Así lo explicó este miércoles el consejero de Sanidad, Juan José Güemes, quien agradeció a los madrileños su colaboración ante el llamamiento que la Comunidad hizo el 16 de julio para que acudieran a donar sangre a las unidades móviles o a cualquiera de los hospitales de la región.
Con la llegada de las vacaciones se reducen las donaciones de sangre, al tiempo que la demanda se mantiene estable con una necesidad diaria de 800 donaciones.
Por ello, aunque en estos momentos las reservas de sangre existentes aseguran que los hospitales puedan mantener su ritmo de actividad normal, Güemes explicó que "aún hay capacidad para almacenar más sangre", por lo que es posible que en los próximos días la Comunidad pida nuevamente la colaboración de los ciudadanos para que el nivel no baje.