Sucesos de Madrid hoy

"Amor, se me averió el avión"

Celia G. Naranjo | Jueves 21 de agosto de 2008
Ese fue el último mensaje de texto de uno de los pasajeros del vuelo siniestrado en el aeropuerto de Barajas. Su mujer lo recibió a las 12.30 de este miércoles, menos de dos horas antes de la tragedia. Así vivieron los protagonistas la mayor tragedia aérea que ha sufrido Europa en la última década.

La esposa del autor de este mensaje, uno de los fallecidos en el accidente, relató que su marido quiso bajarse del avión al percibir que "tenía problemas", "pero los miembros de la tripulación no se lo permitieron".

El accidente ha acabado con familias enteras. La lista de fallecidos revela que al menos 15 familias han perdido a más de uno de sus miembros. O "todos", como señaló el grancanario Antonio Domínguez, que ha perdido a sus dos hijas —una de ellas embarazada— y a un nieto.

También han perecido otro matrimonio junto a sus dos hijas, residentes en Viso del Marqués (Ciudad Real) y una pareja de Aranjuez, junto a la hija de la mujer; además de otra pareja residente en Las Palmas y sus tres hijos. Además, perdió la vida un matrimonio canario recién casado que regresaba de pasar su viaje de novios en la Península.

También han trascendido algunos planes truncados por el suceso. Así, una pareja viajaba a Las Palmas para bautizar allí a su bebé. Todos ellos perecieron en el suceso. En cuanto a otro de los pasajeros, que regresaba a Canarias desde Orlando, le faltaban unas horas para celebrar su vigesimotercer cumpleaños. También murió un misionero que, después de varios meses destinado en Camerún, donde contrajo la malaria, se disponía a disfrutar de unas vacaciones en su Canarias natal.

Suerte o milagro
También hubo lugar para los 'milagros'. Una de las mujeres que perecieron en el accidente consiguió salvar la vida de su hija, de 11 años, al entregársela a un miembro de los equipos de rescate instantes antes de morir, aunque no pudo hacer lo propio con su otra hija, de 14 años.

Otro de los supervivientes es un niño de 8 años ingresado en el Hospital Niño Jesús, cuyo padre, de origen colombiano, murió en el accidente, y cuya madre está grave en el Ramón y Cajal. Mientras esta se recupera, serán dos de sus tías quienes se hagan cargo del menor.

También sobrevivió a la tragedia Ligia Palomino, trabajadora del Samur, que fue atendida por sus propios compañeros en Barajas y que se encuentra ingresada en el hospital. Al igual que uno de los niños rescatados, que, según explicó el bombero que lo liberó del aparato, "no paraba de preguntar dónde estaba su padre y cuándo terminaba la película".

Más suerte tuvieron quienes ni siquiera llegaron a coger ese vuelo. Una pareja lo perdió por tres minutos; otra pareja canaria que lo tenía reservado decidió a última hora quedarse en Madrid una noche para ver un musical.

Quienes no tuvieron opción fueron los miembros de la tripulación. De los nueve que la componían, solo una azafata, Antonia Martínez, ha sobrevivido al siniestro. Y, aunque está "consciente, con ánimo y alegría", asegura que se le han acabado las ganas de volar.