Constantino Mediavilla | Sábado 20 de septiembre de 2008
A Esperanza Aguirre, esta vez, no le han hecho falta grandes intervenciones personales ante el plenario para obtener casi el 100% del apoyo del PP, lo han hecho otros por ella. La “búlgara” se ha quedado “chica” y la “chica”, Esperanza, ha crecido y consolidado su autoridad en Madrid. No hay lugar para la discusión ni para el debate en los resultados.
“Tienes lo que te mereces” la dijo un Gallardón amable y entregado en su intervención, “tienes el reconocimiento de todo el partido en Madrid y el mío propio”. El Alcalde no va a dar la pelea por controlar el partido en Madrid nunca más. Mariano Rajoy y él saben que su pelea está en otro ámbito. El propio Rajoy alabó a Aguirre en su discurso “te llaman Presidenta por que lo has hecho bien en Madrid y así te lo reconoce el partido”.
Conclusión: Mariano Rajoy no puede prescindir de la “lideresa” para alcanzar su objetivo de ser Presidente del Gobierno de la Nación y Ruiz Gallardón tampoco para conseguir que el primero llegue a serlo. Pero además, Aguirre sabe que su plaza, la madrileña, es oro molido para el partido y no tiene ningún problema en poner su artillería a disposición de Rajoy.
¡Tan contentos todos! Hasta Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE y cuestionado estos días atrás se marchó contento del conclave y regalando lotería, de a dos euros la papeleta, que acababa de adquirir de un distrito madrileño. Escoltado por el omnipresente presidente de la CEIM, Arturo Fernández, charló durante unos minutos con Mariano Rajoy para dejarle muy claro lo que dijo a propósito del intervencionismo y no lo que dicen que dijo. Mariano le escuchó atentamente y le estrecho la mano. ¡Amigos!
José Ricardo Martínez de UGT y Javier López de CCOO, juntos que no revueltos, escucharon todas las intervenciones con distintas caras. Sin duda la menos estoica fue la que pusieron ante la intervención del Presidente de NNGG Pablo Casado, que se metió al plenario en el bolsillo con un discurso más típico del “Club de la Comedia”. Lástima que se le fuera la mano en el guión en algunos pasajes más propios de una generación intransigente como tildar de asesino al Ché Guevara, cuando acabas de pedir que los jóvenes de izquierdas no se pierdan en guerras y fosas de los abuelos. Poco acertado también al hablar del gobierno sesentayochista de Zapatero, cuando el propio Presidente de la Comunidad de Castilla la Mancha desde la tribuna de oradores tuvo que pedirle –amablemente- que a los de esa generación les dejara disfrutar del 68 (¿mayo quizá?).
Lo dicho. Esperanza Aguirre y su nueva Ejecutiva tienen por delante la obligación y la necesidad de no “morir de éxito”. Como dice Rajoy de no acomodarse en el “regocijo”. Contra esa posibilidad la Presidenta insiste en repetir su fórmula mágica: “pico y pala”.
TEMAS RELACIONADOS: