www.madridiario.es

La EDAR Sur es la depuradora más grande de Madrid y la segunda mayor de España

De pura agua

sábado 16 de diciembre de 2006, 00:00h
Casi un centenar de personas trabajan en la estación depuradora más grande de Madrid, y la segunda de España. Es la Sur, en el término municipal de Getafe que trata 5,5 m3 de agua por segundo. En esta planta se tratan en cola todos los vertidos de la capital con un tratamiento convencional de materia orgánica y sólidos, para poder verter al cauce del río el agua ya depurada, explica José Antonio Sánchez, subdirector de Depuración del Canal de Isabel II.
La depuradora se puso en marcha en los años 80. Entonces sólo se construyó una primera fase para el tratamiento primario y el pretratamiento -12 m3 por segundo-. "Para eliminar la contaminación del agua basta conseguir su eficiencia posterior, y así se hace un depurado de un 60 por ciento de los sólidos, y un 30 por ciento de la contaminación carbonada. Al llegar a la planta depuradora, las aguas residuales son sometidas a esta fase de pretratamiento en donde se retienen y separan los sólidos grandes, como plásticos, trapos, botellas, maderas -desbaste-

Luego, mediante el desarenado, el agua se retiene en unas cubas el tiempo suficiente para que la arena se deposite en el fondo. En esta fase también se extraen las grasas mediante un proceso conocido como desemulsionado. Tras el pretratamiento, el agua es sometida a varios procesos posteriores de tratamiento, primario y secundario y después pasa a 12 decantadores primarios.

En estos decantadores se separan las partículas en suspensión, reduciendo su velocidad para que las partículas orgánicas e inorgánicas decanten por gravedad. Tras ello, el agua pasa al estanque de oxidación, donde tiene lugar un proceso de degradación de la materia orgánica, que es trasformada en sustancias inorgánicas mediante bacterias descomponedoras. Para ello se bombea aire y así, se proporciona el oxígeno necesario para que se produzca este proceso. En el tratamiento secundario la depuradora pasa a hacer un tratamiento con un radiador biológico con biomasa, que asimila la contaminación carbonada y los nutrientes.

Después el agua pasa de nuevo a los decantadores, esta vez a a seis, de 54 metros de diámetros y 100.000 metros cúbicos de capacidad. Aquí los restos de materia orgánica en suspensión, no eliminados antes, se decantan hacia el fondo. A veces y sólo en circunstancias especiales, el agua es sometida a un proceso de desinfección con cloro para eliminar los microorganismos presentes en ella, aunque no es un recurso común. Finalmente el agua, tratada tras ser utilizada en nuestros hogares, se vierte a la margen izquierda del Manzanares.

"Hasta aquí -dice el técnico- llega el tratamiento de la línea de agua sin embargo queda una segunda línea, que es la de los lodos, lo cuales también se somenten a varios procesos para su posterior aplicación como abonos. Uno de los grandes procesos el de los espesamientos separados para fangos extraídos del tratamiento primario. Son separadores de gravedad y volumen", explica. A continuación se trata de hacer una deshidratación mecánica que eleva la concentración de la contaminación. Un proceso más logra incrementar ese índice de concentración mediante el secado térmico, que evapora el agua que pueda quedar entre los lodos tratados. Según José Antonio Sánchez el producto obtenido genera el metano suficiente para crear el 60 por ciento de la energía necesaria para alimentar el proceso de depuración de las aguas.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios