Opinión

Decisiones temerarias y arriesgadas

Nino Olmeda | Martes 06 de febrero de 2007

La cercanía de la cita con las urnas provoca reacciones lógicas para los que las protagonizan y no tanto entre la  ciudadanía poco acostumbrada al cruce de mensajes entre representantes políticos, a través de sus declaraciones públicas, en el que se desconocen los verdaderos destinatarios. Algunas decisiones, como las que provocan un verdadero choque de trenes, pueden calificarse de temerarias ya que el que las realiza se comporta de manera imprudente y se expone o expone a otras personas a riesgos innecesarios.

Entre estas, la inclusión del término ilegítimo, a la hora de hablar del Gobierno presidido por Esperanza Aguirre, para presentar el documento en el que UGT de Madrid ofrece su balance negativo de la gestión del Ejecutivo autonómico. La legitimidad de un gobierno la da contar con el respaldo de los votantes y no se cuestiona porque existan versiones  enfrentadas sobre un mismo asunto. Esta norma se aplica al gobernante español José Luis Rodríguez Zapatero y a la mandataria regional Esperanza Aguirre, por más que sus opositores proclamen que la llegada del primero al Palacio de la Moncloa se vio ensombrecida por el atentado del 11-M y que la segunda se hizo con el despacho de la Puerta del Sol gracias al tamayazo.

 Desde el PP en más de una ocasión se ha deslizado que lo del 11-M quita credibilidad al triunfo electoral, y más de uno ha recurrido a la palabra “ilegítimo” para referirse al Ejecutivo del PSOE, y desde el PSM nunca se ha planteado tan a las claras esta teoría, por lo que extraña que la dirección regional del sindicato socialista haya recurrido a tan desafortunada expresión para publicitar su escrito, que ha quedado en segundo lugar ante el protagonismo de esta descalificación.

Esta acción temeraria e imprudente parece que no es un oasis en el desierto de la actividad política, sino una señal de que la cita electoral del 27 de mayo será para muchos la madre de todas las batallas. Otra, y muy clara, el anuncio hecho por el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, de que los dirigentes de este partido no acudirán a ningún programa de Telemadrid en protesta contra los manipuladores de la televisión dirigida por Manuel Soriano. El secretario general de los socialistas madrileños, Rafael Simancas, que, como  en otras ocasiones, se enteró por la prensa, asumió la decisión de Blanco y extendió el veto al canal autonómico a todo el PSM.

Aunque en un primer momento desde la dirección federal de IU se sumaron a este boicot, su  portavoz parlamentario y coordinador regional de la coalición, Fernando Marín, rectificó y aclaró que ellos irán a Telemadrid siempre que se les llame. Aunque desconocemos los verdaderos destinatarios de los mensajes del secretario general de UGT, José Ricardo Martínez, y de José Blanco, podemos afirmar  que exagerando sus percepciones sobre los comportamientos de Aguirre para alejar a los votantes de las papeletas del PP, en vez de ganarse a los madrileños por sus programas y actuaciones y no por lo mala que es derecha,  se comportan de manera temeraria y además arriesgada, porque se juegan todo a una carta.

TEMAS RELACIONADOS: