www.madridiario.es

Presidenta de la Institución Educativa SEK

Nieves Segovia: 'España está perdiendo alumnos brillantes'

Nieves Segovia: "España está perdiendo alumnos brillantes"

martes 04 de octubre de 2011, 00:00h
La directora de la Fundación Educativa SEK, Nieves Segovia, ultima los preparativos para la celebración este jueves del II Encuentro Global Education Forum. En esta entrevista, expone los nuevos caminos, más personalizados, para conseguir que los alumnos consigan una formación más cercana a la realidad de sus vidas.
Esta semana grandes expertos en educación se reunirán en el Global Education Forum que tendrá lugar en el Palacio de Congresos de Madrid. ¿Por qué es necesario este debate?
Queremos hacer una doble llamada. Por un lado, que sea una llamada a la transformación del modelo educativo porque creemos que está agotado, no ofrece soluciones. Fue creado para una sociedad industrial que, evidentemente, ya no es la vigente. Entendemos que tenemos que hacer esa transición. Además, queremos llevar más lejos el debate pues entendemos que si hay un momento en el que es importante que hablemos de transformar ese modelo es precisamente ahora, cuando la crisis está presente en muchos ámbitos. La crisis educativa está de hecho en la raíz de la crisis de recursos humanos que está ya amenazando a muchos países y que se va a agravar. Precisamente ahora que en España tenemos pocos recursos naturales, y teniendo en cuenta que nuestro recurso más importante posiblemente sea nuestro talento, creemos que no es posible estar despilfarrando, como lo estamos haciendo, un tercio de ese talento, un tercio de alumnos que pierde el sistema.

¿Y qué se puede hacer?
Lo que tenemos que hacer es una llamada a la sociedad para que entienda que en orden de prioridades la primera es la educación, pero no la educación desde el plano en el que habitualmente hablamos de reformar el sistema. Es cierto que tenemos recortes, por desgracia, pero ahora tenemos que hacer una revisión que, desde el plano de las ideas, sea diferente. Es evidente que con menos recursos no vamos a poder hacer las cosas mejor, las haremos peor, siempre y cuando sigamos abordando el problema desde el mismo plano. Por eso es esencial hacer un planteamiento de este problema, que también es un reto, un desafío, y que podemos convertir en una oportunidad si nos aproximamos a él desde una perspectiva diferente.

¿Cuáles son los principales atractivos de esta segunda edición? ¿A quién va dirigido el congreso?
Como sabemos que probablemente el sector educativo solo no será capaz de lograr una transformación que sea eficaz y relevante, pedimos la participación y colaboración de todos los agentes sociales. No es un congreso de educación dirigido solo al sector de la educación, sino que es un encuentro dirigido a todos los agentes sociales. Es importante que todos participen. Tenemos que ser capaces de crear una sociedad que educa y, para ello, es fundamental ser una sociedad que aprende y que modifica su conducta. La novedad es que, del mismo modo que la audiencia no solo pertenece al área educativa, tampoco los ponentes tienen solamente ese perfil de educadores. Hemos buscado también expertos en prospectiva, economistas, etcétera.

¿Qué cambios se están planteando ahora mismo en la educación en España?
En España tenemos varios problemas con la educación. Se dice que recientemente hemos tenido un debate sobre educación. Yo creo que no ha sido un debate sobre educación, ha sido un debate sobre otras cosas, que afectan a la educación pero que no son un debate del modelo. El principal problema es que no hemos tenido un debate del modelo escolar. Hemos tenido un debate sobre el modelo universitario (con Bolonia), pero no sobre el modelo educativo escolar. Parece un imperativo categórico que si transformamos el modelo universitario tengamos también que hablar de cambiar la etapa anterior. Tendremos que educar a nuestros alumnos para una universidad que, en apariencia, se pretende que sea distinta. El principal problema que tenemos es que no hemos abordado ese debate.

Pensemos que tenemos malos resultados como país. En las famosas pruebas PISA, tenemos un 30 por ciento de fracaso escolar. Además, la calidad del talento que estamos produciendo tampoco es óptima. España está produciendo un tres por ciento de alumnos brillantes frente a un ocho por ciento de alumnos brillantes que produce, como media, el resto de países de la OCDE. Es ahí donde probablemente estemos perdiendo a los innovadores, a los emprendedores, a ese grupo de alumnos que puede marcar esa diferencia. Muchos de los alumnos que estamos perdiendo son brillantes. Eso quiere decir que cuando hablamos de fracaso escolar deberíamos hablar de un fracaso del sistema, del fracaso de una sociedad que no ha aprendido. No creo que tengamos que hablar de ese fracaso escolar personalizando en un alumno que, a fin de cuentas, puede ser víctima de un sistema que no se adapta a la manera que hoy se aprende, que sabemos que una manera es distinta. Nuestro problema principal es no haber hecho esa reflexión, y no haberlo hecho con la complejidad y desde todas sus perspectivas.

Entonces el no haber abordado ese debate puede ser la causa de que España salga tan mal parada en el informe PISA…
Claro, que no tengamos una conciencia educadora dentro de la sociedad. No hemos asumido la responsabilidad de ser una sociedad que educa, hemos perdido de vista que es la única oportunidad para salir de la crisis. Si somos capaces de desarrollar y cuidar el talento de nuestra sociedad, tendremos muchas más oportunidades de participar en un escenario que sabemos que va a ser distinto. Tenemos la necesidad de ofrecerles a nuestros hijos y alumnos un escenario de oportunidades necesariamente distinto. Yo creo que el problema educativo es un problema del que estamos viendo ahora sus primeras consecuencias. Tenemos una crisis grave, pero es que nos cabe pensar en qué crisis estamos preparando para cuando nuestros alumnos no salgan de la escuela y la universidad con las habilidades que van a ser imprescindibles para tener éxito en el siglo XXI.

En el Global Education Forum se van a presentar otros proyectos educativos.
Iremos de lo particular a lo general. Por un lado, hemos querido que haya una aproximación a las experiencias de aula, a las experiencias de transformación en colegios. Pero luego también algunos de nuestros ponentes van a proyectar una visión de cómo es la sociedad y cómo son las oportunidades que tenemos en un momento de recortes. Una de las ponencias gira precisamente en torno a ese nuevo aprendizaje y esa nueva realidad financiera para la obtención de nuevas oportunidades. Ahora bien, en una mesa redonda que va a moderar Eduard Punset, también presentamos algunas propuestas concretas de transformación, cambio o mejora, del sistema educativo en España. Experiencias que nacen de la sociedad civil para demostrar que, efectivamente, tiene que ser con el trabajo de todos con lo que consigamos el ideal de educación y de sociedad que pretendemos.

Cuando se habla de nuevas tecnologías en educación parece que en algunos sectores sigue dando cierto reparo. ¿Cree que es un error dejarlas de lado?
Yo creo que es imposible dejarlas de lado. La educación es un proceso de comunicación que no puede romperse. Es evidente que ahora los alumnos utilizan canales de comunicación y códigos que son distintos y muchos tienen una relación directa con la tecnología. Con lo cual, tenemos que emplear la tecnología como medio de llegar a donde ellos están y no empeñarnos en que vengan donde nosotros nos hemos quedado, que es atrás. Parece que queremos condenarles al tipo de sociedad que fue la nuestra, cuando lo que tenemos que hacer es acompañarles o incluso empujarles hacia una sociedad que va a ser la suya y que va a ser distinta. La tecnología además es una herramienta a disposición de la educación poderosa por varias razones, fundamentalmente porque nos permite adecuar el estilo de enseñanza de cada profesor al ritmo y al estilo de aprendizaje de cada alumno. Ese es el ideal de cualquier maestro. Lo que nos permite la tecnología es hacerlo personal. El sistema educativo debe girar hacia un modelo más personal en el que el alumno asuma protagonismo, asuma la propiedad de su proceso educativo y el itinerario de educación se adapte más a sus propios intereses. No podemos seguir pensando en una educación estandarizada para todos igual. Sabemos que nuestros alumnos no son iguales y que aprenden de una manera diferente.

¿Qué objetivos principalmente debería perseguir hoy la educación?
El objetivo de la educación debe ser sobre todo el aprendizaje. El aprendizaje es una transformación de la conducta que tienen que ser positiva. Nosotros no creemos que haya un modelo educativo ideal. Creemos que habría que establecer tantos modelos educativos como comunidades de aprendizaje se produzcan en un aula entre profesores y alumnos. Con lo cual no hay un modelo único, no hay recetas. Lo que sí que tenemos que transitar es hacia un tipo de educación que sea cada vez más personal, más real para el alumno, porque si no seguiremos instalados en lo que nos pasa ahora, que los alumnos aprenden casi más fuera que dentro de las aulas. Ahora están mucho más expuestos a contextos informales de aprendizaje. Tenemos que ser capaces de que esa educación formal sea real para sus vidas, personal, conecte con sus intereses y con las necesidades de modelos productivos que queremos sean diferentes.

¿Cómo se aborda ese modelo más personalizado?
Si los colegios tuvieran más independencia y más autonomía para establecer su propio modelo de organización escolar, se podrían implantar unos modelos más individualizados. Evidentemente, si nos centramos en la relación grupo-clase como marca la ley y a un currículum inamovible es muy difícil.

¿Para introducir esos cambios habría que modificar la ley?
Sí, pero también se utiliza la ley como refugio para no embarcarnos en ese tránsito. En esto como en todo hay grados, pero ahora además como no hay recursos tenemos que pensar qué es posible, es decir, buscar modelos más eficientes. ¿Por qué tiene que haber 25 alumnos en una clase? Si se trata de una lección magistral, puede haber 100. En cambio, si es una tutoría, tendré que tener a un alumno. ¿Por qué no utilizo alumnos que puedan hacer monitorías con otros compañeros en un momento dado para ayudarse? Hay que romper el esquema espacio, horario, currículum. Es toda una transición mental, pero hay oportunidades para hacerlo. Antes parecía que era necesario porque los resultados en el informe PISA no eran buenos, ahora también es necesario porque no hay dinero. Tendremos que ser más imaginativos y más creativos.

¿Educación más imaginativa es un titular que suscribiría?
Claro, no hay más alternativa. Es mucho más importante lo que hagas frente al alumno que las horas, por ejemplo. A lo mejor las horas que hay que estar frente al alumno son seis, porque es más rico el aprendizaje que se realiza con él interactuando fuera del aula, siempre que ese tiempo, que media entre seis y veinte horas, tenga una organización escolar que les permita ser independientes y autónomos en su aprendizaje. Esto supone transformar mucho los roles y en ese momento dejaremos de hablar de horas.

¿Se desconecta el modelo educativo del alumno o es al revés?

Siempre decimos que es el alumno el que se desconecta del modelo y que están desmotivados. Que tienen que esforzarse está claro, pero ¿solo el alumno? También tendrá que esforzarse la administración en hacer un modelo que conecte, tendremos que esforzarnos como sociedad, los medios de comunicación tendrán que hacer un esfuerzo por no decir según qué cosas. Sin embargo, cogemos al alumno y le echamos la culpa, ¿por qué? Porque nos estamos empeñando en que vengan donde nosotros nos hemos quedado. Nosotros nos hemos quedado en nuestra zona de confort, que son el aula o la disciplina, pero que el tiempo de estos chicos no va a ser el nuestro, no se parece ya casi en nada.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios