www.madridiario.es

Extrabajadores de la Comunidad Terapéutica El Batán no renuncian a su uso

Nace el primer centro 'antidroga' autogestionado

Nace el primer centro 'antidroga' autogestionado

jueves 31 de mayo de 2012, 00:00h
A pesar de no contar ya con ningún tipo de subvención y encontrarse, en su mayoría, en situación de desempleo, algunos de los extrabajadores y usuarios de la Comunidad Terapéutica de El Batán no se rinden. Han decidido poner en marcha un proyecto de reinserción y ayuda a drogodependientes que gestionarán ellos mismos de manera asamblearia.
El pasado 29 de febrero la Comunidad de Madrid rescindió el contrato con Proyecto Hombre que subvencionaba la Comunidad Terapéutica el Batán, un recurso para la rehabilitación de drogodependientes ubicado en el kilómetro 49,9 de la M-404, entre los municipios de Ciempozuelos y Chinchón. Desde entonces, un grupo de extrabajadores y usuarios, que los primeros días organizó un encierro multitudinario, permanece en la zona con la idea de quedarse. No comprenden por qué la Agencia Antidroga, organismo dependiente del Gobierno regional, ha descartado la continuidad de un plan "que demostraba que con recursos, tiempo, profesionales y esfuerzo personal era posible que personas con profundos problemas sociales reconstruyeran sus vidas".

Aunque todavía no han comenzado a funcionar plenamente, de momento ya se han constituido en asociación (Asociación Garaldea), siguiendo un modelo cooperativista y autogestionado. Así, las decisiones se toman en asamblea fomentando la "transparencia y las relaciones justas". Para financiarse (la mayoría están desempleados), han pensado, entre otras opciones, organizar campamentos y granjas-escuela de verano o ceder espacios, además del autoabastecimiento. "La idea es que la gente que ha empezado un proceso de reinserción no se vea obligada a interrumpirlo, de cara a un futuro queremos ponernos en contacto con los Servicios Sociales para trabajar conjuntamente", explica Enrique Gálvez, uno de los impulsores de la iniciativa. Y es que consideran "una pena" que se haya abandonado "un proyecto del que presumía la propia Agencia Antidroga".

El centro goza, ciertamente, de un entorno privilegiado. Sobre una superficie de 30 hectáreas se distribuyen, entre árboles frutales, huertos y el río Jarama, los tres edificios que componen el complejo —Los Álamos, destinado a menores; La Vega, especializado en adictos a la cocaína; y El Batán, que ofrecía tratamiento específico a enfermos con patología dual (adicción y enfermedad mental)—. El terreno es propiedad de Obra Social Caja Madrid, entidad que posteriormente lo cedió al Ejecutivo madrileño.

Traslado al centro de Madrid
La Comunidad justificó el cierre alegando que las plazas quedaban cubiertas con un nuevo contrato, firmado igualmente con Proyecto Hombre, a través del cual se destinaban dos plantas de la Clínica Doctor León, hospital psiquiátrico privado situado en la plaza de Mariano de Cavia (Retiro), a drogodependientes. La atención, sin embargo, no es la misma. "Eso no es un centro de reinserción, eso es un hospital y el tratamiento que allí se da es médico", afirma Paula Lomana, enfermera que trabajaba con Proyecto Hombre y que se vio afectada por el ERE que llevó a cabo la entidad —de los 60 trabajadores tan solo 24 fueron reubicados en el nuevo recurso—.

"El recorte es dramático, están abocando a la calle a muchas personas", afirma por su parte la secretaria de Políticas Sociales de UGT-Madrid, Ana Sánchez de la Coba, que junto a una delegación de su sindicato visitó este miércoles el la comunidad terapéutica para apoyar la iniciativa de los ex trabajadores y criticar la actuación del Gobierno que dirige Esperanza Aguirre que, a su juicio, "está abandonando las políticas de inserción de los toxicómanos atendiendo exclusivamente a criterios de ahorro económico".

Uno de los actuales residentes en este recurso es Pedro, de 31 años. Ya lo conocía, pues antes había estado cinco meses interno. Igualmente, pasó un año en la también cerrada 'narcosala' de Las Barranquillas. Dice que, aunque aún no se ha rehabilitado completamente, su paso por allí le ha cambiado la vida: "Empecé a consumir a los 16 alcohol, cannabis y cocaína, llegué incluso a vender la casa de mis padres cuando fallecieron para drogarme, estoy seguro de que si esto no hubiera existido habría recaído". Por ello, y porque si no se encontraría en situación de calle, ha decidido ahora regresar a El Batán. "Me parece muy mal que lo cierren, hay mucha gente que está mal y que necesita que existan estos centros", agrega.

Son muchos los que de momento apuestan porque la iniciativa de centro autogestionado salga adelante. Uno de ellos, Joaquín Navarro, que superó hace años sus problemas de consumo, se ha convertido voluntariamente en su community manager, dándolo a conocer a través de Twitter, Facebook y el blog Encierro Batán.  "Es una manera de ayudar a los que me ayudaron a mí", explica. Y es que también son muchos los que consideran que si Madrid sigue con una política de desatención a los drogodependientes en poco tiempo la ciudad volverá a dar una imagen similar a la de los años 80.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

1 comentarios