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Andrés Carretero, director del Museo del Traje

'Hemos sabido narrar la historia de la indumentaria'

"Hemos sabido narrar la historia de la indumentaria"

lunes 28 de mayo de 2007, 00:00h
Con sus escasos años de existencia, el Museo del Traje se postula como uno de los espacios culturales más vitales de Madrid. El Director del Museo, Andrés Carretero, explica a MDO la evolución de la institución, sus nuevas actividades así como los detalles de la nueva exposición temporal Modachrome de la que también es comisario. Para Carretero, la muestra es "una reflexión de la moda a lo largo del tiempo donde destaca la diferencia de tonos y matices".
¿Por qué decide el Museo organizar esta exposición?
Modachrome tiene su antecedente en una exposición hecha en el Museo de Kyoto que ya conocíamos. Nos pusimos en contacto con el Museo en principio para traernos la exposición, pero vinieron ellos aquí a conocer nuestras colecciones y decidimos hacer algo conjunto. Al final incluimos once piezas nuestras y el resto de Kyoto. En principio la idea fue de Kyoto hace varios años y nos parecía de lo más atractiva esa mini reflexión de lo que ha sido la moda a lo largo del tiempo.

¿Cómo está organizada la visita?
La visita está organizada en torno a los colores, el negro da la entrada y el blanco pone fin a la exposición. También hay una sala multicolor central donde se ve la combinación de los colores básicos que se han utilizado en la indumentaria de todos los tiempos que son el azul, el amarillo y el rojo. El azul es uno de los colores más universalmente utilizados, quizá por la facilidad del tinte. El rojo también es un color presente en todo el mundo y todas las pinturas. Sí es llamativo que el amarillo es un color negativo y muy poco usado.

¿Qué se quiere transmitir con esta composición de colores?
La entrada en negro es intencionada y su fin en blanco está relacionado con la idea japonesa de la renovación, la pureza, la muerte, el volver a empezar. En principio entramos en la ausencia de color, que de hecho choca al público y, poco a poco, vamos introduciendo color hasta llegar al blanco, con traje de novia, al cambio vital. La muestra tiene un pequeño discurso interno que muchos de los visitantes puede que no perciban, aunque tampoco hemos querido poner muchas explicaciones. Se trata de una exposición de pura contemplación estética donde destaca la diferencia de tonos y matices que tienen los tintes naturales y los artificiales.

¿Responde la iluminación a algún tipo de juego estético?
En principio la iluminación obedece a un efecto de conservación. El efecto de la luz en los trajes es acumulativo y no reversible, por lo que lo único que tenemos que hacer para conservarlos a más largo plazo es tenerlos expuestos el menor tiempo posible y si lo están que tengan la menor iluminación posible. Esa es la causa del nivel de iluminación al margen de las consideraciones estéticas. Así, los trajes tienen que tener una iluminación máxima.

¿Ha venido mucha gente a visitar la exposición?
Inauguramos el 9 de mayo y estará hasta el 23 de septiembre. Por el momento sigue viniendo bastante gente y aún estamos en el inicio de la muestra. Hay que tener en cuenta que ahora entramos a una etapa veraniega en la que el público baja, pero de todas formas irá bien. El museo estará abierto hasta las 9 de la noche y hay un turno de mañana para realizar las visitan en grupos.

¿Destaca alguna pieza en Modachrome?

No sobresale ningún vestido en especial, es el conjunto el que aporta una calidad elevadísima. Ya al seleccionar las piezas tuvimos que tomar decisiones difíciles. Podemos citar alguna prenda como la chaqueta y falda de Junya Watanabe o el vestido de fiesta de Pierre Balmain. Sucede algo parecido con la exposición permanente, aunque hay una prenda que ahora podemos destacar que es el de Audrey Hepburn en "Desayuno con diamantes".
 
¿Qué nuevas muestras acogerá el Museo?
En otoño entrará una exposición de trajes de novia. Se trata de 35 trajes de la colección del museo desde el siglo XVIII hasta la actualidad. Son vestidos usados en España, aunque hay algún diseñador francés. El más antiguo es de 1815, aunque también hay algunos del siglo XX, como los de Montesinos, Villarreal, Pertegaz, Caprile, Arzuaga,...  Intentamos dar una perspectiva de cómo ha evolucionado en los últimos siglos el traje de novia y lo acompañaremos de un diseño audiovisual  y documentación gráfica. La muestra estará desde septiembre hasta enero. Después queremos exponer una muestra con la casa Dior, aunque aún nos tienen que enviar la documentación técnica. Ya en primavera tendremos una exposición de Ouka Lele, premio nacional de fotografía, de la que tenemos que cerrar fechas.

¿Cómo ha evolucionado el Museo del Traje?
El Museo del Traje es un museo  "inesperado". Siempre digo en tono de broma que somo el Museo de Patrimonios Menores. Todo el mundo se preocupa por la pintura y la escultura, pero hasta el momento nadie se ha preocupado de hacer una colección de indumentaria. En el año 1925 se hizo una exposición del traje regional en los bajos de la Biblioteca Nacional con tanto éxito que en el año 27 se creó un Museo del Traje Regional Histórico, pero no tuvo acogida, porque el mundo cultural español no estaba preparado para un museo de este tipo. Ahora sí parecía el momento adecuado. Para nosotros no era ningún impedimento porque teníamos práctica en la reunión de las colecciones y además no hay museos en el mundo dedicados en exclusiva al traje y menos aún museos dedicados al traje .

 ¿Puede convertirse este Museo en foco de nuevas iniciativas?
Ahora mismo nos hemos convertido en modelo de otros museos por la novedad. Es el que ha tenido el montaje más reciente y creo que juega a nuestro favor que todo se procesa en un contexto social. La exposición no es una mera contemplación estética sino que hemos sabido narrar la historia de la indumentaria en su contexto histórico. Eso la gente lo aprecia. Además, es un museo complicado de gestionar, por motivos de conservación de las prendas.

¿Qué otras actividades acoge el Museo del Traje?
Lo primero que hemos hecho es tratar de mostrar el traje no sólo por puro fashion. Hemos empezado a organizar conferencias y cursos sobre temas muy distintos, desde cómo se reflejan los trajes en la literatura, a la arqueología indumentaria o la construcción cultural del cuerpo. Los cursos han tenido  una gran acogida. Esta semana tenemos un curso de introducción a las técnicas de conservación y de restauración de vestidos. Además, mantenemos charlas de alta costura. Por otro lado, el público que más nos ha costado es el escolar; por eso hemos preparado  una campaña especial con actividades para tres niveles educativos.

¿Qué media de visitantes recibe el Museo?
Empezamos con una media de 4.000 o 5.000 visitantes al mes que ahora mismo está en 10.000. Uno nunca está contento con las cifras, pero estamos iniciando una campaña de potenciación de las visitas a la exposición permanente. En todo caso hemos doblado las visitas en 120.000 al año y la verdad es que en Madrid, quitando los grandes museos, estamos recibiendo a mucha gente y esa cifra irá subiendo con toda seguridad.
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