Con mirada inquietate, directa y, en ocasiones, desafiante. Así descubrimos, en plena vorágine en su taller, al escultor José Miguel Utande. Rodeado de creaciones y diferentes expresiones artísticas, levanta la mirada para interiorizar el trabajo que está realizando mientras observa la ciudad de Madrid a lo lejos, desde una colina de San Sebastián de los Reyes, donde vive junto a sus obras. Una mirada intensa no sólo a la ciudad, sino a todo lo que rodea su existencia y que plasma en cada una de las esculturas creadas a lo largo de su dilatada trayectoria profesional.