El ex jefe de la División de Impacto Medioambiental del Ayuntamiento de Madrid, Victoriano Ceballos, admitió este martes ante el juez Santiago Torres, que instruye el 'caso Guateque', que recibió gratificaciones por parte de la arquitecta técnica Pilar García Uceda en varios trabajos, entre ellos proyectos de expedientes que posteriormente se remitían al Área de Medio Ambiente, según informaron fuentes jurídicas.
El
supuesto cabecilla de la trama de licencias del Ayuntamiento de Madrid acudió este martes por la mañana a declarar, por cuarta vez, para explicar la tramitación de varios de los expedientes. Tras asegurar a la entrada que estaba "más tranquilo", el semblante se tornó serio posteriormente.
Según las fuentes consultadas, Ceballos reconoció al juez que recibió dinero de
Pilar García Uceda. "En vez de invitarme a una comida, me pagaba", confesó. Al preguntarle sobre la incompatibilidad de su colaboración con su condición de funcionario, Ceballos aseguró que pensaba que ya estaría "jubilado" cuando "los proyectos llegasen a su departamento debido a la larga tramitación que soportan los expedientes".
Durante el interrogatorio, que se prolongó más de una hora, Ceballos departió además sobre otros "tres o cuatro" expedientes de licencias de locales, de los que aseguró al juez que siguieron su "curso habitual", negando la existencia de posibles irregularidades.
Poco antes de declarar, el antiguo responsable de la División de Impacto Medioambiental insistia a los medios que "no hay ninguna trama". "No se cobró ni un duro ni por los informes ni por acelerar expedientes", aseveró Ceballos, si bien añadió que sólo se aceleraban las licencias
que "políticamente se mandaban adelantar" como forma de velar por los intereses de los ciudadanos. Finalmente, y a preguntas del magistrado, admitió el cobro de gratificaciones recibidas al menos de una persona.
De Castro denuncia un "atropello disparatado"
Junto a Ceballos declaró,
Joaquín Fernández de Castro, que comentó a los periodistas antes de sentarse en el banquillo que se estaba "cometiendo un atropello disparatado" contra ellos y una barbaridad al imputarles en la trama de licencias express de la 'operación Guateque',
El ex jefe del departamento de Evaluación Ambiental estaba citado a las 11.30 horas de la mañana, pero no entró a declarar hasta pasadas las 13.30 horas. Aprovechó el tiempo departiendo con los periodistas congregados, a quienes trasladó "la faena" que supone estar implicado en esta causa. "Esto es una historia de locos", aseveró en declaraciones recogidas por Europa Press.
Se trata de la cuarta vez que ambos desfilan ante Torres. Ceballos y Fernández de Castro se encuentran en libertad provisional bajo fianza de 60.000 euros. El pasado 24 de enero, abandonaron la prisión de Alcalá Meco tras más de dos meses encarcelados. Se les acusa de presuntos delitos de cohecho, prevaricación, tráfico de influencias, falsedad documental y actividades prohibidas a los funcionarios públicos.
Denuncia de Aída Nízar
Asimismo, el magistrado interrogó a
Miguel Ángel García Jodar, ex técnico de la Concejalía de Medio Ambiente y en libertad bajo fianza de 100.000 euros.
El contenido de la declaración se centró en la
denuncia presentada por la ex concursante de Gran Hermano,
Aída Nizar, contra el dueño del bar Albarote, situado en la calle Lagasca, en pleno barrio de Salamanca. Jodar concedió al propietario de este local la licencia de apertura después de determinados precintos por quebrantar la normativa de ruido. La licencia se otorgó sin realizar las medidas correctoras exigidas por la ley.
Asimismo, los empresarios imputados que declararon tuvieron que explicar los supuestos pagos que realizaron a cambio de obtener licencias para sus locales.
José Fernández Hurtado, uno de ellos, se quejó a los periodistas que se le imputa por pagar 1.102 euros por un proyecto de licencia que solicitó en mayo de 2006 para un pub de Ciudad Lineal. Todavía no se le ha concedido la autorización de apertura, según apuntó.
Entre los nuevos imputados figuraba
Manuel Pérez Gallego, copropietario de la cafetería Nuevo Riaño que falleció hace tres años. En su lugar, declaró su socio,
Antonio López González.