Social

300.000 vecinos del CIEMAT piden un estudio de cáncer

En 1970 se vertió material radiactivo al sistema de alcantarillado

Ángel Calleja | Martes 17 de junio de 2008
La Coordinadora de Colectivos Afectados por el Pimic, integrada por asociaciones vecinales y colectivos de profesionales que trabajan en el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), demandan que se realice un estudio sobre la influencia del centro en los casos de cáncer detectados en la Dehesa de la Villa y en Ciudad Universitaria.

En un comunicado apoyado por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAVM), la Coordinadora denunció que la una encuesta realizada en 2003 por miembros de la asociación que determina que el número de casos de cáncer en esta área es un 7%  más elevado que el de la media de la población española.

Los vecinos denunciaron que la actividad de la instalación nuclear del CIEMAT conlleva "el tránsito, procesamiento y almacenamiento de materiales y artefactos nucleares y radiactivos y afecta a los cerca de 300.000 vecinos que viven en un radio de dos o tres kilómetros, en los distritos de Moncloa-Aravaca, Tetuán, Fuencarral-El Pardo y Chamberí".

30 años de lucha
La del CIEMAT es una polémica que los vecinos arrastran desde hace más de 30 años, cuando el complejo albergaba la Junta de Energía Nuclear, un reactor y residuos radiactivos. La rotura de una de las tuberías provocó en 1970 un grave accidente nuclear, ya que más de 50 litros de líquido radiactivo fueron vertidos a la red de alcantarillado y el subsuelo del edificio. No fue hasta 14 años más tarde cuando se conoció el incidente y los vecinos comenzaron a movilizarse contra los casos de cáncer.

Hasta 1990, el Ministerio de Sanidad investigó si los 89 casos de cáncer detectados en los 5.000 trabajadores que habían pasado por el centro se debían a la exposición a las radiaciones emitidas desde las intalaciones. Los sucesivos estudios nunca lograron la satisfacción de los afectados, que los tildaron de poco rigurosos por dejar fuera al 40% de ellos.

A principios de los años 90 el reactor fue desactivado y el CIEMAT se preparó para un plan de desmantelamiento que generó también una fuerte polémica por el movimiento y destino de los terrenos radiactivos.

La lucha de los vecinos no se ha detenido y, ahora, ya ha trasladado su petición al Congreso de los Diputados para que se realicen un informe detallado que aclare posibles responsabilidades en el ámbito de la salud pública.