Uno de los productos más interesantes de Plastic omnium es el chip para controlar la recogida de residuos. ¿En qué consiste?
Hace diez años Plastic Omnium ayudó a un ayuntamiento belga a reducir la producción de residuos que generaban los habitantes de la ciudad. Cada vez más, en Europa, el objetivo es disminuir la cantidad de residuos y, al mismo tiempo, que se separe más. Es importante explicar y concienciar a los ciudadanos para que reciclen. Y aquí es donde tienen su función los chips, que se instalan en los contenedores de restos orgánicos. La información obtenida de cada contenedor pasa automática al camión de recogida cuando se vacía.
¿Cómo se logra ese control?
Hay dos soluciones: controlar el peso de los desechos o contar las veces que se saca el contenedor. A esto le llamamos contenedor verde porque los ciudadanos tienen que pagar un precio fijo y, en función de las veces que tiren la basura, pagan más o menos. Es algo ecológicamente correcto. El objetivo es separar cada vez más para generar menos restos orgánicos. Por otra parte, los chips también sirven para optimizar las rutas de los camiones de recogida y para concienciar sobre el reciclaje en los barrios donde menos se separa.
¿Por qué es importante reducir la generación de residuos?
La gente en Bélgica no quiere incineradores cerca de casa y cada vez hay menos espacios en los vertederos. También es un problema en otros países y acabará por llegar a España. Para solucionar este problema, hay que generar menos basura. Confiar en el civismo está bien, pero al final hay que establecer sistemas que afecten al bolsillo de los ciudadanos.
¿Cree que la mentalidad española podría asumir pagar por la cantidad de basura que genera?
Seguro que este tipo de sistemas llegarán a España. Según se vaya viendo cómo funciona en otros sitios se implantará, pues en los primeros años de funcionamiento se consigue una reducción del 25 ó 30 por ciento en la generación de residuos. En Bélgica la tasa de reciclaje es del 75 por ciento, y en Francia y España no supera el 25 por ciento. En las últimas elecciones municipales de Francia la gestión de los residuos era la principal preocupación de los políticos y los ciudadanos según los sondeos.
¿En qué dirección está trabajando Plastic Omnium en la actualidad?
No hay revoluciones enormes que se estén fraguando ahora, pero sí muchas pequeñas innovaciones. Por ejemplo, estudiamos cómo introducir los chips también en las papeleras para instalar más donde más se necesiten o aumentar la recogida. Trabajamos para adelantarnos a las necesidades de los ciudadanos.
¿Qué medidas toma Plastic Omnium para ser respetuoso con el medio ambiente?
En todas las oficinas de la compañía se ha impuesto el sistema de separación que nosotros intentamos vender a las colectividades y nuestras fábricas son muy cuidadosas con las emisiones para poder cumplir a rajatabla la normativa e, incluso, mejorarla. Además, usamos el tren como medio de transporte cuando el mercado lo permite y estamos utilizando plástico reciclado como materia prima.