www.madridiario.es
El Getafe da la cara en el Coliseo

El Getafe da la cara en el Coliseo

martes 04 de enero de 2011, 00:00h
El Getafe y el Real Madrid supieron jugar un partido en el que hubo de todo, desde buen juego en algunas ocasiones, aunque fueron pocas, hasta errores que sirvieron mara acortar distancias en el marcador. En el Calderón, sin embargo, no hubo ni fútbol. El primer disparo a puerta lo protagonizó Raúl superado el minuto veinte de partido.
No se puede decir que el Getafe y el Real Madrid jugaran mal, aunque ambos lo hicieron en bastantes minutos del partido. Los blancos se pusieron con 2-0 en el marcador y se fueron a dormir una siestecita. Producto de los despistes y la falta de garra blanca fue el primer gol del Getafe. Parejo, que podría estar en el Bernabeu el año próximo, protagonizó, quizá, la mejor jugada individual del partido y de un disparo certero y pegado al palo hizo imposible e inútil la estirada de Casillas.

Hasta ese momento el Madrid había tenido dos momentos diferentes: una primera etapa en la que se veía que en cualquier momento llegaría el gol y  llegó cuando Di María con habilidad se fue de varios defensas que tuvieron que tirarle dentro del área para que no siguiera progresando, y el árbitro lo consideró penalti. Lo fue, posiblemente riguroso, pero lo fue. Ronaldo no perdonó aunque Codina, el portero, adivinó la dirección del balón.

El segundo gol madridista fue un gran jugada de Di María, que puso la imaginación, con un pase magistral a Ozil que entraba al área azulón por medio de los dos centrales. El alemán controló perfectamente, regateo al portero y, casi sin ángulo, la metió. Parecía que la cosa iba a ser fácil y demoledora, pero el Madrid relajó sus intenciones y ahí fue cuando llego la gran jugada de parejo que se reivindica ante Mou.

No había estado mal la primera parte, aunque podía haber sido mejor, si los blancos no hubiesen bajado la intensidad de su juego con 0-2 en el marcador.

En el segundo tiempo el Getafe salió al campo con la intención de empatar el partido. Pedo Rios por el Getafe y Lass por el Madrid se fueron al banquillo y salieron al campo Albín para reforzar a los azulones y Khedira par mejorar el rendimiento blanco, pero las cosas cambiaron poco. El Getafe siguió en su línea habitual, sin estridencias, ni entradas físicas de esas que se encuentran los de Mou en muchos campos de primera división, queriendo tratar al Real Madrid como uno mas. Y ese fue su error, posiblemente. La cosa es que a poco de empezar este segundo periodo Benzema propició una entrada de Ronaldo que estuvo rápido y empalmó un balón a la red sin que el portero Getafense pudiera dar una solución mejor. Con el 1-3 en contra los propietarios del terreno no se vinieron abajo y lucharon hasta el pitido final, pero el Real Madrid es mucho Real Madrid y fue necesario un error en cadena de la defensa y un regalito de Marcelo a Albín para que los propietarios del coliseo Alfonso Pérez pudieran meter el segundo gol. El Real Madrid se quedó con diez por expulsión de Arbeloa los diez últimos minutos de partido y Kaká volvió 9 meses después a jugar al fútbol de verdad. No se notó que estuvo en el campo aunque pudo meter un gol.

Fue muy distinto en el Calderón donde ni el Atlético de Madrid ni el Racing de Santander jugaron a eso que se llama fútbol. Los aficionados de verdad se durmieron y no les despertaron ni los gritos lógicos al marcar gol porque no hubo ni goles ni ocasiones. El primer disparo más o menos lógico se produjo en el minuto 20 de la primera parte y De Gea no sabía si jugaban contra el Racing o contra el  Móstoles porque no vio a nadie cerca de la portería hasta la segunda parte.

Si tuviéramos que destacar algo de la primera mitad nos tenemos que fijar, desgraciadamente, en la lesión de Tiago, que fue lo único que resaltó por la importancia que tiene para los rojiblancos quedarse sin él para una temporadita. Menos mal que Elías ya está ahí y puede ocupar su sitio.

Ya en la segunda mitad De Gea consiguió ver de cerca de Adrián, Rosenberg o a Munitis. El Kun lo intentaba todo pero estaba tan solo y tan mal acompañado que poco pudo hacer. Se notó y mucho la ausencia de Reyes que es un elemento importante en las llegadas rojiblancas al área contraria. Se sintió la falta de Forlán y se echó de menos a Simao y así en una cadena de ausencias y nostalgias el partido llegó al minuto 90 sin goles, con pocas ocasiones y sin fútbol. Qué le vamos a hacer…
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.