Opinión

¿Fundir Telemadrid?

Javier López | Martes 08 de julio de 2008

El pasado mes de Mayo los compañeros de la Sección Sindical de CCOO de Telemadrid me hicieron llegar un Informe titulado “En defensa del Servicio Público de Radiotelevisión Madrid”. Un informe que contiene algunas claves del conflicto que ha llevado a negro la pantalla de la cadena autonómica madrileña en los dos días de huelga celebrados recientemente y el comportamiento de la Dirección de Telemadrid ante el conflicto.

Entre otros temas dicho informe dice que desde 1998 a 2007, la cadena ha reducido su porcentaje de audiencia a la mitad. Entre 2003 y 2007, primera legislatura presidida por Esperanza Aguirre, Telemadrid ha perdido uno de cada tres espectadores, siendo la cadena autonómica que más audiencia pierde. La entrada en liza de Cuatro o de La Sexta ha hecho mella en todas las cadenas, pero en unas más que a otras. Telemadrid pierde más audiencia que cualquier otra cadena que emite en Madrid. 

Otro elemento a tomar en cuenta es el proceso de externalización y subcontratación de la programación. Conviene saber que con su personal de plantilla y sus medios Telemadrid podría producir la mayoría de sus programas.  Lejos de ello se contrata con productoras que campan a sus anchas en las instalaciones de Telemadrid, utilizando sus estudios y medios a placer. Un ejemplo, el programa “Madrid Opina,” conducido por Buruaga, nos cuesta 41.000 euros por programa, mientras que “El Debate de Telemadrid,” realizado con medios propios costaba 21.000 y aún más grave, la productora de “Destino Europea” cobra 87.000 euros por capítulo, mientras que “Madrileños por el mundo” realizado con medios y personal de la cadena cuesta 20.000.

Si además añadimos que, para sortear y evitar la independencia profesional de los trabajadores de informativos, se ha procedido a contratar un equipo de redactores que forma una auténtica redacción paralela. La independencia e imparcialidad de la cadena se ha resentido y las denuncias por manipulación informativa se han multiplicado. Numerosos redactores se niegan a firmar crónicas “retocadas”. No es extraño que las pérdidas hayan pasado de 66 millones de euros en 2002 a 101 millones en 2007, pese al incremento de la subvención de la Comunidad de Madrid en 30 millones de Euros. Telemadrid sobre todo, se ha convertido en un inmenso aparato de financiación para productoras amigas. El presupuesto público cubría el 43 por ciento de los gastos en 2003 y hoy el 59 por ciento. Telemadrid ingresaba 63 millones de euros por publicidad en 2003 y solo 54 en 2007.

En la actualidad los trabajadores negocian su convenio colectivo. Les preocupa el futuro de la cadena –tanto de la tele como la radio- y no reivindican más que el puro y duro mantenimiento de su poder adquisitivo. Plantean que se incremente la producción propia y se gaste menos en productoras externas.  Igualmente piden recomponer la estabilidad de una plantilla con cada vez más contratos temporales para cubrir puestos de trabajo fijos. Les preocupa el aumento de puestos directivos con salarios cada vez más altos y desproporcionados. Reivindicaciones lógicas y normales y nada excesivas.

Lejos de negociar estas propuestas, la dirección se cierra desde el primer día en banda y los trabajadores convocan dos jornadas de huelga. La representación sindical, amparados en una reciente sentencia, plantean emitir dos servicios informativos a lo largo de los días de huelga y el resto carta de ajuste y la dirección prefiere que la pantalla vaya al negro, para justificar comunicados del corte: “La estrategia sindical mantiene la huelga” mientras los voceros del Gobierno sacan a pasear las acusaciones de “Huelga Política”, que se va convirtiendo en lugar común ante cualquier huelga convocada por estrictos motivos laborales.

El segundo día de huelga visité la sede de radiotelevisión Madrid, acompañado por la Sección Sindical de CCOO. En el edificio se encontraban los directivos, unos pocos trabajadores, casi toda la redacción paralela y los trabajadores de las productoras externas que ocupaban los despachos cedidos en la primera planta. El resto, la inmensa mayoría, en huelga.

¿Qué pretende este Gobierno Regional fundiendo al negro Telemadrid? ¿Achacar las pérdidas a los trabajadores? ¿Desestabilizar más Telemadrid para justificar Regulaciones de Empleo, reajustes de plantilla, más externalización y gasto? ¿Una privatización, como la de la Funeraria en el pasado, entregando un bien público a empresarios amigos a precio de saldo?

Aún no lo sabemos. Pero de lo que sí estoy convencido es que los trabajadores de Telemadrid van a seguir defendiendo un Servicio Público, un buen proyecto de comunicación para los madrileños. Y que nadie olvide que la mayoría política en un gobierno no confiere impunidad al gobernante, ya que este tiene la obligación de defender y no deteriorar los servicios públicos. La huelga ha sido seguida masivamente, el malestar de los profesionales es  mucha, las reivindicaciones justas y la voluntad de negociar infinita. 

El Gobierno Regional elige: una negociación serena y leal sobre la base de mantener el poder adquisitivo y un futuro real para radio televisión Madrid, o nos obliga y condena a todos a la confrontación y continuar acusando a los trabajadores de fundir en negro la pantalla, mientras la Dirección de Telemadrid, con el beneplácito del Gobierno Regional, sigue fundiendo los recursos de todos a favor de unos pocos, destrozando un proyecto de comunicación libre, independiente y plural en el que los madrileños nos sentíamos identificados, cuando Telemadrid era la cadena de televisión cercana y amiga que ha dejado de ser, especialmente en los últimos años.

Francisco Javier López Martín
Secretario general de CCOO Madrid.

TEMAS RELACIONADOS: