MDO/E.P. | Martes 16 de septiembre de 2008
La acusación popular en la investigación judicial del accidente del avión de Spanair, que representa a la Organización Impulsora de Discapacitados (OID), solicitará al juez instructor Javier Pérez que Spanair deposite medio millón de euros por cada una de las 154 víctimas del siniestro, es decir, 77 millones de euros.
Se trata de una medida cautelar con la que se pretende asegurar que se responda a la responsabilidad civil que se derive del procedimiento si se acredita que la compañía aérea incumplió las directrices de seguridad establecidas por Boeing para revisar el sistema sonoro de avisos de las aeronaves.
El abogado Javier Gallego, que defiende a la OID, adelantó este requerimiento a tenor de los resultados que se extraen del primer borrador de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) sobre las causas de la catástrofe.
"Hay indicios suficientes de la responsabilidad de Spanair en el accidente", aseveró Gallego, quien reclamará también la imputación de los técnicos de la compañía que no llevaron a cabo la instrucción del fabricante para revisar el aparato siniestrado el pasado 20 de agosto. Boeing acordó implantar una serie de medidas de seguridad a raíz del accidente de otro MD-82 en Detroit en 1987.
Según publican este martes diversos diarios, el borrador de la Comisión apunta a que la aeronave accidentada no llevaba desplegados los alerones que dan sustentación al aparato en la maniobra de despegue, una incidencia que no fue alertada por el sistema de avisos.
Cajas negras
Por su parte, el juez de Instrucción número 11 de Madrid, Javier Pérez, encargado de investigar el accidente del avión de Spanair, se reunirá el próximo jueves con los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) que investigan las causas de la catástrofe para escuchar el contenido de las cajas negras de la cabina de la aeronave siniestrada, confirmaron fuentes jurídicas.
Durante la reunión, los técnicos certificarán el contenido de las transcripciones de las conversaciones entre el comandante Antonio García Luna, y su copiloto, Francisco Javier Mulet, registradas en las cajas negras, que fueron recuperadas entre los restos diseminados del avión siniestrado en el aeropuerto de Barajas.
Entretanto, el instructor está a la espera de recibir el primer borrador de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC), puesto que parte de su contenido se ha hecho ya público sin haber llegado al Juzgado. Esto mismo ocurrió con el vídeo de AENA que registró las imágenes del siniestro.
El juez Javier Pérez, que se dedica en exclusiva al proceso judicial, recibirá cada quince días un informe en el que los expertos le concretarán los avances llevados a cabo en el análisis de los restos del avión de Spanair.
El magistrado no tiene previsto abrir las declaraciones de testigos y otras personas relacionadas con la catástrofe hasta el momento en que disponga de información confirmada y cerrada.
Imputación de Boeing
Por otro lado, la OID pidió la semana pasada la imputación de Boeing como responsable civil en la causa judicial al ser el fabricante del MD-82 siniestrado. La petición se sustenta en que los vuelos que corresponden al prototipo McDonell Douglas-80 (fabricado por Boeing desde 1997), del que sale el MD-82 siniestrado, cuentan con un defecto de fabricación en el cableado y en ciertos aspectos técnicos en el tren de aterrizaje. Estos fallos fueron corroborados por la Administración Federal de Aviación de EEUU (FAA).
Gallego ya ha solicitado al juez Pérez la suspensión de todos los vuelos MD-80 hasta que Aviación Civil, dependiente del Ministerio de Fomento, acredite que las aeronaves cumplen la directiva de la FAA, emitida en julio de 2006 y de obligado cumplimiento en España. Esta directiva se elaboró tras detectar fallos en varios modelos del prototipo MD-80. Así, la autoridad aeronáutica estadounidense estableció un plazo de 18 meses para que las compañías incorporaran dicha mejora a su flota.
No obstante, Fomento certificó cuando se hizo eco de esta petición que toda la flota operativa en España de la familia MD-80 ha incorporado la mejora que se recoge en la directiva de la FAA por lo que "cumple absolutamente" con esta norma.
Para comprobar esta afirmación, Gallego también ha pedido que el Ministerio de Fomento acredite que los aviones MD-80 que operan en España cumplen la normativa aeronáutica que afecta a este modelo.
En contacto con bufetes de EEUU
Entretanto, el letrado de la OID está en contacto con los bufetes de abogados de EEUU que demandarán a Boeing para intercambiar opiniones al respecto. Por ahora, el bufete Ribbek Law ha interpuesto la primera denuncia contra la aeronáutica, propietaria de la compañía Mc Donell, por su responsabilidad en la catástrofe.
A este despacho se han sumado otros, como Matthews and Associates y Gallagher Law Firm. Los abogados de estos bufetes esperan representar a una decena de familias de las víctimas del accidente del vuelo de Spanair.
Boeing se encuentra en el punto de mira de las autoridades aeronáuticas de EEUU desde 2006 tras detectarse los fallos de fabricación en el prototipo MD-80, uno de los aviones comerciales más utilizados a nivel mundial. Esta serie cuenta con 1.063 aviones en todo el mundo, de los que 732 operan en Estados Unidos.
Hace unos meses, la compañía aérea American Airlines paralizó toda su flota MD-80 (más de 1.000 vuelos) por orden de la FAA debido a los problemas con cables eléctricos. Se le impuso una sanción de 20 millones de dólares por no revisar los aparatos que correspondían al modelo McDonell Douglas-80. La suspensión de varios vuelos afectó también a las líneas regulares de Aeromexico. Por ahora, ninguna compañía aérea de Europa ha paralizado sus vuelos por estos fallos.
Otros vuelos accidentados
Hace 21 años, un vuelo de la compañía Northwest Airlines que se disponía a despegar del aeropuerto Romulus, Michigan (Detroit Airport) sufrió un accidente similar que al de Barajas. La aeronave de Detroit pertenecía al modelo MD-82.
Del mismo modo que el avión de Spanair, el aparato apuró la pista mucho más de lo habitual, apenas se levantó del suelo y se estrelló. Murieron 154 pasajeros. La investigación determinó que el piloto no había activado los flaps y los slats, los dispositivos para iniciar la maniobra del despegue. Esta circunstancia podría haber provocado el siniestro de Barajas, aunque aún está por determinar.
En septiembre de 2007, un avión de la aerolínea tailandesa de bajo coste 'One To Go' se estrelló en el aeropuerto de la turística isla de Phuket, al sureste de Tailandia. La aeronave era también un McDonnell Douglas MD-82. En el siniestro murieron 91 pasajeros, 55 eran extranjeros y el resto tailandeses. El siniestro se produjo después de que el aparato se saliese de la pista. El avión se partió en dos tras chocar con unos árboles.