El Levante español se convirtió en la fabrica juguetera de nuestro país. La zona más destacada fue Alicante, donde surgieron industrias capaces de convertir algunos de sus modelos en clásicos mundiales. La imaginación de los técnicos de Payá, Sanchís, Berjusa, Geyper y Exin entre otros, no tenía límites y sus diseños marcaron la época dorada del juguete.

Entre los juguetes incluidos en esta exposición figura un
prototipo único del año 1963 de
Tiburón Citröen Payá teledirigido, que se comercializó un año después pero con cable, o las
primeras unidades fabricadas en 1963 en España de
Scalextric, que llevaban el Seat 600 TC primera serie.
Sin embargo, la impensable competencia que esta industria sufrió en los años 80 desde China y otros países orientales fue el comienzo de un declive. Además, la llegada al mercado de juguetes electrónicos muy sofisticados y los primeros computadores personales (Sinclair), también en la exposición, y de los videojuegos auguraban un futuro muy difícil para los artesanos españoles.