MDO/E.P. | Miércoles 23 de julio de 2008
El Ministerio de Fomento ha abierto este miércoles al tráfico el eje Mayor-Carrera de San Jerónimo, en pleno centro de Madrid, una zona cortada a la circulación desde 2006 debido a los trabajos que el departamento que dirige Magdalena Álvarez está realizando para construir una estación de Cercanías en Sol.
Según informó Fomento este miércoles, la ocupación del resto de la plaza de la Puerta del Sol se va a ir reduciendo progresivamente a medida que avancen las obras para la construcción del vestíbulo de la Estación de Cercanías y su conexión con metro. La ocupación principal de la Puerta del Sol comenzó el 30 de marzo de 2006, obligando a desviar el tráfico de la calle Mayor a la calle Alcalá, cambiando esta última de sentido.
Fomento recordó que al poco tiempo de empezar las obras, aparecieron los restos arqueológicos de la Iglesia Hospital del Buen Suceso, por lo que, desde el 31 de mayo de 2006 y durante 11 meses, fue necesario suspender los trabajos, hasta que los restos se retiraron. Parte de estos restos se encuentran ya en el interior de la estación, donde van a quedar expuestos al público.
Nueva estación de Sol
El corte al tráfico de las citadas calles se produjo por las obras de construcción de una nueva estación de Cercanías en la Puerta del Sol, una instalación que permitirá el acceso en tren hasta el corazón de la capital a través de la nueva conexión ferroviaria Atocha-Chamartín, inaugurada el pasado nueve de julio. Permitirá, asimismo, la conexión con las líneas 1, 2 y 3 de Metro.
La obra civil de la caverna de andenes ya ha finalizado, lo que ha permitido la puesta en servicio del nuevo túnel Atocha-Chamartín, y las obras del futuro vestíbulo de la estación están "en avanzado estado de ejecución", según el Ministerio, por lo que está prevista su puesta en servicio en 2009.
El departamento que dirige Magdalena Álvarez subrayó que la caverna de andenes de la estación de Cercanías de la Puerta del Sol es "la más grande del mundo" que a día de hoy se ha excavado en suelo, ya que cuenta con 207 metros de longitud, 20 de ancho, y 15 de alto.
Ha sido concebida como un espacio en dos alturas: la zona inferior estará ocupada por los andenes y la superior, denominada "mezanina", facilitará la circulación de viajeros a lo largo de toda la nave para el acceso a los andenes, a la conexión con el metro y al vestíbulo de la estación. En cada andén se han proyectado cinco parejas de escaleras mecánicas que conectan ambos niveles. Además, hay dos rampas de escaleras fijas y dos ascensores, uno en cada extremo.
La caverna se ha construido mediante un proceso de excavación y hormigonado de sucesivas galerías. Éstas se han realizado mediante métodos mineros tradicionales: primero se ejecuta el caparazón exterior a modo de quilla de barco invertida y, posteriormente, se efectúa la excavación interior.
Por otra parte, el vestíbulo de la estación se está construyendo desde la superficie mediante pantallas con pisos intermedios. La excavación o vaciado se va realizando una vez construida la losa de cubrimiento en superficie.
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