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Obituario.- Ricardo Lucia: el galán de Berta Riaza

Obituario.- Ricardo Lucia: el galán de Berta Riaza

domingo 15 de abril de 2012, 00:00h
El pasado viernes falleció en Madrid el actor y director Ricardo Lucia. Su carrera como intérprete se inició recién comenzada la década de los cincuenta. José Luis Alonso lo dirigió ese año 1950 en “El landó de seis caballos”. A las órdenes de quienes entonces dirigían el teatro nacional María Guerrero, Luis Escobar y Huberto Pérez de la Ossa, interpretó “La dama boba” (1951). Formó parte de La Carátula, la compañía que montó Cayetano Luca de Tena cuando salió del teatro Español. Participó en la inauguración del teatro Goya, el año 1958, con “El bufón de Hamlet” y una compañía encabezada por Manuel Dicenta, Mariquita Guerrero y Berta Riaza.
Precisamente con Berta formaría una pareja artística –y empresarial- de reconocido prestigio. Juntos protagonizaron, entre otras obras,  “En la ardiente oscuridad” (1950), “Eurídice” (1954), “El zoo de cristal” (1961), “Blanca por fuera rosa por dentro” (1964), “Historia en Irkustk” (1966) y, sobre todo, “Todos eran mis hijos”. Ricardo Lucia participó, en el papel de Chris Keller, en el estreno absoluto en España de este drama de Arthur Miller. Lo llevó a cabo el teatro de cámara La Carátula el 2 de noviembre de 1951. A las órdenes de José Gordón actuaron, además, aquella noche María Dolores Pradera, Salvador Soler Marí, Carola Fernán Gómez y José Luis Heredia. El estreno fue en La Comedia. La crítica de ABC, analizando la interpretación, terminaba así: “Y, sobre todos, con una juventud prometedora, Ricardo Lucia.”

Animado por el éxito personal, Lucia volvió a representar “Todos eran mis hijos” en 1963 –con Luis Prendes como Joe Keller- y 1964, en ambos casos junto a Berta y asumiendo también la dirección del montaje. La última vez que Ricardo y Berta subieron juntos a un escenario fue el año 1978, actuando en el Fígaro con “El padre”, que también dirigió Lucia.

En los sesenta compaginó la dirección con la interpretación: “Los melindres de Belisa” (1963), “Un matrimonio muy muy muy feliz” (1968) o “Solo Dios puede juzgarme” (1969). Pero Ricardo Lucia se fue apartando de la actuación en los setenta para centrarse en la dirección de escena. Fueron dos décadas fructíferas con montajes como “El alfil” (1970), “Andorra” (1971), “La más hermosa niña del mundo” (1974), “Ojo por ojo, cuerno por cuerno” (1975) y “La enemiga” (1982). El teatro Recoletos, desaparecido hace años, fue uno de sus principales centros de operaciones escénicas. Al redactar estas notas se advierte que no solo se pierden las personas. Cuatro de los teatros en los que habitualmente trabajó este director ya no existen: Arlequín, Goya, Recoletos y Valle Inclán.

Debutó en el cine en 1950 con  “Mañana será tarde” y, un año después, trabajó en la reconocida “Surcos”. Pero su filmografía apenas abarca una decena de títulos, entre ellos “Cuando tú no estás” (1966) y “Redondela” (1987). Habiendo sido uno de los pioneros de la televisión en España, no fue aprovechado cuando las cadenas privadas comenzaron a producir y apenas trabajó para ese medio en sus últimos años.

Su última aparición como actor se produjo en el teatro María Guerrero el año 1991 con el montaje de “Voces de gesta”. Ese mismo año grabó para Televisión Española un episodio de “La huella del crimen”.

Ricardo Lucia Benito falleció en Madrid el 13 de abril.
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