www.madridiario.es

Rafael Orihuela. Gerente de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid

Orihuela: 'Nos llevaremos las cocheras de Fuencarral cuando empiece la operación Chamartín'

Orihuela: "Nos llevaremos las cocheras de Fuencarral cuando empiece la operación Chamartín"

martes 29 de mayo de 2012, 00:00h
Rafael Orihuela (Madrid, 1970) es el gerente de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid. Tras quince años en la compañía en distintos cargos, este ingeniero afronta en período de crisis un proceso de optimización de los recursos de la compañía para adaptarlos a la capital.
La promesa electoral del PP fue cerrar el anillo de líneas transversales.
La crisis ha parado la actividad. El asunto de las transversales, al igual que el de los caminos reservados, es un proyecto que hay que reflexionarlo bien para no cometer errores. Dependemos de muchos factores. Por un lado, el Ayuntamiento propone y el Consorcio de Transportes dispone. Por otro, la crisis ha cambiado las reglas del juego y las necesidades de movilidad de los madrileños. Por eso, estamos en una fase prudente en la que reanalizamos cada proyecto para ver si es viable e imprescindible.

Rafael OrihuelaDecían que eran prioritarias para romper la radialidad.
Sí, pero eso implica más recursos que no controlamos. Nosotros proponemos y otras entidades superiores deciden. Estas líneas son muy necesarias pero hay que revisar el marco en que se concibieron porque quizás el campo en que nos movíamos ha cambiado en sus características e, incluso, en su tamaño. A lo mejor hay líneas que deben variarse o debe romperse la radialidad de otra forma. Lo que está claro es que hay que estudiar como hacer más con los mismos recursos.

Rafael Orihuela¿Quieren quitar o cambiar líneas?
No, hay que pensar en la redistribución, contando con el descenso de la demanda por la crisis y el crecimiento del Metro. Tenemos que ver cómo lo conciliamos. Hay que tener en cuenta también las circunstancias demográficas y socioeconómicas en la ciudad para instalar nuevas líneas, y entender que muchas veces los vecinos ven bien que se creen líneas de transporte aunque no las utilicen, sino que simplemente revalorizan su entorno. Y luego pasa lo que pasa y algunas líneas no compensan los gastos de explotación. Por eso el ciudadano tiene que comprender que hay que racionalizar y que el crecimiento no puede ser infinito. Es decir, no se puede pensar en colocar la oferta para atraer a la demanda, sino detectar la demanda y establecer la oferta. Tenemos que acertar seguro en las decisiones que tomamos para que luego no puedan decirnos que no buscamos lo óptimo y necesario para los ciudadanos.

En el pacto por el empleo prometieron nuevas líneas a zonas de trabajo.
Algunas, como la de Cristalia están en servicio, y otras, como la de las Cuatro Torres, está parada por la crisis. Por ejemplo, si las torres estuviesen llenas, esa línea sería un cañón y nos estaríamos forrando. Pero como no están rindiendo, no compensa en estos momentos. Lo mismo pasa en varios polígonos industriales.

Rafael OrihuelaPues no le pregunto por más proyectos de línea porque me va a decir que todos están parados por la crisis.
Sí y no. Es prudencia. El problema no es la crisis, sino que las condiciones son tan cambiantes que nadie sabe bien por dónde tirar. Vivimos día a día y hay que ser prudente en la adquisición y el uso de medios. De momento, por ahora, salvo la línea 177, que ya hemos inaugurado, y algunos ajustes muy finos, este año no vamos a hacer nada más. El año que viene, ya veremos.

Eso sí, van a instalar nuevos adelantos tecnológicos.

Estamos destinando nuestros mejores autobuses a la zona de bajas emisiones. Vamos a implantarles filtros para reducir los niveles de NO2. El resto, que son los menos limpios, circularán fuera de esa zona porque son espacios menos congestionados y con mejor ventilación. Pero es que hay que tener en cuenta que los menos 'limpios' en Madrid son modelo Euro III, frente a países como Alemania donde lo común es tener modelos Euro II.

¿Van a apostar por el autobús eléctrico?
Tiempo al tiempo. Esos modelos valen un dineral. Pero probablemente seremos los que abramos brecha en ese sentido en el transporte masivo. Dependerá de la voluntad política y de que los empresarios pongan precios viables para poder trabajar con ellos.

Rafael Orihuela¿Cómo ha afectado al autobús urbano madrileño la subida de tarifas?
La revisión de tarifas afecta en realidad al billete sencillo, que es minoritario. Que el billete no haya variado en EMT solo supone que se tiende a una convergencia y un equilibrio con el ferrocarril metropolitano. Con el Metro, el antiguo sencillo te daba algo así como una tarifa plana para la red. En la EMT necesitabas hacer transbordos, salvo líneas muy largas que son más difíciles de gestionar.

¿Y esa convergencia ha traído más viajeros?
No ha habido un efecto rebote con respecto al Metro porque está demostrado que no hay trasvase real de viajeros por motivos económicos ni sociales. La gente va a moverse o no, pero no va a cambiar de medio de transporte. No queremos ser la amante discontinua del usuario del transporte público, sino la pareja de todos los días. Queremos fidelizar a los viajeros con la empresa y con la movilidad pública. La EMT es como la tónica, hay que probarla. Y si la pruebas, arriésgate a viajar un mes y, luego, quédate.

El aumento de tarifas ha encarecido el autobús exprés en un 150 por ciento.
Es muy pronto para conocer el impacto de la subida en esta línea. De todas formas, el coste anterior de la línea era un regalo en comparación con cualquier sitio de Europa. Aún así, sigue siendo barato y hay margen para subir. Las tarifas del autobús exprés están pensadas para el turista, que está dispuesto a pagar más por un servicio diferenciado, no para el autóctono, que coge las líneas de trabajo que van al aeropuerto.

Rafael OrihuelaEn crisis siempre se toca la partida de mantenimiento.
La gente no es consciente de lo que cuesta lo público. Por ejemplo, si la gente pone los pies en los asientos, estos acaban destrozados en tres meses. Entonces se quejan de que la EMT no mantiene sus vehículos. Lo que no conciben es que reponerlos cuesta 250 euros de media. Otro ejemplo, los primeros Euro-IV entraron directamente a servir a los búhos y acabaron deshechos en unos meses. Me parece fenomenal que la gente se lo pase bien, pero cada vez que alguien vomita en un vehículo, hay que enviarlo a cocheras para limpiarlo, dejándolo inmovilizado muchas horas, perdiendo dinero por combustible y por falta de uso. Si se rompe una luna, son varios días. Si se hacen pintadas, también. Y el ciudadano no se acuerda porque ve las buenas condiciones en que los mantenemos. Y todo va costando.

Rafael OrihuelaEl Ayuntamiento tiene proyectos para redefinir las cocheras de EMT.
El tema está bastante parado porque va relacionado con la redacción del Plan General de Ordenación Urbana. Tenemos que saber cuáles van a ser nuestras necesidades futuras. La Elipa y Ventas no se van a mover por ahora. Las que correrían más prisa serían las de Fuencarral pero están vinculadas a la primera fase de la 'Operación Chamartín'. No obstante, estamos a la espera de qué pasa con la playa de vías de Adif. Cuando se llegase a una decisión, nos llevaríamos las cocheras de allí. Tenemos siete u ocho opciones para ubicarlas, pero están en el aire.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.