Este jueves ha abierto sus puertas la 60 edición del Salón Internacional de la Moda de Madrid, en el que alrededor de 600 empresas y un millar de marcas de confección de todo el mundo han presentado la moda que llenará las estanterías de las tiendas el próximo verano. Con un impulso especial a la moda de baño y la lencería y aires brasileños, esta edición, que se prolongará hasta el sábado, planta cara, cargada de color, a un horizonte oscurecido por los fantasmas de la crisis.
Comerciantes, fabricantes y distribuidores de moda de todo el mundo se dan cita en los pabellones 1, 2, 3, 4, 5 y 6 de la Feria de Madrid, en el que es el segundo certamen más importante de Europa en este sector. La Feria se estructura en 12 sectores: Alma Agua , Alma Aire, Alma Tierra, Alma Energía, Gala, Perlas, Diva, Hombre, Eterna, Libre, Pronto Moda y Accesorios, cada uno dedicado a una manera particular de entender la moda.
Esta convocatoria se presenta, además, cargada de novedades. Entre las más llamativas, un cambio de fechas que traslada la feria desde los primeros días de septiembre a mediados de julio y con el que se busca adelantarse a otras ferias de la misma temática, como la de Milán.
Además, tras la buena acogida que tuvo en febrero la iniciativa del ‘país invitado’, en esta edición Brasil ocupa un lugar de honor entre los stands de la moda veraniega. Hasta 24 empresas cariocas repartidas por todos los sectores traen a España la frescura y fantasía del país al que representan. Camisetas de ganchillo, bolsos de hoja de plátano o collares artesanos, hechos con semillas, son algunos de los accesorios más curiosos que exponen los brasileños. Allethea Mattos, brasileña afincada en Pamplona y con tienda en Barcelona, cuenta a Madridiario que espera que con la atención fijada en su país, la feria le ayude a despegar y abrir un nuevo comercio en el norte de España.
El centro neurálgico de esta convocatoria es el pabellón cuatro, en el que se encuentra el sector Alma Agua, un nuevo sector, en el que la moda ‘playera’ y la lencería exponen sus novedades.
Este consumo de este tipo de productos se encuentra en auge en nuestro país y durante el año 2007 registraron un incremento de un 12 por ciento de las ventas respecto al año anterior, alcanzando los 590 millones de prendas vendidas. Un representante de Banana Moon, fabricante monegasco que lleva 18 años participando en SIMM, asegura que este aumento de las ventas se ha dejado sentir por todos y que por ello, su colección para el 2009 será “muy fresca, dinámica, alegre y combinará nuevos tejidos con patronajes que siempre quedan bien”.
Aunque los tonos alegres son la nota dominante, hay quien ve el futuro de color negro. Marisa y David, representantes de la empresa catalana Fortunata, explican que su colección será mucho más sobria por que en tiempos de crisis “la gente no se atreve a transgredir”. “La tendencia para el año que viene será mucho más tranquila y convencional”, vaticinan. Estos fabricantes han acusado un descenso bastante brusco de las ventas al por mayor. “Incluso la gente que tiene dinero, no se atreven ahora a gastarlo”, afirman. Para el representante de Suriana, fabricante de moda y complementos, sin embargo, “la crisis plantea una oportunidad para asentarse en el mercado, actuando mejor que la competencia”.
Más allá del contexto económico, lo cierto es que representantes de grandes almacenes y pequeños empresarios disponen de un catálogo de 20.700 metros cuadrados para elegir con qué llenar sus estanterías.
En el sector Gala, tejidos de seda, raso y satén prometen noches cargadas de elegancia. En Perlas, los básicos de siempre se reinventan para una mujer a la vez moderna y clásica. Diva destaca por sus complementos de fantasía y en Pronto Moda encontramos la moda que nos espera cuando se apagen los ardores del verano.
Además, un desfile diario de trajes de baño recorrerá la pasarela situada en el pabellón cuatro. Durante los próximos tres días, miles de profesionales- como Belén Delgado, dueña de una pequeña tienda multimarca en Alcorcón- recorrerán los pasillos de la feria eligiendo las prendas que se lucirán, al sol, el año que viene.