El dióxido de azufre es un gas incoloro con un característico olor asfixiante. Es irritante y tóxico que afecta sobre todo las mucosidades y los pulmones provocando ataques de tos. La exposición de altas concentraciones por cortos períodos de tiempo puede irritar el tracto respiratorio, causar bronquitis y congestionar los conductos bronquiales de los asmáticos.
Desalojados
Tras recibir el aviso, cinco dotaciones de Bomberos de la Comunidad de Madrid y varias ambulancias del Summa-112 se desplazaron al lugar del incidente, acordonaron un perímetros de 150 metros y, ayudados por la Guardia Civil, desalojaron los cuatro chalés colindantes.
A pesar de que el gas es nocivo por inhalación y por contacto, los sanitarios no tuvieron que atender a ninguna persona por heridas o intoxicación. Los bomberos, provistos con equipos de protección respiratoria, continuaron diluyendo el escape para proteger el lugar, en tanto que la empresa transportista envió una cisterna para proceder a la evacuación del vertido.