www.madridiario.es
Malos tiempos para la versión original

Malos tiempos para la versión original

Por Laura Nieto Navia
lunes 10 de octubre de 2011, 00:00h
En Madrid, un total de once salas de cine en versión original subtitulada (VOS) luchan por mantener su sitio pese a la crisis de una industria que concentra al público en las grandes superficies. Madridiario ha hablado con el presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, Enrique González Macho, sobre la situación que atraviesa el sector.
Bellas Artes Cine-Estudio, Cines Golem, La Enana Marrón, Pequeño Cine Estudio, Princesa, Renoir Cuatro Caminos, Renoir Plaza de España, Renoir Princesa, Renoir Retiro, Verdi y Yelmo Cineplex Ideal. Estos son los puntos de encuentro en la capital de quienes creen que el doblaje no debe ser una imposición. Con cinco de estas once salas y una posición predominante en el distrito centro, los emblemáticos cines Renoir intentan "sobrevivir"' al acusado descenso de espectadores que ha sacudido a la industria en los últimos años, como asegura su propietario y actual presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, Enrique González Macho.

La exhibición de películas en su idioma original se puso de moda en nuestro país a mediados de los setenta, momento en que se aprovechó la barrera lingüística para distribuir de forma minoritaria películas que no habían sido 'autorizadas' por la censura. "Bajo la óptica de un falso aperturismo, las autoridades empezaron a permitir que llegasen a España siempre y cuando se pusieran en versión original. Así iba poco público a verlas y no se contaminaba", afirma González Macho, que dice considerarse "más un amante que un impulsor de la versión original subtitulada".

El asentamiento de estas salas se amplió y normalizó de forma paralela a la ausencia de problemas de censura. En este contexto, 'los Renoir' iniciaron su andadura. La matriz de un imperio que actualmente agrupa sesenta y siete salas a lo largo del territorio nacional se inauguró en el año 1986 en la calle Martín de los Heros de la capital. Desde allí se intentaba satisfacer las expectativas de un público atípico, "más exigente, centrado en el contenido y que sigue a directores y actores", matiza el también propietario de la distribuidora Alta Films.

Continúa el cierre de salas
A pesar de que el poder de convocatoria de los cines en versión original en Madrid dobla al de Barcelona, la segunda ciudad con mayor afluencia de público a este tipo de salas, su condición minoritaria les hace más vulnerables al asentamiento de los cineplex (complejos con muchas salas) y la piratería.

Desde su doble perspectiva de distribuidor y exhibidor, González Macho habla de una cinematografía española débil, a la que la falta de una legislación eficaz en materia de piratería le resta espectadores. "Pirateo va a haber siempre", sentencia el distribuidor, que no ve ningún cambio relevante en la industria desde que el Congreso aprobó la conocida 'Ley Sinde' el pasado 15 de febrero. "Las cosas volverán a su cauce en cuanto haya plataformas legales que cumplan las necesidades del consumidor: cuando esté satisfecho con lo legal y considere que el precio es adecuado habrá un trasvase entre el pirateo y estas plataformas", asegura.

No obstante, el distribuidor matiza que la solución a la pérdida de espectadores de las salas tradicionales no pasa por la bajada del precio de las localidades. "El precio de una localidad es adecuado a nuestro PIB y está dentro de la media europea. En Inglaterra, el cine es cinco veces más caro y no son cinco veces más ricos que nosotros. Si alguien quiere ver una película va a pagar lo que valga la entrada", asegura González Macho al tiempo que señala a los cineplex como un motivo más relevante. La política de la grandes superficies se basa en congregar a la mayor cantidad de público posible, lo que relega la emisión de cine no doblado a un porcentaje ínfimo de la programación.  "Ya han acabado con las multisalas tradicionales, quedan muy pocas en el centro de la ciudad y la que cierra no vuelve a abrir. Incluso nosotros tendremos que cerrar alguna próximamente", afirma.

El largo camino de la VOS
Con este panorama, las salas de cine en versión original subtitulada necesitan embarcarse en la carrera por ser los primeros en 'hacerse con los estrenos' en un intento por satisfacer las exigencias de un público que cada vez demanda más inmediatez. "El número de espectadores casi no ha aumentado desde que arrancaron los cines en versión original. Sin embargo, ahora tenemos un público más exigente, que quiere ver las cosas ya y si no se las ofreces recurrirá a otro sistema para poder consumirlas", asegura el presidente en referencia a los datos de taquilla de los últimos años.

A pesar de los intentos de la industria para que la versión original llegue a unos espectadores que invierten su tiempo de ocio en las grandes superficies, González Macho ve improbable que los cinéfilos españoles y sus vecinos europeos equiparen sus gustos a corto plazo: "Es una cuestión generacional. Después de setenta años de tradición de cine doblado no podemos pretender que la gente lo deseche de la noche a la mañana. Yo, ante todo, defiendo la versión original subtitulada, pero no puede imponerse por ley".

Pese a todo, queda patente que existe un sector de público que se ha mantenido fiel al cine subtitulado desde su implantación en nuestro país . Ahora, las dudas se centran en si esto será un motivo suficiente para que estas once salas mantengan sus puertas abiertas y Madrid siga siendo el referente nacional en la exhibición de cine en versión original subtitulada.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios