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Mentalista y mago

Manolo Talman: 'El mentalismo no es esotérico ni paranormal'

Manolo Talman: "El mentalismo no es esotérico ni paranormal"

viernes 22 de octubre de 2010, 00:00h
Uno de los mentalistas del momento, Manolo Talman, muestra sus artes mágicas en el Teatro Nuevo Alcalá. Su último espectáculo, ‘Ven’, es una invitación a adentrarse en la telequinesia, las predicciones, el control mental y las adivinaciones. Entre sus juegos, tres revólveres cargados ‘amenazan’ la vida del mago cada noche hasta el mes de enero.
-¿Qué podemos ver en el espectáculo ‘Ven’ en el Teatro Nueva Alcalá?
Vais a ver ejercicios absolutamente impresionantes en un espectáculo de ilusionismo. Hay adivinación, predicciones y pongo en riesgo altas sumas de dinero -10.000 euros-, incluso la vida. Uno de los ejercicios es la ruleta rusa, que roza un poco la ilegalidad, pero es bastante sorprendente.

- Noche tras noche, se expone a este trepidante juego, ¿en qué consiste la ruleta rusa? ¿se ha dado cuenta que se juega la cabeza demasiadas veces?
(Risas) Hay tres revólveres. Un espectador elige uno de ellos, lo carga, yo estoy de espaldas y voy pidiendo que tomen revólveres. Me los voy poniendo en la cabeza y voy disparando, excepto el último que está cargado, que hasta el momento no he disparado (risas).

- Y el público, ¿cómo reacciona?
El público reacciona de muchas maneras porque en este espectáculo hay una parte de humor y otra de misterio; la ruleta rusa es la parte de susto porque existe el factor riesgo y el morbo por si fallas o no fallas.

- ¿Cómo definirías el mentalismo, ese territorio donde se pone en duda si el fenómeno es verdadero o fruto de nuestra imaginación?
Es la facultad de utilizar el lenguaje corporal, la psicología y una gran parte de secreto. La combinación de los tres factores crean ilusiones. Esta disciplina no tiene nada que ver con lo esotérico o lo paranormal. El mentalismo utiliza las seudofacultades del ser humano, la telepatía y la telequinesia, por ejemplo.

- Siempre ha dicho que los poderes no existen, ¿Manolo Talman no tiene poderes mágicos?
Tengo el poder de entretener y de fascinar. Si entendemos por poder comprender el lenguaje corporal, tener psicología, pues entonces sí los tengo. Si te refieres a poderes paranormales, en absoluto, todavía no se ha demostrado que haya alguien con ese tipo de poderes. De hecho, la sociedad de parapsicología en Estados Unidos ofrece un millón de dólares a quien demuestre que sea capaz de demostrar ciertas habilidades; eso fue en el año 65 y todavía no se ha entregado ese dinero.

- ¿Cuándo comenzó en la magia y de qué forma?
Empecé cuando tenía unos 8 años. Había tirado hacia un par de años una caja de magia borras que me regalaron mis padres a la basura por no entender nada. Un día, un amigo del colegio sacó una baraja y me dijo, en el recreo del colegio, que cogiera una carta tras decir “di alto donde quieras”; la cuestión es que él siempre adivinaba la carta que elegía. También me influyó una película: ‘El hombre que tenía rayos x en los ojos’. Hay una escena en la que se venda los ojos y empieza a adivinar objetos que elige la gente y eso me impresionó. Fue entonces cuando me pregunte ¿qué es esto? Y me dije, esto es mentalismo. A partir de ahí, comencé a investigar en este mundo, me apasioné y hasta el día de hoy.

- Pero la magia ha evolucionado mucho desde que empezaste hasta la actualidad. ¿su estilo ha sufrido variaciones a lo largo de los años hasta encontrar un estilo propio y definitivo?
Recuerdo que mis primeros pasos en el mundillo como mago fueron flojos en el mas puro; era una copia mala de Pepe Carrol y de Juan Tamariz cuando hacia magia, y de Anthony Blake cuando hacia mentalismo. Es una etapa por la que todos pasamos, al ver algo de alguien que admiras. Pero de esto se aprende mucho, sobre todo te das cuenta que lo mejor es seguir tu propio camino y ser autodidacta. Tengo un estilo y una personalidad propia que se puede ver en mis espectáculos.

- Nombra a Anthony Blake y Juan Tamariz como algunos de los magos que seguiste en tu formación como ilusionista. ¿Qué otros referentes ha admirado a lo largo de tu carrera y le han guiado en tu mágico camino?
Si, Anthony Blake y Juan Tamariz son dos de mis referentes, en lo que se refiere al ilusionismo y mentalismo. Siempre me ha maravillado la rutina de la desaparición de la baraja de Tamariz. También me impactó la maestría de Uri Géller doblando cucharas ante millones de personas o reproduciendo pensamientos ocultos. Los veía desde pequeño y siempre pensaba que quería ser como ellos.

- ¿Cuál es su mayor virtud cuando se subes a un escenario y se enfrentas a un público dispuesto a ver cosas sorprendentes y en ocasiones, inexplicables?
Mi mayor virtud es saber entretener. El mentalismo siempre se asocia con el miedo. Pero en realidad, en este espectáculo he buscado el entretenimiento para que la gente que llega y tiene problemas, se olvide de ellos y pase un rato agradable.

- Mucha gente le recuerda por lo que ocurrió en 2008. Adivinó, nada más nada y menos, el Gordo de la Lotería en directo en un programa de televisión. Y consiguió predecir con exactitud y con cinco días de antelación, la portada del diario El País. ¿Cómo es posible?
(Risas) La parte de la lotería fue un estudio de estadística y un factor de suerte impresionante, para ser sincero. Lo de la portada del El País, podemos decir que se consiguió gracias a un exhaustivo estudio y, por supuesto, tiene una parte de secreto que como todo bueno mentalista, no podemos contar (risas). En realidad son experimentos basados en la psicología, estadística e intuición.

- Imaginamos que compraría ese número de El Gordo premiado, ¿no?
Si, claro. De hecho, esa es la única diferencia de este ejercicio. El juego lo han hecho varios mentalistas pero ninguno había llevado el décimo al plató de una televisión. Para demostrar que creíamos en ese número, compramos el décimo para enseñarlo a las cámaras.

- Y... si no es mucho pedir, ¿nos podría decir el número de la lotería de Navidad?
Te lo podría decir; hacer predicciones es muy fácil, lo que es difícil es acertar. Si yo lo pudiese acertar todos los días, imagínate, no me dedicaría a esto y estaría dedicándome a ayudar a gente por todo el mundo. Te podría decir uno, pero seguramente no salga (risas).

-La sugestión ¿ocupa un lugar fundamental en los espectáculos de mentalismo e ilusionismo?
Más que sugestión, podemos decir que es la persuasión lo que domina este tipo de espectáculos. De hecho, es la base de muchos de mis ejercicios, como en el juego de los 10.000 euros. Si no consigo persuadir a los espectadores cada noche, puedo perder esa cantidad de dinero, así que fíjate lo importante que es (risas).

- Es uno de los magos más premiados en España. Ha sido campeón de España de cartomagia y de micromagia; y también se ha destacado su trabajo como mentalista en concursos y certámenes. ¿Próximos retos?
El mayor reto es concursar en el mundial de magia y ganarlo. Será el próximo año y me presentaré en el apartado de mentalismo.

-Para aquellos que se inician en la magia y quieren llegar algún día a ser un gran mago como usted, ¿qué consejos les daría?
Es un camino complicado, pero con esfuerzo y paciencia se consigue el objetivo. Les diría que ensayen y sobre todo que lean lo más que puedan. Existen libros como ‘Esto es magia’ de Moliné, que son fantásticos para iniciarse en el mundo de la magia. Deben ver vídeos y programas de televisión, que ayudan mucho. El arte del ilusionismo hay que estudiarlo como cualquier otra especialidad. Como dice el refranero, ‘hay que aprender a andar antes de correr’. Y por supuesto, ayuda mucho acercarse a una sociedad de magos que ayuden a estas personas a iniciarse en este bello arte.
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