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Un termómetro para las empresas

Un termómetro para las empresas

domingo 26 de diciembre de 2010, 00:00h
Necesidad de liquidez, exceso de gastos, endeudamiento... Son algunos de los problemas más comunes a los que tienen que hacer frente los pequeños y medianos empresarios. Detectarlos a tiempo y saber cómo enfrentarse a ellos puede ser clave para evitar tener que echar el cierre. Para eso, la Cámara de Comercio puso en funcionamiento, al inicio de la crisis, el Servicio de Diagnóstico, un termómetro con el que los empresarios pueden conocer en profundidad la salud de sus negocios.
La crisis se ha llevado por delante a miles de empresas. Sólo en los dos últimos años, en la Comunidad de Madrid, esta cifra alcanza las 30.000 empresas desaparecidas. Una auténtica sangría que hizo reaccionar a la Cámara de Comercio.

En el año 2009, la entidad cameral puso en marcha el Servicio de Diagnóstico, una herramienta destinada a que los empresarios pudiesen conocer la salud de sus negocios y, en caso necesario, actuar con rapidez para evitar ser uno más en esa lista de bajas. "El servicio nace porque sabíamos que había un problema y porque muchas empresas llamaban a la Cámara pidiendo ayuda. Fue entonces cuando decidimos que había que hacer algo", explica la responsable de esta herramienta, Isabel Blanco.

El primer paso, como siempre sucede, es reconocer que existe un problema. En la mayoría de las ocasiones, los empresarios ya saben cuál es ese problema cuando acuden a la Cámara, pero es importante que sea alguien de fuera quien se lo diga. "Generalmente saben lo que les pasa -explica Blanco-, pero no saben cómo enfrentar la situación".

Es aquí donde entra en juego el Servicio de Diagnóstico, una herramienta pionera de la Cámara de Comercio madrileña y que no tiene ningún coste para los emprendedores. Los empresarios en apuros sólo tienen que llamar y pedir una cita con un equipo de asesores. "Conviene que sea una persona que tenga un conocimiento profundo de la situación de la empresa y suficiente capacidad de decisión", aconseja Blanco.

A esa cita, eso sí, tienen que acudir con algunos datos que puedan ayudar a los asesores a comprender la situación a la que se enfrentan.: perfil de la empresa, número de trabajadores, datos económico financieros de los dos últimos años, previsiones del ejercicio actual... "Sabemos que son datos muy sensibles -prosigue-, por eso nuestro compromiso de confidencialidad es sagrado".

Los asesores estudian esa documentación y en una semana elaboran un informe de diagnóstico en el que se incluye una descripción de la empresa, una comparativa con otras sociedades del mismo sector, un análisis DAFO y, por supuesto, una propuesta de medidas para mejorar su situación. "Llegan aquí muy preocupados y a la expectativa pero, al mismo tiempo, muy receptivos y esperanzados".

En la mayoría de las ocasiones, las cadenas que atenazan a los empresarios tienen que ver con problemas de liquidez, pérdidas de beneficios, excesos de gasto o, en ocasiones, problemas derivados de un organigrama complejo. "Cubrimos todas las áreas de gestión de la empresa", puntualiza Blanco.

A lo largo de 2010, el Servicio de Diagnóstico ha evaluado la salud de cerca de 40 empresas. Siete más que el año anterior, cuando los consultores de la Cámara de Comercio tuvieron que analizar la situación de 33 negocios en apuros procedentes de todos los sectores. "Todos los sectores están sufriendo con la crisis, desde las artes gráficas, hostelería, industria, comercio...".

Aunque no todos los que han acudido a este servicio de la Cámara estaban contra las cuerdas. "Ha habido dos o tres empresas que querían orientación para saber cómo crecer porque les iba bien", explican desde la Cámara de Comercio.

Esto, sin embargo, no es lo habitual. En realidad, la gran mayoría de las empresas que recurren a esta herramienta lo hacen bajo la amenaza, más o menos lejana, del cierre. "Lo peor que se les puede decir es que declaren el concurso de acreedores -señala Isabel Blanco-. Aunque de momento, que sepamos, no hemos tenido que recomendárselo a ninguna".

Algunas de las medidas que sí han tenido que recomendar se refieren a campañas de venta y promoción, bajadas de salarios o incluso despidos. "Los empresarios prefieren cualquier otra medida antes que los despidos. En cuanto a las reducciones salariales, siempre aconsejamos que éstas empiecen por los directivos".

De momento, la Cámara de Comercio piensa mantener esta herramienta durante todo el año 2011, aunque, paradójicamente, sus responsables sueñan con el momento en que el Servicio de Diagnóstico pueda dejar de funcionar. Eso sería señal de que las empresas vuelven a respirar de forma autónoma. "No estamos en un buen momento -subraya Blanco-, pero parece, por lo que nos cuentan algunos empresarios, que la situación es mejor que hace un año". 
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