www.madridiario.es

Las dos pedanías madrileñas se resisten a desaparecer

lunes 11 de marzo de 2013, 00:00h
Belvis del Jarama (Paracuellos) y Cortijo de San Isidro (Aranjuez) son las dos únicas pedanías madrileñas. Según sus alcaldes podrán superar las exigencias de la reforma de la administración local que plantea el Gobierno central para seguir existiendo, pero temen por su futuro.
Tanto Belvis como el Cortijo de San Isidro tienen el mismo origen. Son asentamientos creados por el Instituto Nacional de Colonización del régimen franquista, con los que se acercaba a los trabajadores al campo. En Madrid hubo más, pero solo sobreviven como entidades locales menores estos dos, que ahora tendrán que pasar varias pruebas para subsistir.

Cortijo de San IsidroEn primer lugar, el anteproyecto de Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, que aún puede sufrir modificaciones, da un plazo de tres meses para que estas entidades presenten sus cuentas. El Cortijo de San Isidro las lleva al día y está pendiente de entregar las de 2012 a la Cámara de Cuentas, para lo que tiene de plazo hasta octubre de este año. En Belvis reconocen cierto retraso, pero desde su Ayuntamiento, Paracuellos del Jarama, asegura que estarán en plazo.

Otra de las cuestiones que tendrían que cumplir, según explican en el Ministerio de Hacienda, es que las cuentas estén saneadas. "No le debemos dinero a nadie", responde Fariñas. "No tenemos números rojos", sentencia, por su parte, Antonia del Oro, alcaldesa de Cortijo de San Isidro. Además, se examinará si el coste de los servicios que prestan está por encima de la media nacional que va a calcular el ministerio. En ese caso, podrían perder las escasas competencias que tienen.

Plaza Mayor de Cortijo de San IsidroSin sueldo
"Los parques y el campo de fútbol, aprobar facturas o preparar las fiestas. Pero yo no puedo dar una licencia. Eso le corresponde a Paracuellos", ejemplifica Fariñas acerca de sus competencias, que son principalmente de mantenimiento urbano. Para estas cuestiones, Belvis tiene un presupuesto de 188.000 euros, con una población de 351 habitantes, y Cortijo de San Isidro un presupuesto de 120.000 euros, con 1.300 habitantes, según los datos de sus respectivos alcaldes pedáneos.

El presupuesto con el cuentan las entidades locales menores procede del municipio del que dependen, aunque también pueden tener otras fuentes de ingresos. En el caso de Cortijo de San Isidro, locales y viviendas en régimen de alquiler.

El gasto va a las empresas de mantenimiento o personal contratado para los trabajos que dependen de estas entidades y suministros, principalmente. Los alcaldes y vocales no cobran. En el caso de Belvis reciben una dieta de 250 euros por cada pleno que se celebra, pero en Cortijo ni eso. Incluso les cuesta dinero ser representantes de los vecinos, pues si necesitan utilizar el teléfono o tienen que ir a Aranjuez costean los gastos personalmente.

Belvis del JaramaA los alcaldes pedáneos se les elije en las elecciones municipales. En estos lugares, en vez de haber una urna para la comunidad y otra para el municipio, tienen una tercera para la entidad local menor. Después el alcalde designa a los vocales según el número de votos recibidos por los candidatos, según explica María Antonia del Oro. En ambos, el Ayuntamiento está compuesto por un alcalde y cuatro vocales.

Ahora las entidades locales menores están en el punto de mira y su intención es seguir existiendo, según aseguran Fariñas y Del Oro, y no convertirse en un barrio o urbanización más. "Tiene que haber alguien del pueblo. Si no, se harían menos cosas", mantiene Fariñas, que siente cierta desconfianza sobre el futuro de Belvis. Del Oro destaca el sentimiento de pertenencia que tienen los vecinos. El pasado verano, cuando empezó a plantearse la posibilidad de que se desaparecieran, realizaron una encuesta a los vecinos. Unos cuatrocientos respondieron y todos apoyaban seguir siendo una entidad local independiente.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios