender a que los concejales de los barrios sean elegidos en los barrios, y hacia los presupuesto participativos, porque queremos que los vecinos de Madrid tengan capacidad para decidir a dónde va el dinero. Y si se consigue, seguiremos peleando, porque nuestro objetivo es profundizar la democracia.

¿Qué peso tienen las asociaciones de vecinos en las decisiones de las Juntas de Distrito?
Poco, al menos por los canales establecidos. Están los Consejos Territoriales, que son órganos consultivos, y que han venido funcionando mal, y hay espacios de negociación y un acuerdo con el Ayuntamiento para ver si se mejora este funcionamiento. El peso de las asociaciones en las Juntas de Distrito depende mucho de la voluntad política del concejal de turno, que no ha sido muy positiva, y de la capacidad de movilización de cada asociación.

En este sentido, ¿hay algún modelo de ciudad en la que debería fijarse Madrid?
Hay muchos modelos de ciudad donde se han desarrollado los presupuestos participativos de una manera profunda, pero yo creo que cada ciudad debe buscar su propio modelo. Madrid, por sus características, una ciudad enorme con una gran diversidad, debería buscar un modelo que se adaptara a esa realidad.

¿Y eso se puede hacer en la capital?
Claro que se puede hacer. La participación ciudadana no sólo es que se pueda hacer, sino que mejora la gestión porque responde mejor a los intereses de la población.

¿Cuál es su opinión respecto al tema de los parquímetros?
La ciudad necesita regular el tema de la circulación, porque los coches cada vez ocupan más sitio. Personalmente, creo que hay que tender a expulsar los coches de la ciudad, en vez de los peatones, pero depende de qué manera. Y, desde luego, en algunos barrios donde se ha planteado el SER se ha hecho de mala manera. El Ayuntamiento tiene que reconsiderarlo. Quizá sea útil en el centro de Madrid, donde los vecinos no han protestado, pero en aquellos sitios donde los vecinos han mostrado una oposición clara, abierta y contundente, el Ayuntamiento debería replantearse las cosas.

¿Cómo valora que barrios opuestos al SER hayan votado masivamente al PP?
No creo que la gente los haya votado precisamente por lo de los parquímetros. Que un partido saque una mayoría sobrada en las elecciones no justifica que los vecinos de esos barrios tengan que tragar con todo lo que haga. Además, tú tampoco das una carta en blanco para que hagan lo que quieran en todo momento, y el votar en las elecciones no impide que los vecinos puedan protestar y ser críticos con medidas concretas.

¿La FRAVM apuesta porque cada distrito pudiera elegir el partido que lo gobierna?
Sí. O, al menos, de momento, que las Juntas Municipales las presidiera el representante del partido más votado. Creemos en la descentralización política del municipio.

¿Cuál va a ser su caballo de batalla como presidente de la federación?
Varios, porque hay muchos frentes abiertos, y con un caballo solo a lo mejor no llegamos. A nivel interno, seguir con el proceso de fortalecimiento de los lazos entre las asociaciones de vecinos y la estructura de la federación, rejuvenecerla e incorporar a la mujer a sus órganos directivos. También seguir con un proceso de elaboración de un Plan Estratégico que renueve los contenidos sobre los que trabaja el movimiento ciudadano, cuyo primer diagnóstico se presentará en la asamblea de diciembre. A nivel de la ciudad, acercar la federación a otros colectivos sociales y ver qué espacios de confluencia se pueden ir construyendo. También hay que seguir peleando por los equipamientos, por el reequilibrio social de la ciudad, por la descentralización, por la participación ciudadana, por el derecho a la vivienda, por la intervención social en determinados barrios...

¿Cómo espera que sea su relación con el alcalde?
Espero que sea una relación buena, fluida, que haya mucha comunicación y que tenga capacidad de escucha para las demandas que le planteen los vecinos de Madrid a través de sus asociaciones.

¿Qué le falta a Madrid para ser una ciudad habitable?
Le faltan equipamientos, zonas verdes, carril bici, empleo de calidad para los vecinos, servicios sociales adecuados para las necesidades de la población tanto por su diversidad como por su condiciones de vida, le faltan espacios urbanos para el encuentro, le faltan escuelas infantiles, centros sanitarios y centros de salud, centros sociales, centros de mayores, participación ciudadana.... le falta prácticamente de todo.

Para los vecinos, ¿es Madrid la tercera ciudad de Europa, como dice el alcalde?
¿La tercera ciudad de Europa en qué? Las asociaciones de vecinos creemos que a la capital le faltan muchas cosas. Seremos la tercera ciudad de Europa en algunas cosas, pero faltan otras. Otra cosa es que la percepción de los vecinos pueda ser más o menos positiva, pero con los datos de población y equipamientos en la mano, hay muchas cosas que faltan objetivamente. Que en Madrid no hay centros de salud suficientes para la población es un dato objetivo, que no hay escuelas infantiles también. No se llega a los baremos que hay establecidos. Tampoco estamos bien en medio ambiente, e ir en bicicleta es peligroso. Además, hay falta de equilibrio, porque muchos barrios están realmente mal. Hay que seguir peleando por este tipo de cosas. 
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