Tras la intervención, el resultado estético no fue adecuado y la paciente presentó problemas respiratorios. El 15 de abril de 2005, la mujer fue de nuevo operada, limando los restos astillados óseos, rebajando y hundiendo aún más el dorso óseo y adelgazando más la piel.
Estos problemas provocaron que la afectada tuviera que recibir tratamiento psiquiátrico, siendo diagnosticada de Síndrome Adaptativo en relación al mal resultado de las intervenciones quirúrgicas. La mujer tendrá que ser intervenida de nuevo.
En el examen forense realizado en los juzgados, se estableció que la mujer presentaba una "desviación de la punta nasal a la izquierda, apareciendo tumoración en dicha zona de 2 centímetros de diámetro mayor, redondeada, que confiere un aspecto grotesco al dorso nasal". "El dorso óseo presenta destrucción visible y palpable de huesos propios nasales secuelas anatómicas, funcionales y estéticas post rinoplastia", añade.