Los obispos también solicitan a los colegios que atiendan el derecho a objetar de los padres y que les informen acerca de que los alumnos tienen en la Comunidad "otra elección educativa" en pro de "una sola ciudadanía", en palabras de la secretaria general de la Provincia Eclesiástica madrileña, consistente en actividades de voluntariado en el centro o la presentación de trabajos.
La CEE aseguró entonces, en boca de su secretario general y portavoz, Juan Antonio Martínez Camino, que EpC es "un gravísimo reto para la vida social en España". Sostuvo que "no se puede excluir ningún medio" para evitar que "el Estado forme la conciencia moral de los alumnos".
María Rosa de la Cierva explicó que esta carta de los obispos a los centros educativos era un "documento interno" de la Provincia Eclesiástica y que la preocupación de la Iglesia es "menor" en la Comunidad, que "ya ha dictado su orientación para que se atienda a los alumnos objetores".