www.madridiario.es

Mejor Sumiller 2009 de la Cámara de Madrid

Fidel Blázquez: 'Un buen sumiller debe ser un poco psicólogo'

Fidel Blázquez: "Un buen sumiller debe ser un poco psicólogo"

Por Isabel Hernández de Diego
miércoles 29 de julio de 2009, 00:00h
Fidel Blázquez García, diplomado en Ciencias Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid, trabaja como camarero en el restaurante madrileño del Club Financiero Génova, desde hace casi 20 años. Y es una gran nariz. Recientemente se ha ganado el reconocimiento de los 15 expertos del jurado de la Cámara de Madrid como el alumno más aventajado de la décimo sexta promoción del Curso de Sumilleres.
¿Qué cualidades debe tener un buen sumiller?

Un buen sumiller debe ser discreto, humilde, con vocación de servicio, y un poco psicólogo, para saber cuando se puede o no recomendar ciertos vinos.

¿Qué ha supuesto para usted ser distinguido como el mejor sumiller de la promoción 2008-2009 por la Cámara de Comercio?

Ante todo una sorpresa, yo nunca pensé durante el curso que sería distinguido con tal mención. Pues mis compañeros  de la final probablemente también se lo merecían.

¿En qué consistió la prueba? ¿Qué parte de la cata le parece más compleja?


 La  prueba fue de  tres partes básicamente; la primera consistió en el análisis sensorial de un vino blanco y un vino tinto. En el que había que describirlos e intentar adivinar, la variedad de la uva, zona de producción, añada, etc. y dentro de esta prueba también había que identificar 4 destilados,

La segunda prueba consistió en la apertura y servicio de una botella de cava y posterior decantación y servicio de una botella de vino tinto. La tercera prueba fue maridar un menú degustación ir ofreciendo un vino para cada plato. Y sobre una carta errónea  había que adivinar  el tipo de error, variedad de la uva, denominación de origen, nombre del vino etc. La parte más compleja me resultó la primera la del análisis sensorial, pues es cuando empezaba el concurso y siempre se está más nervioso al principio.

Qué debe tener un vino para considerarlo perfecto.

Probablemente no exista el vino perfecto, pero si muchos vinos excepcionales, para que así se considere debe tener mucha complejidad de aromas y buen equilibrio en boca, y sobre todo después de habértelo tomado que te deje una gran sensación cuando recuerdas el vino.

Qué no le perdonaría jamás a un vino.

 Que no esté bien elaborado desde el punto de vista enológico, o tenga algún defecto grave, por lo demás cualquier vino tiene su atractivo, y no hace falta que sean caros.

Un vino que le haya dejado huella.

A bote pronto recuerdo del curso el Dalmau, de bodegas Marques de Murrieta, y el Pago Garduña de Bodegas Abadía Retuerta.

¿Cuál es la situación actual de la sumillería en España?

En general buena, hay mucho interés por aprender el oficio. Lo que no es tan buena probablemente sea la  situación económica  de los restaurantes, para  poder contar con la figura de un sumiller.

¿Qué filosofía emplea a la hora de elaborar su carta de vinos?


La filosofía que se sigue, no es hacer cambios bruscos, puesto que cada cual tiene su clientela que no cambia mucho en gustos con cada temporada. Sino ir renovando añadas  e incorporar alguna novedad y dar de baja otros que por la razón que sea no han tendido éxito.

¿Qué vino recomendaría para cada una de estas situaciones: una cena íntima con la pareja, una comida de negocios y una reunión de amigos?

Para una cena íntima, a las señoras les suele gustar un vino suave, frutoso, fresco y delicado,  y un poco novedoso, ahora en verano iría bien un blanco o un rosado. Para una comida de negocios iría bien un tinto sobrio y elegante, de una zona clásica, pero que el vino no sea la atracción de  la comida. Pero que tampoco desmerezca. En una reunión de amigos pondría un vino diferente,  de una  zona emergente o alguna novedad que haya salido al mercado. Para poder hablar y discutir al respecto.

¿Cómo es el día a día de un sumiller? ¿A qué disciplina sensorial deben someterse diariamente?

Un sumiller debe ocuparse, desde solicitar los vinos que desea comprar, el estado y conservación de los mismos en la bodega, como la posterior venta al público, no solo de los vinos sino también de los aperitivos, jereces, cervezas etc., como de los destilados. La disciplina sensorial hay que tomársela como algo rutinario de ir catando vinos con regularidad, para ampliar conocimientos y que no se te vayan los adquiridos.

¿Qué consejos daría a todo el que quiera convertirse en una buena ‘nariz’?

Que como todo en esta vida se puede aprender, nadie nace sabiendo, es poner interés En las catas, ser constante y acudir a todo evento de cata  de vinos  que te sea posible.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios