El tren, que procedía de Alicante y tenía como destino Gijón, golpeó de lleno al hombre cuando éste caminaba entre las vías por un lugar no autorizado, poco antes de las cuatro de la tarde. El hombre sufrió múltiples traumatismos como consecuencia del golpe y murió en el acto.
Los sanitarios de Samur-Protección civil se limitaron a certificar su muerte y a esperar el levantamiento del cadáver, que se encontraba tendido en mitad de las vías. El servicio de emergencias indicó que la zona donde fue arrollado el joven prácticamente era un descampado, ya que no había ningún atisbo de civilización en las inmediaciones.