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El misterio del sumario 306/ 1870

El misterio del sumario 306/ 1870

miércoles 13 de junio de 2012, 00:00h
La Universidad Camilo José Cela expone por primera vez los 77 tomos y cuatro volúmenes del Sumario 306/1870, la investigación judicial que se llevó a cabo tras el asesinato del general Prim. En la muestra, entre otras cosas, puede verse un listado con los nombres de los doce hombres que, presuntamente, asesinaron a Prim el 27 de diciembre de 1870 en la calle del Turco de Madrid. Vídeo: El misterio del asesinato del general Prim.
Benito Gutiérrez, los hermanos Villanueva, Francisco Huertas, José Paul y Ángulo... Son sólo algunos de los nombres de los doce hombres que, supuestamente, acabaron con la vida del general Prim. La lista, incluida en los cerca de 8.000 folios que se conservan del sumario del asesinato, es uno de los descubrimientos que han hecho los investigadores de la Comisión Prim y que empieza a arrojar algo de luz sobre uno de los episodios más opacos de la historia española.

Los nombres, de hecho, ya formaron parte de la lista de sospechosos que se manejó tras el magnicidio, pero nunca llegaron a procesarlos. Algunos de ellos huyeron de España después de cobrar importantes cantidades de dinero. Otros, los que se quedaron, fueron asesinados. "Hay indicios suficientes para saber quiénes fueron los autores materiales -explica el director de la Comisión Prim, el profesor y periodista Francisco Pérez Abellán-. Creo que, a día de hoy, se les podría juzgar y condenar con las pruebas que hemos encontrado".

Pero más importante ha sido comprobar la desaparición de una de las pruebas que podían llevar hasta los autores intelectuales. En concreto, hasta Antonio de Orleans, duque de Montpensier, uno de los candidatos al trono de España y que se oponía radicalmente al nombramiento del candidato elegido por Prim, Amadeo de Saboya.

Se trata -según explica el profesor Pérez Abellán, responsable del departamento de Criminología de la Universidad Camilo José Cela-, de la mitad de una tarjeta con las señas del duque de Montpensier, que siempre estuvo entre los sospechosos junto al regente Francisco Serrano, 'el general bonito'. La tarjeta, según las investigaciones de la Comisión Prim, habría sido entregada por el secretario del duque, Solís y Campuzano, a uno de los sicarios contratados para el crimen y que serviría para identificar a los integrantes de la conspiración.

Pero no es, ni mucho menos, la única pista que ha sido borrada del sumario. En los años sesenta, el abogado catalán Antonio Pedrol Rius ya realizó un primer acercamiento a este caso plagado de intrigas que han pervivido en el tiempo. Entonces, Pedrol hablaba de un sumario formado por cerca de 18.000 folios. A día de hoy, sin embargo, ese sumario apenas llega a los 8.000 folios repartidos en 77 tomos y cuatro volúmenes y mezclados con las investigaciones de los intentos de asesinato que sufrió el propio Prim en los meses de octubre y noviembre de 1870.

"El sumario ha sido sistemáticamente destruido y manipulado -denuncia Pérez Abellán-. El primer tomo, sin ir más lejos, empieza en el folio 822, y el folio uno se encuentra en el Tomo 77. Es un sumario maldito que ha estado oculto y se ha intentado destruir". Muchas de las páginas que se conservan, de hecho, están borradas, mojadas y muy deterioradas.

Pero entre el material desaparecido se encuentra un tomo completo -el número XLII-, que los expertos consideran clave y al que se refieren como 'el tomo'. "El mayor deterioro se ha producido en los últimos 60 años, desde que Rius hizo públicas sus conclusiones -lamenta Pérez Abellán-. Y falta el Tomo XLII, que nos tememos que puede ser la clave".

El sumario -el 306/1870-, estuvo durante muchos años en los sótanos de los juzgados de Plaza de Castilla. Hace pocos años, el actual juez decano de Madrid, José Luis González Armengol, lo descubrió y lo guardó en su despacho para intentar preservarlo de la degradación que había sufrido. "Lo ideal sería que se conservase en la Biblioteca del Congreso o en la Biblioteca Nacional para que puedan acceder a él todos los investigadores", señala el presidente de la Comisión Prim.

Mientras llega ese momento, los 77 tomos y cuatro volúmenes se pueden ver en el Rectorado de la Universidad Camilo José Cela, que los expone al público por primera vez en la historia. "Es una prueba de que el poder político impidió el trabajo de la Justicia, pero ahora pretendemos demostrar que la investigación científica es capaz de resolver un enigma como éste".

La investigación, de hecho, no ha hecho más que comenzar -la Comisión Prim inició sus trabajos a principios de este año-, y todavía faltan algunas pruebas importantes, como el análisis del coche en el que viajaba Prim o de la mismísima momia del general, conservada en Reús. "Queremos practicarle una nueva autopsia para conocer exactamente las causas de su muerte", explica.

"Estamos en el ecuador de la investigación, pero ya hemos alcanzado algunas conclusiones provisionales". Otro de estos descubrimientos podría echar por tierra una de las verdades aceptadas hasta ahora como históricas. Se trata, en concreto, de la fecha de la muerte de Prim, que siempre se ha fijado el 30 de diciembre de 1870, tres días después del atentado.

Ahora, sin embargo, los expertos de la Universidad Camilo José Cela creen que el general pudo morir el mismo día del atentado. "Los disparos se hicieron a muy corta distancia con trabucos, y el agujero que hay en la ropa de Prim es del tamaño de un puño -explica Pérez Abellán-. Con esa herida, en aquella época, tuvo que haber perdido mucha sangre y es difícil que sobreviviese durante tres días".

Pero, ¿porqué se iba a ocultar la muerte de Prim durante tres días? Una nueva pregunta en un caso repleto de intrigas políticas, traiciones y sociedades secretas en el que cada duda resuelta abre un nuevo interrogante y que todavía, a día de hoy, podría cambiar la historia de España.
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