MDO/E.P. | Miércoles 13 de agosto de 2008
La familia de la joven ecuatoriana que recibió una paliza el pasado 25 de julio en Colmenarejo expresó este miércoles su intención de ampliar la denuncia contra la agresora y las demás chicas que participaron en la agresión, que fue grabada en un teléfono móvil, para incluir un delito de homicidio en grado de tentativa.
Según declaró Elisa, la madre de la víctima de 14 años, la familia estudia cómo ampliar la denuncia por agresiones, después de que dos de las chicas, de entre 15 y 16 años, que asistieron al ataque fueran detenidas y otra imputada por participar en los hechos. "Me gustaría que paguen una a una lo que han hecho, tanto la impulsora como las que estaban con ella porque se ensañó con mi hija", señaló Elisa.
Además, se mostró muy preocupada por el estado psicológico de la menor, pues tras sufrir el ataque en el descampado, la joven ha cambiado de carácter, se encuentra triste y sufre alteraciones alimenticias. "Lo que más me preocupa a mí es que está dejando de comer y no deja de mirar el vídeo. Yo también lo miro, millones de veces, lo miro siempre, siempre".
Asimismo, lamentó no haber recibido ningún mensaje por parte de las chicas que participaron a la agresión, ni de sus familias, pero tampoco del Ayuntamiento de Colmenarejo. La familia teme ahora el momento en el que María José vuelva a encontrarse con sus agresoras, hecho que seguramente ocurrirá en breve por lo reducido del municipio y porque comparten instituto.
Respecto a la ampliación de la denuncia, el presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, dijo que desde su agrupación aprecian "un delito de lesiones, que se evidencia en las imágenes; otro delito de omisión del deber de socorro cometido por los testigos que presenciaron la paliza, y un tercer delito por la difusión de las imágenes por Internet y mensaje de móvil y la consecuente humillación".
"No hay base ni indicio suficiente para poner una denuncia de homicidio en grado de tentativa", aseveró Ibarra, quien añadió que "no da la impresión, a pesar de los gritos proferidos por las 'jaleadoras' y de que la dejaran tirada inconsciente en el suelo, de que quisieran matarla".