MDO/Efe | Miércoles 20 de agosto de 2008
La T-4 del aeropuerto de Barajas registraba este miércoles por la tarde colas de pasajeros que reclamaban por retrasos en sus vuelos, mientras que en la zona de llegadas no se detectaban problemas y los viajeros sólo tenían noticias del accidente por megafonía.
Varios pasajeros que tenían que volar desde Barajas a diferentes destinos explicaron que sus aviones habían sido retrasados o cancelados debido al accidente que se registró sobre las 14.45 en una de las pistas del aeropuerto, cercana a la T-4.
Siete miembros de una familia, entre ellos un bebé y un niño pequeño, que tenían que viajar a las 20.00 a Luxemburgo relataron que al llegar a Barajas lesinformaron de que su vuelo no iba a partir a la hora prevista y que tenían que hacer cola para cambiar los billetes y volar este jueves a la misma hora.
Mientras tanto se podrán alojar en un hotel que la compañía Luxair les ha ofrecido.
Una chica que tenía que volar a Londres a las 19.55 dijo que cuando se dirigía al aeropuerto su agencia de viajes la llamó para comunicarle que el vuelo tenía al menos una hora de retraso, sin darle más detalles.
Asimismo, Elena, una joven que tenía previsto viajar a San Sebastián a las 15.50 se vio obligada a dirigirse a las oficinas de Iberia para intentar que le reembolsaran el importe de su billete y así poder desplazarse por otros medios.
Vanesa, que iba a viajar a Zúrich con su pareja, explicó que acababa de llegar al aeropuerto y no había detectado ninguna anomalía, pero se temía que su vuelo se retrasaría, lo que intentaba comprobar en las pantallas de información de AENA. Sin embargo, este sistema de información no funcionaba con normalidad este miércoles por la tarde, ya que mostró los mismos vuelos durante al menos tres horas, sin actualizarse.
La noticia, por megafonía
Desde que se produjo el accidente, el sistema de megafonía de AENA informó a los pasajeros de que, "debido a un incidente aéreo, los vuelos pueden sufrir demoras", y recomendó informarse en las compañías aéreas respectivas. En cuanto a las llegadas, todos los pasajeros consultados coincidieron en que no se habían enterado "de nada" y habían aterrizado con normalidad.
Un chica que llegó junto a su bebé a las 16.30 procedente de Londres explicó que sólo supo del accidente mientras esperaba su maleta en la zona de llegadas de Barajas, donde escuchó el mensaje de megafonía.
Un hombre que llegó de Praga a las 17.30 dijo que su compañía, la CSA, le envió un mensaje al móvil para informarle de que había un incidente que podría retrasar su vuelo, lo que no ocurrió finalmente.
Igualmente, Samuel y Domingo, unos amigos que acababan de llegar de Las Palmas, indicaron que no habían visto nada relacionado con el accidente y que incluso les sorprendió "la tranquilidad" y la puntualidad con la que aterrizaron.