El Partido Socialista de Madrid quiere que después del Plan de Cercanías, de las inversiones prometidas por Fomento y de la inauguración de la estación de la Puerta del Sol, el Gobierno central siga mirando hacia Madrid.
El secretario general del PSM,
Tomás Gómez, se reunió este lunes con
José Luis Rodríguez Zapatero, en la sede socialista de la calle Ferraz para consolidar el apoyo de la dirección nacional al proyecto regional. Allí, Gómez hizo a Zapatero dos peticiones fundamentales: dar prioridad a las infraestructuras madrileñas en los próximos Presupuestos Generales del Estado (PGE) y que el Gobierno central controle cómo y en qué gasta Esperanza Aguirre los fondos que se le transfieren a costa de la
nueva financiación autonómica.
El objetivo de estas dos demandas es doble. Por un lado, continuar ganándose el favor de los madrileños; por otro, combatir la fortaleza del Partido Popular regional y sus políticas de servicios públicos.
Infraestructuras "necesarias"
Tomás Gómez ha elaborado un plan de infraestructuras "necesarias" para la región que debería materializarse en los presupuestos de 2010. El plan, del que no quiso revelar la inversión que necesitaría, incluye partidas destinadas a la
M-40, la reforma de las
autopistas de primera generación, la implantación de los prometidos
carriles bus-vao (que además permitirían
implantar el Metrobús prometido por Aguirre), las primeras obras del
Plan de Cercanías 2009-2015 o el soterramiento de algunas vías ferroviarias. También se contempla la creación de nuevas comisarías de Policía.
El segundo punto fuerte de este plan sería el desarrollo de convenios entre los ayuntamientos de Madrid y la empresa pública estatal del suelo
SEPES. Gómez quiere que SEPES "ocupe el lugar que no ocupa la Comunidad de Madrid" y se vuelque con la región para crear
polos industriales de I+D+i como el de Carpetania en Getafe, que iba a aglutinar el 60% de la investigación, innovación y desarrollo españoles y que está parado (dejando a empresas como EADS o Siemens
en el aire) por un desacuerdo entre la Comunidad y el consistorio. Todo ello debería tener cabida en las próximas cuentas públicas, que la secretaria de organización del PSOE,
Leire Pajín, aseguró ya se están elaborando bajo parámetros austeros pero suficientes para garantizar los servicios a los ciudadanos.
Financiación
El encuentro entre Zapatero y Gómez no se quedó ahí. En el apartado estrictamente político, el líder socialista madrileño trasladó a Zapatero su "preocupación" por el uso que asegura el
Gobierno de Esperanza Aguirre está haciendo de la financiación. A la presidenta le acusó de utilizar el sistema recientemente aprobado
como arma política contra Mariano Rajoy dentro de su propio partido y de utilizar el dinero para Educación, Sanidad y Servicios Sociales con otros fines como "publicidad y propaganda".
Legalmente, el Estado no puede obligar a las Comunidad Autónomas a destinar el dinero que reparte a ningún fin específico. Por ello, Gómez ha pedido a Zapatero que el Estado establezca un
mecanismo de control que podría tener la forma de memoria anual, aunque esta medida debería negociarse y aprobarse por todas las Comunidades. De lo único que, según aseguró Tomás Gómez, no se habló en la reunión fue de la designación de los
candidatos del partido a la
Comunidad y al
Ayuntamiento de Madrid para las próximas elecciones, decisión que, aseguró, aún tardará en producirse.