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Una fallecida y muchos destrozos por la lluvia en Coslada

MDO/Efe | Lunes 22 de septiembre de 2008
La mujer fallecida en Coslada, este lunes de madrugada, Paqui Zamora, de 55 años, murió tras ser arrastrada unos 500 metros hasta los bajos de un coche cuando ella y su familia decidieron abrir la puerta de entrada de su casa, en donde el agua superaba el metro y medio, según su propio hijo, Jesús, y se vio superada por la fuerza de la riada.

No fue la única, una vecina de la avenida Vicálvaro cuenta que a la hija de la fallecida, Laura, también se la llevaba la corriente "y unos chicos rumanos la pudieron coger". Según explicaron sus vecinos, a Laura la situación le ha superado y su diabetes se lo ha hecho pagar con una subida de los niveles de glucosa por la que ha tenido que ser trasladada a un centro hospitalario.

Los hijos de la Paqui y algunos vecinos buscaban a su madre por la zona y no la localizaban, mientras su hijo Jesús, que reside en Madrid, viajaba hasta la casa de su madre y no paraba de llamar a los servicios de seguridad y emergencias: "nadie me contestaba o si lo hacía me pedían que esperase y yo estaba desesperado", ha dicho.

A la mujer la localizaron en los bajos de un coche a la altura del número 245 de la avenida de Vicálvaro -ella residía en el 261- según cuenta una testigo, Teodora Gómez, que observó desde la ventana de su casa y con total impotencia cómo la encontraban, "todavía con un halo de vida" y cómo intentaron rescatarla con una cuerda.

Los bomberos y la Policía Local llegaron al lugar de los hechos y más tarde lo hizo el SUMA y localizaron a la mujer con parada cardio-respiratoria y no pudieron hacer nada por salvarle la vida, según han informado.

Francisco González, que vive en el 168 de la avenida de Vicálvaro, salió a las 4.30 horas para cambiar su coche de sitio porque "el agua estaba entrando en el tubo de escape" y se vio arrastrado por la tromba hasta el final de la avenida, y pudo salir por la ventanilla, ayudado por los bomberos.

La peripecia no quedó ahí, porque Francisco, ya a salvo, vio cómo un vecino estaba siendo arrastrado por un torbellino de agua procedente de una arqueta de la alcantarilla. A muchos otros, sobre todo en la zona de la cañada real, los bomberos los han tenido que rescatar de sus viviendas porque el agua, que según los vecinos ha llegado a superar los 2 metros de profundidad en algunas zonas, les tenía atrapados en sus viviendas.

Coches destrozados, calles completamente embarradas y garajes anegados son algunos de los costes de esta tormenta que, según los vecinos, se ha prolongado durante más de hora y media y ha traído la tragedia a esta zona de Coslada, cuyo Ayuntamiento ha decretado tres días de luto.