Distritos

El peatón le gana la batalla al coche

Ana Narbón | Martes 06 de febrero de 2007
Desde primeros de año los madrileños pueden disfrutar de la remodelación del tramo de la calle de Fuencarral, comprendido entre las glorietas de Quevedo y Bilbao. Un proyecto que ha permitido que los peatones sean los verdaderos protagonistas de esta zona ya que la actuación abarcó una superficie de 18.094 metros cuadrados, de los cuales 13.658 son de acera.

 



A través de una inversión de 1,4 millones de euros, la operación, acometida entre julio y diciembre por el Ayuntamiento de Madrid, tuvo como principales objetivos ofrecer a los vecinos un espacio más amplio, accesible y de mejor calidad estética. "Queríamos que Fuencarral fuera un calle más amable, con el peatón como protagonista”, declaraba el propio Ruiz-Gallardón durante la inauguración de la remodelación el pasado 3 de enero. De esta forma, el peatón le ha ganado espacio, y mucho, al tráfico rodado. De ahí que los viandantes de la zona estén satisfechos "porque ahora puedo pasear todos los días por un espacio mucho más amplio y sentarme a relajarme, si quiero", señala Brígida, una anciana de setenta años residente en la zona que está "muy contenta" con los trabajos que se han realizado.

Y es que, la premisa bajo la que se llevaron a cabo las obras fue conseguir un tratamiento homogéneo del conjunto, con la instalación de nuevo mobiliario urbano, alumbrado y jardinería.  Para ello, el ancho de la calzada se redujo de cinco a dos carriles, uno por sentido. Además, las aceras de los impares se ampliaron en casi diez metros, lo que representa unos 5.000 metros cuadrados, y se instalaron bandas exclusivas para carga y descarga que evitan la doble fila.

Por otra parte, los niños tienen un espacio propio de 216 metros cuadros, con seis áreas diferenciadas de 36 metros cuadrados cada una, y se instaló una pérgola para crear una zona estancial con sombra en el verano. Este tramo tiene ahora 53 nuevos bancos y 63 farolas, también nuevas. "Me parece estupendo el espacio dedicado a los más pequeños ya que antes por esta calle era muy complicado que jugasen los niños", declara Susana, madre de dos pequeños. Por su parte, los comercios, en su mayoría, están satisfechos con la remodelación.

Es el caso de la tienda 'Asia Home' a los que les gusta "cómo han dejado la calle ya que está mucho más bonita que antes". Igualmente, desde el establecimiento 'TopBooks' han manifestado a MDO su conformidad con la actuación acometida "porque es verdad que estéticamente está mejor". De la misma opinión son los trabajadores de 'La Casa del Libro' que están "muy contentos con los trabajos realizados porque han dejado este tramo muy bien".

A su vez, desde 'Oysho' también indican que la obra ha sido positiva y que esperan "un aumento de clientes, con la peatonalización de la zona". Sin embargo, todos ellos coinciden en señalar que, con la remodelación, ahora hay "más problemas de aparcamiento". El proyecto también contempló la plantación de 24 árboles entre olmos y acacias del Japón, a los que se sumaron otros 60 arbustos.

También se eliminaron barreras arquitectónicas, adaptando 24 pasos de peatones y colocando pavimento drenante en más de 100 alcorques. "Desde luego, para el peatón está fenomenal", declara María, una jubilada a la que le gusta "venir por aquí para andar un poco".

En definitiva, la calle Fuencarral, entre las glorietas de Quevedo y Bilbao, se ha convertido, ante todo, en una zona peatonal para que tanto vecinos y visitantes puedan disfrutar de este tramo mientras dan un paseo, van de compras, juegan con los niños o se sientan en un banco.