Los jóvenes han realizado varios graffitis durante unos minutos en varios vagones mientras el conductor comprobaba el motivo del freno. Una vez restablecido el servicio, el tren ha continuado su recorrido habitual, pero cubierto con manchas de aerosoles. En este tipo de situaciones, los trenes, después de haber sido coloreados por los grafiteros, se dirigen a las cocheras para ser limpiados, y así no motivar más este tipo de comportamientos. Pero, en esta ocasión, al tratarse de un horario de importante afluencia de viajeros, el tren siguió funcionando, por lo que la Consejería de Transportes sospecha que la acción de los jóvenes ha sido premeditada, con posible intención de grabarla en vídeo.